lunes, 12 de agosto de 2013

LA SEGURIDAD EN LOS TRENES, Y LAS RESPONSABILIDADES


  Vergüenza ajena y bochorno ha causado la comparecencia de los presidentes de Adif y Renfe en la comisión del Congreso de los Diputado. Bochorno por ver con qué displicencia despachaban unas cuestiones que parecían ajenas a sus responsabilidades, por muchos datos con los que apabullaran a los diputados críticos. Parece que los sueldos de escándalo que en España suelen cobrar este tipo de personajes, más que obligarlos a ellos, nos obliga a los ciudadanos a soportarlos. No han reconocido de hecho responsabilidad  alguna por el terrible accidente del tren en Galicia. 

  Sin embargo creo que  sí las hay, y en muy alta medida; de ellos y de los responsables políticos –de los dos partidos del Régimen, que en este caso que han echado pelotas fuera–, diciendo que son los técnicos los que deciden sobre seguridad. Y no es cierto. O por lo menos no lo es del todo. Veamos: Además de que todo se haga en función de los recortes, que condiciona el trabajo técnico, y los intereses partidistas en rápidas inauguraciones, ¿es lógico que una sola persona –el maquinista– cargue sobre sus hombros la responsabilidad de la seguridad, y hasta la vida como hemos visto, de centenares de personas?

  A cualquiera  nos puede dar un telele en cualquier momento. En el autobús o caminando por la calle. Y en el peor de los casos las consecuencias serán personales, sin otra transcendencia para terceras personas. Esto mismo le puede pasar al maquinista. Y el resultado es catastrófico. ¿Hubiera tenido lugar el accidente de haber ido acompañado el maquinista de un segundo? No lo sabemos, pero posiblemente no. Y de darse el caso de la indisposición, tajantemente, no.

  ¿No ha habido ningún escandalosamente pagado responsable de las citadas compañías que se hayan percatado de semejante posibilidad? Seguro que sí, pero no han hecho nada para enmendarlo. Tanto los directores de las compañías, como los responsables políticos debieran haber alertado sobre tal posibilidad al maquinista. Sin embargo, tanto los unos como los otros, tratan de descargar todo el horror del accidente sobre las espaldas de un hombre, que sean cuales sean las consecuencias judiciales, salga como salga de esta, llevará el peso de la tragedia mientras viva. No parece que ese sea el caso de los jefazos y políticos, que lo ven todo a distancia, que tras los “minutos de silencio protocolarios”, a otra cosa. Seguramente ninguno de ellos tendrá pesadillas de por vida. El maquinista, seguro que sí, como instantes después de la catástrofe manifestaba horrorizado.

Ubaldo Plaza

domingo, 11 de agosto de 2013

EL "MEA CULPA" DE RUBALCABA

"A buenas horas mangas verdes", diría el castizo. Las cosas son mucho más profundas que "el no haber previsto la crisis". Está en todos los tratados, si no se hubieran empeñado en abandonar a Marx. Es que se puso el gobierno socialista a las órdenes de esa banda de traficantes de miserias, llamado FMI, Banco Europeo o para resumir llamado Troika.  Zapatero vino eufórico para aplicar las criminales recetas de la jefa del comando, Merkel. "Me cueste lo que me cueste", dijo, con un cinismo propio de la derecha, a sabiendas de que a él, poco le costaría, sí a su partido, y sobre todo a las clases populares.

 Porque, aunque sea una  anécdota, un cuarto de hora antes de irse Zapatero, no tuvo a nadie para indultar más merecedor, si quería indultar a alguien, entre los miles de presos desgraciados que hay, que indultó a un delincuente de altos robos como un banquero. Eso marca sin duda la ideología y las intenciones que llevaron al presidenta a actuar de esa forma.  

