sábado, 13 de julio de 2013

"MILLET Y BÁRCENAS" JOSÉ MARÍA MENA, LAS DIFERENCIAS EN EL CACICATO CATALÁN


  Un artículo clarividente de José María Mena, jurista de reconocimiento internacional, publicado en el diario El País, es imprescindible para todo aquel que quiera entender  el porqué de  lo que pasa  en el cacicato de la derecha nacionalista catalana. Porque en Cataluña todos son del mismos bando. Porque todos son de "los 400 que nos encontramos, siempre los mismos, en todas partes", según declaró el propio Millet. Y los que no lo son, ansían a poder mover la  cola junto a ellos.
   Los que han expoliado Cataluña in illo tempore, desde siempre.  Porque daba –y da– lo mismo que quien mandara en España fueran unos u otros. Porque en Cataluña, todo son los mismos. Se llamen  de centro, de derechas o de izquierdas. Todos van  una. Ninguno quiere ser menos que el Mas patriotero; con un síndrome de Estocolmo de algunos, que sonroja y provoca vergüenza ajena. Esa es la desgracia de las clases populares catalanas, adormecidas por los que debieran defenderlas: que en Cataluña a los catalanes nos engañan todos. Todos, los "suyos" los "nuestros" que también son "suyos". En esencia, los mismos. Y disculpe el lector el trueque de palabras.
   Nos expolian desde dentro. Y no pasa nada. Porque, como muy bien dice Mena, los presuntos delincuentes de esa casta, no tienen porque fugarse. Porque en ningún sitio se sentirán más protegidos que en el propio cacicato, donde el silencio es atronador, valga el oximorón, que no lo es tanto en a práctica política.  
   La burguesía, los que dicen ser nuestros, pero que son de los suyos –de sus negocios, como vemos con la sanidad pública y tantas otras fuentes de privatización–-. Los mismos que idiotizan a mucha gente, vendiéndoles que son patriotes, pero que viajan a paraísos fiscales, quizá por su maravillosas playas. La misma burguesía que en tiempos pasados decían que eran franquistas. Al menos le rendían homenaje al Caudillo para que siguiera garantizandoles sus enormes ganancias con represión, para que los trabajadores no interfirieran, con sus molestas reivindicaciones, en sus cuentas corrientes. 

 Ahora les es Mas rentable ser nacionalista, e incluso independentista, porque la derecha no tiene patria y cambia de insignia en función de la rentabilidad que promete la misma. Eso siempre ha sido así. Lo chocante, lo lamentable es que a ese proyecto de la derecha se sume la supuesta izquierda. La que la acompaña haciendo de  coro y le ayuda a extender la niebla para que los ciudadanos no vean que los saquean–. Que lo saquean los "suyos", "su" burguesía patriotera.  Le ayudan a los amos a que, como en el mito de La Caverna, persistan las sombras en la mente de gente que las cree realidades, para que aquella siga siendo esclava y no se desprenda de las cadenas. 
  Porque, como mínimo sería de esperar, de que tanto los iniciativos como los cupidos, debieran recordar si es que lo han sabido alguna vez, de que la única manera de combatir las injusticias y las desigualdades que impone la derecha, es recuperando –o asumiendo, según el caso–, la condición de clase de su lucha, la lucha de clases. No  incorporándose como meros figurantes al circo de los que manejan la llama que produce las sombras ilusionantes que impiden rebelarse a los encadenados. 
   Cabría esperar que cada vez que alguno de los partidos que se dicen de izquierdas, en los escasos minutos que suelen otorgarles los amos del régimen para intervenir en el Parlament los utilizaran para denunciar, una vez y otra también, sin descanso, sin tregua, todo tipo de corrupciones. No jugando con las mismas cartas marcadas y siempre para ganar, de la derecha. Denuncias con nombres y apellidos por hechos que aparecen constantemente.  Sin dejar que la opinión pública lo olvide por la manipulación mediática que controla el régimen de múltiples formas. Y no ofreciéndose a Mas como buenos edecanes al cacique,  para ayudarle Mas en su proyecto, que nunca podrá ser el de las clases populares. 
  Y no debieran ir esos discursos–denuncia dirigidos a los que mandan, que están al cabo de la calle. Sino a los ciudadanos, para que se quiten la venda de los ojos y la niebla que los envuelve para que el proyecto de la derecha no triunfe. Y menos que  lo haga con el apoyo patriotero de la supuesta izquierda, olvidando que si se colabora con la derecha, sea en lo que sea, se entra en su terreno y la izquierda desaparece como proyecto de cambio. Sea política o sindical. 

Ubaldo Plaza




Enlace del artículo de José María Mena en El País

viernes, 12 de julio de 2013

¡DIMITE, MARIANO!

   La cobardía va unida a la irresponsabilidad. Pero la realidad es muy tozuda. Así que Mariano puede esconderse dentro de sí mismo, pero está completamente desnudo ante ella. Debe dimitir, y si tuviera la honestidad que se le supone según sus monaguillos corifeos, ir al juez y explicárselo todo. Es muy duro bajar del pedestal de los dioses hasta la altura de los mortales. Pero seguro, que, pasado un tiempo y confundido con el mundo normal, ya fuera del Olimpo, descansará y se sentirá mejor. 

   Así que, Mariano dimite y explícalo todo. Porque seguro que todo tiene una explicación. Todo lo tiene. Otra cosa es que sea favorable y que lo pueda entender el común de los mortales. Siempre habrá eximentes: que todos hacían lo mismo, que te volviste ciego, en fín ya sabes que los leguleyos con minutas millonarias tienen recursos para explicarlo todo. Y con un poco menos de sordidez de como lo hace tu secretaria general, en directo, no en diferido. Una  "confesión general" como se hacía antaño con la beatas  ricas cuando llegaba un nuevo confesor. 

   Dimite Mariano, convoca elecciones y ya verás como, cuando los focos se alejen de ti, duermes mejor; y hasta se te pone la cara menos agria, esa cara que, lo confieso, a mí me da mucha  pena. No hay para la templanza de la psiquis, o del alma, según prefieras,  nada mejor que "confesar". Supongo que tú, con tan buenas relaciones como tienes con tu Iglesia, a la que favoreces tanto, te lo habrán explicado.  Ya sabes que una de las esencia de ella, consiste en confesarse; y de inmediato ya se está en condiciones de volver a pecar sin problemas. Así lo han hecho los poderoso desde siempre, y no les ha ido nada mal. Y que, por aquello del camello y la aguja, los ricos vivirán muy, pero que muy bien es este Valle de Lágrimas, para los pobres, claro. Con la condición de  que después se abrasen en el  infierno, invento de terror que tan buenos dividendos reportaron. 

  Pero tú sabes, que todo eso se puede solventar con unos sobres, como bula, para que la Iglesia, tan perspicaz, rece por las almas maltrechas y descarriadas. Y si son de