  No es un problema de oportunidad o fallo, es una cuestión ideológica de asunción de los "valores" de la derecha y sumisión a los dueños del mundo, banqueros estafadores y grandes empresarios esclavistas españoles incluidos. Es que, además, cuando Zapatero hizo balance de su desastrosa  gestión para las clases populares en la Ejecutiva del PSOE, nadie del grupo parlamentario, nadie del gobierno, incluido Rubalcaba, nadie de la Ejecutiva, abrió la boca para rechazar las políticas de derechas. Con las que le abrió las puertas –de hecho le puso las alfombras al PP–, que con mentiras engatusó a millones de votantes, gracias  a que desde hace tantos años, incluidos los 22 de gobiernos "socialistas", han venido actuando para que los ciudadanos no tomen conciencia de la situación en la que viven:  de que el poder sigue en las mismas manos de los que asaltaron la República con un golpe de Estado que provocó una guerra. Y tras una criminal dictadura que llevó a España al mayor de los atrasos, imponiéndose las doctrinas de una Iglesia Medieval y una dictadura donde la represión alcanzó a todos los espacios, públicos y privados de los ciudadanos, con el terror. 

   Todo está ligado. Pero si un partido que se llama socialista no entiende que sus objetivos deben ser liquidar las injusticias,  y por el contrario colabora fervientemente como hizo Zapatero– también González aunque entonces se disimuló mejor–  las  excusas de hoy son abono para hacer lo mismo mañana, si volvieran a gobernar. La llegada de los herederos del franquismo al gobierno, que no al poder, que lo han tenido siempre, es una catástrofe para las clases oprimidas, porque las están llevando de nuevo a situaciones existentes en la dictadura. Pero no basta con un mea culpa. Hay que rectificar en propuestas directas y no pretender apoyar en nada con ese falso "sentido de Estado", a los que están arruinando y llevando a la miseria, al hambre, y ya no es una frase, a las clases populares, y al retroceso en todos los ámbitos, sobre todo el laboral, como exigen los grandes empresarios esclavistas.  

  Y tampoco ayuda mucho la permanencia en el partido que se sigue llamando socialista de los personajes que lo llevaron a convertirlo en un igual que el "otro partido del Régimen". Como el indulto anteriormente mencionado a un delincuente banquero, así como que un expresidente que privatizó una gran empresa pública, sea hoy asalariado de lujo de la misma, y siga formando parte del partido. 

   Es cuestión ideológica y de una pizca, al menos, de ética.  Tampoco que en Cataluña el partido no sepa separar el grano socialista de la paja putrefacta nacionalista, que lo anula. 

  Todos los lamentos que hacen hoy, pienso y desearía equivocarme, es porque están en la oposición y las encuestas no auguran nada bueno; de no ser así, seguramente no sería Rubalcabal tan "autocrítico".  Acabamos de ver, con motivo del desastre ferroviario de Galicia, que los tics corporativos de los dos partidos que mejor sostienen el Régimen, se han mantenido, no asumiendo ninguna responsabilidad política. 

  Tampoco el partido socialista hace lo que a mi juicio  debiera hacer en cuanto a la forma de Estado. Saben perfectamente que el régimen de la llamada Transición está agotado, enfermo, corrompido de origen, pero que ahora ya el hedor salen por todas partes, que nos asfixia. Y que debieran ser ellos, como supuesto partido mayoritario de la izquierda, (¿?) el que iniciara un proceso constituyente para devolverle a España la normalidad democrática, que no puede ser otro que avanzar hacia la la Tercera República. 

Ubaldo Plaza

viernes, 9 de agosto de 2013

INNECESARIO PRONUNCIAMIENTO


El señor Fernández Toxo, secretario general del sindicato Comisiones Obreras –el que nació en la luchas antifranquistas y que se proclamaba “sindicato sociopolítico de nuevo tipo”– ¡ay! Se  despachó días pasados diciendo que se fía más de Rajoy que de Bárcenas. Son unas declaraciones sorprendentes que huelen  muy mal. Aunque comprensibles tras la deriva que desde hace  años llevan las cúpulas sindicales de “los sindicatos mayoritarios”. Baste recordar que uno de sus representantes votó junto a la patronal dar una vuelta de tuerca más contra los trabajadores, cuando ya el tornillo está atascado; y que se sepa el sindicato no ha y excuido de sus filas a tan complaciente “representante sindical” con el gobierno.

  Es evidente que nadie en sus sano juicio va a decir que el extesorero del partido ultraderechista –a sus políticas que están extendiendo el hambre por España me remito–, sea un dechado de virtudes. Todo lo contrario. Es un golfo y por imperativo legal, presunto. Pero no se olvide de que quien lo puso en el cargo fue precisamente Rajoy, y lo ha estado defendiendo, él y su coro de guardia pretoriana, de forma escandalosa con mentiras infumables, hasta hace tres cuartos de hora: “nunca se podrá probar que sea culpable”. 

   Pero de ahí a verse el señor Toxo en la necesidad (¿?) de salir en defensa del tan nefasto personaje, que está llevando a los trabajadores a ponerse de rodillas ante una gran patronal insaciable y esclavista, con la contra reforma laboral que nos devuelve a épocas trágicas, en que los trabajadores carecían de los mínimos derechos, hay un abismo. Además de que, como estamos viendo, ante la falta de reacción a las agresiones esclavistas, piden más sangre y sufrimiento a las clases populares, para liquidar ya todo vestigio de derechos logrados en un siglo de luchas.

   Parece que el régimen heredado del franquismo, ya caduco, necesita ser defendido no sólo por la oligarquía de partidos que viven bien con él, que sacan provecho de la situación, sino que también los sindicatos arriman el hombro para que el desprestigio de las castas dominantes, se palié de alguna forma que le permita seguir. Porque no se explica esta salida de tono de un dirigente sindical, con lo que está haciendo  el personaje "del que se fía" el señor Toxo. Si el dirigente sindical no tenía ánimo para pedir tesponsabilidades al presidente, y su dimisión, por todo lo que ya se sabe de la corrupción, en sintonía con la inmensa mayoría de los ciudadanos, podría muy bien haberse estado calladito. 

Ubaldo Plaza


miércoles, 7 de agosto de 2013

LA LISTA ÚNICA DEL PUC




Uno de los capitostes de la derecha privatizadora catalana ha propuesto a sus colegas de la cosa identitaria, que como se sabe son casi todos los partidos del régimen, hacer una candidatura única de cara a las elecciones al parlamento europeo.  Lo que esté pájaro de la derecha más reaccionaria pide es que el PUC, (Partit Únic Català que existe de facto, algo así como un Movimiento Nacional con barretina), se presente a las elecciones dejando atrás la ficción de que hay varios partidos de la burguesía talibana, aunque alguno se llama de izquierdas. 
   

   Pues estaría bien para que a muchos ciudadanos que aún no se han enterado de quiénes les recorta la vida, se les quitara la venda de los ojos. En Cataluña es una ficción eso del sistema de partidos distintos, y parlamentario. Todos hacen teatro, y luego se juntan para reírse de nosotros entre recorte y recorte,  corrupción tras corrupción, pero que todo queda entre colegas, puestas en escena a parte.

   No creemos que lo hagan porque se desmantelaría el edificio elaborado con tanto mimo con la arquitectura mejor estructurada de la casta política del negocio y la privatización catalana: hacernos creer que son diferentes, cuando sus objetivos no difieren: "todo por la patria...amb barretina, eixó sense dubtes". 

  Así que seguirán como si fueran cosas distintas, mientras lo beneficios del Régimen sean compartidos, de forma proporcional, naturalmente. Porque aquí la gran derecha, la de siempre, y cuando decimos siempre, es siempre, también antes de esto a lo que llaman democracia, se lleva la parte del león. 

  Aquí a nadie le interesa tirar de la manta, se abrigan todos con ella. Y cuando en el teatro parlamentario alguno alza la voz, es sólo eso, una puesta en escena. Después, todos tan amigos. Es de suponer que la propuesta del rehén de ERC, de CiU, ha sido una figura retórica, o un  lapsus linguae ante la realidad del sistema que sin duda conoce muy bien, y los objetivos de los receptores del mensaje. Pero pronto le habrán dicho: "quita, quita, que se nos verá el plumero aún más, sigamos como estamos que se nota menos". O sea, que nada. La unidad patriotera se hará como siempre: sin que lo parezca.

Ubaldo Plaza

viernes, 2 de agosto de 2013

BOCHORNOSOS ESPECTÁCULOS


Los bochornosos espectáculos a los que hemos asistido los españoles con un par de días de diferencia, primero en el cacicato de Artur Mas y después en el feudo de Mariano Rajoy, debieran entrar en los tratados de psiquiatría. 

 ¡Y que haya ingenuos –o caraduras– que a esto lo llamen sin inmutarse democracia! Cuando ningún político, cuando llega el momento en que son pillados con el bote de mermelada abierto y vacío –las arcas públicas–, el hocico impregnado de ella, tenga la suficiente entereza moral y ética para irse a casa, es un diagnóstico claro de la enfermedad que padecemos de falta de democracia y de los mínimos principios morales. 
   Estos días ha pasado por dos veces en España. Una en el Parlamento de Rajoy;  la otra en el parlament de Artur Mas. Como todo el mundo sabe, un político puede robar  y mostrarse, mientras no se sepa "digno"... hasta que lo pillan, o se pone en entredicho su comportamiento.  Pero aquí son pillados y no cambian ni el rictus. Lo niegan y basta. Y a aguantar para ver si escampa.
  Y no hay mecanismos democráticos EFICACES para desengancharlos del sillón, para nuestra vergüenza. Y lo peor es, como vimos en el Parlament catalán y el Parlamento español, que tampoco la ética alcanza a sus correligionarios del partido que apoya al gobierno. Los mismos que se engolfan y apoyan contra viento y marea al que saben, que como mínimo, ha hecho algo que no es correcto, y que lo invalidada para el cargo. 
   En el caso Catalán aún es peor porque ERC apoya al partido que según el juez se ha beneficiado de actos de corrupción. Al menos en el español todos los partidos han reprochado al PP su silencio y la huida del presidente para no dar explicaciones. Aunque es muy aleccionador que CiU, con Duran a la cabeza  en la capital de la República, no pidiera la dimisión de Rajoy ¿Por qué será?
   Esto cada vez está más podrido. Y hay que cambiarlo todo. Y ya que no es la ética lo que prevalece en el comportamiento de los gobernantes, ni tampoco  de la de sus coros pretorianos correligionarios, hay que legislarlo con suficiente claridad para que al mínimo mal comportamiento puedan ser excluidos del cargo. 
  En "cualquier país de nuestro entorno", como gustan decir a los caciques de esta tierra, cuando se trata de aplicar las órdenes que llegan de esos países, represión para hacerlas efectivas incluidas, habrían dimitido hace mucho tiempo.Tanto Mas como Rajoy. Y aunque también tengan mecanismos legales para resistir, no lo hacen porque los primeros que le vuelven la espalda son sus compañeros de partido que dan por amortizado al sujeto, considerado como un lastre a partir de que se conocen sus "hazañas". 
  Aquí se convierten en un poderoso clan de intereses, prietas las filas, se numantizan en defensa de sus cargos muy bien remunerados, prebendas incluidas, o ensobrados. Seguramente porque  están en situación delicada. Si no ¿cómo es que ningún diputado o cargo importante de los partidos que gobiernan se sonroja ante los escándalos, y dimite sin más y demuestra no ser cómplice con el presunto corrupto?

Ubaldo Plaza



martes, 30 de julio de 2013

LA ADVERTENCIA DE LOS MOSSOS D´ESQUADRA A LOS ANCIANOS


El diario local de Tarrasa, publicó el otro día una muy relevante advertencia. Decía así: “Los Mossos d´Esquadra aconsejan a las personas mayores extremar la precaución a la salida de los bancos”.

  Es relevante la advertencia de la policía a los ancianos. Importante sin duda. Pero incompleta. Muy incompleta. Porque al peligro que supones descuidarse a la salida de los bancos, ocasión que pueden aprovechar los descuideros desalmados, hay que sumar un mayor peligro todavía: el que puede acarrearle a los ancianos, la entrada y la permanencia durante cierto tiempo de descuido en los bancos, sin duda mucho más peligrosa. Los que hayan sido estafados con las preferentes lo saben de buen grado y de primera mano. Además, los desgraciados descuideros de la salida, si son pillados, irán a prisión. Los  aprovechados de la entrada y permanencia, se irán de rositas y hasta contarán con ayudas protectoras añadidas, como estamos viendo. Sea con el apoyo de la Fiscalía, sea por el indulto de un presidente amigo.

  Los descuideros de de la salida, si no provocan daños físicos a sus víctimas, son mucho menos peligrosos que los que  inducen, a los ancianos, o no ancianos, a aceptar lo que no conocen ni están en condiciones de conocer. Y lo hagan aprovechándose de la confianza que el anciano cliente tiene en el empleado de toda la vida. Y sin duda inducido a que estafe, por los que lo hacen desde las mullidas moquetas, sueldos y primas de escándalo. 

  Ya se sabe que por muchos robos de bancos que haya, los principales se suelen hacer desde dentro y por la decisión de los banqueros. Y hasta legalmente. Que ni así les satisface y lo hacen también de forma truculenta. Y con la colaboración de los que debieran proteger el dinero público. Por eso creemos que los Mossos d´Esquadra han hecho una buena advertencia, pero insuficiente, incompleta. Pero claro, eso no es políticamente correcto. El poder es el poder. Hoy, como siempre, los únicos bancos fiables, por desvencijados que estén, son los del mobiliario público. 

Ubaldo Plaza

viernes, 26 de julio de 2013

EL DESEMBARCO DEL PSOE EN CATALUÑA, ÚNICA ALTERNATIVA AL PSC


   Sigue el baile de máscaras o de disimulo entre el PSC de Pere Navarro y el PSOE de Rubalcaba, sin que nada quede claro salvo que cuando termina la discusión, ambos manifiestan  su"indestructible voluntad, o poco menos, de unidad". Pero no es creíble, porque todo sigue en el mismos sitio, porque no hay solución. Ambos dirigentes siguen atrapados en sus propias contradicciones, fruto de la situación que cada uno de ellos tiene en su seno.
   Navarro, al que en principio no hay por qué negarle la voluntad de solucionar el problema, sigue prisionero de sus propios demonios nacionalistas, que lo atormentan, por más que quiera disimularlo. Y no ha sido capaz, por esos mismos tormentos psicológicos, de tomar cartas en el asunto y despejar la pesadilla que provoca tener que convivir con los contrincantes nacionalistas de su partido, que lo asfixia, y si persisten lo liquidarán, para mayor gloria de la derecha convergente, hoy más ultra que nunca. 
  No se comprende, bajo la luz del farol socialista, o simplemente  de sentido común tanta condescendencia, cuando no paciencia con los que quieren que el PSC sea una copia de CDC. Pero sí se entiende si se mira bajo el prisma nacionalista de la derecha. Y es ahí donde queda Navarro inmovilizado, tratando de contentar a aqueos y troyanos. El resultado es que la formación que encabeza sigue paralizada, entendiendo como tal, para los intereses populares, no para la burguesía, que se frota las manos.    
   Y Cuando Navarro se entrevista con Rubalcaba, se tiene la impresión de que en lugar de ser él, el que encabeza el sector mayoritario, es decir, el socialista, para entendernos, lo hace en nombre de sus adversarios nacionalistas del partido, poniendo encima de la mesa de negociaciones cuestiones que sabe no pueden ser aceptadas por un partido socialista, por descafeinado que éste esté, por disparatado, aceptando postulados de la derecha nacionalista, que  ha llevado al PSC al lugar en que se encuentra.
  Y Rubalcaba, carente de autoridad para tomar decisiones –y posiblemente por falta de voluntad política por desconocimiento de la verdadera faz reaccionaria del nacionalismo–, porque los socialistas de toda España parecen estar escarmentados del "victimismo" de sus, al menos por ahora, compañeros del PSC. "Victimismo" que tantos réditos ha reportado a la derecha catalana –no a los ciudadanos catalanes–, por la falta de decisión de todos los gobiernos de España, ante todo tipo de chantaje. Y esos “compañeros socialistas”, parece que han llegado a la lógica conclusión, que intentar calmar a la fiera nacionalista, por muy "compañeros" que se digan, dándole carnaza, al final acaba tragándose o escupiéndoles a la cara. Y han decidido plantarse. Y siguen embarrancados.
   Porque la solución, como ya hemos apuntado aquí en alguna ocasión, no pasa por negociar nada con nadie al respecto, para que PSOE sea el partido socialista en toda España. Y "la solución federalista" así, sin más, improvisada, carece de sentido, y no es creíble. Y lo que deben hacer,  pensamos, es que el PSOE debe decirle por cortesía a Navarro que se van a instalar en Cataluña como partido. Y que invitan a los socialistas catalanes, tanto a los del PSC como a los que no lo son –que a estas alturas son mayoría, sobre todo votantes que los abandonaron, precisamente por su persistencia en copiar a la derecha convergente– para que se integren en el partido, si lo desean. Nada más.
   Estamos seguros que esto tendría una rápida respuesta de esa masa de socialistas que andan desorientados, desperdigados y  con deseo de “desmontillarse”, en asociaciones, plataformas y todo tipo de intentos de “crear algo útil en favor del socialismo”, que los libere de las pesadas cargas de los nacionalistas que  ha inmovilizado hasta ahora al PSC. 
   Esto tendría la inmediata clarificación de la posturas, toda vez que los actuales dirigentes del PSC tendrían que pronunciarse, tomar partido, o arriesgarse a desaparecer con mayor celeridad que ahora. 
  Y sería beneficioso por varias razones: Los socialistas o socialdemócratas, tendrían un punto de referencia, alejado de ese batiburrillo de la indefinición, en que, dependiendo con quién se hable, “es más nacionalista que socialista”. O simplemente nacionalista. Pero que unos y otros tiran para su bando. Y los que son socialistas se ven  en la necesidad, a su pesar, de defender lo que no creen, es decir, lo mismo que la derecha convergente, al fin y al cabo, aunque lo nieguen en público. 
   El aterrizaje orgánico del PSOE tendría la virtud de revulsivo entre los votantes que desde hace tiempo han abandonado al PSC (no olvidemos que el PSOE ha ganado siempre las elecciones generales, salvo la última vez por el caos del zapaterato; y que cuando ha ocultado al PSOE las ha perdido todas), además de que Ciutadans crecería, pero, no a costa del voto socialista, entre otros, como sucede ahora, por el abandono del PSC. 
   Además, muchos votantes que no siendo entusiastas de los socialista por sus políticas, ante la desaparición de hecho de la izquierda catalana, apuntada al desvarío patriotero de la derecha, se verían inclinados a votarles como mal menor, visto que los iniciativos se han convertido en la cuarta pata de la mesa nacionalista, ayudando a Artur Mas a ocultar su desastrosa gestión, y afán privatizadora, además de la corrupción que rodea a su partido, CDC, en lugar de preocuparles EXCLUSIVAMENTE, como formación que se dice de izquierdas, de la lucha políticas en defensa de las capas populares, hoy ya excluidas de la sociedad, y va a peor, organizándolas para combatir las privatizaciones. En lugar de empujar el carro de la peor derecha posible, en Cataluña.
  De inmediato, los nacionalistas del PSC volverían a la que moralmente es su casa –de hecho algunos ya volvieron a la mínima oferta de cargo–, sin que se pudiera descartar la permanencia de alguno "dormido", a la espera de tiempos mejores para su causa. Pero eso sucede en todas partes.  Y volverían a la “casa gran” del nacionalismo con un triunfo y una derrota: El triunfo es el de haber logrado que el PSC durante más de 30 años no consiguiera levantar cabeza, favoreciendo que la derecha con un escaso 25 % de los votos catalanes como máximo, gobernara Cataluña (hoy incluso con menos). Lo que sin duda se les serán  reconocidos los servicios prestados por por los prebostes de esa casa gran. Y la derrota porque a partir de la clarificación ideológica, ya despojados de la rémora que los encorsetaba,  los socialistas catalanes, sin el desvarío patriotero reaccionaro de la derecha, podrían al cabo de un tiempo ser de verdad la alternativa a CiU y sus acólitos, y no mera sustitución. 
  Si Rubalcaba –o sus sustituto– estudiara la situación con un análisis frío del pasado; y lo hiciera con vistas al futuro, aparte de reconsiderar las políticas del PSOE hasta el presente, tanto de González, como de Zapatero, claramente favorables al neoliberalismo, debería considerar un fracaso las relaciones atípicas con un PSC dirigido por los adversarios, y recomponer los errores. Y sólo se pueden recomponer atacando el mal, si es preciso con el bisturí. No con aspirinas para calmar el momentáneo dolor de cabeza, jaqueca que saben los socialistas, también Navarro, volverá una y otra vez.

Ubaldo Plaza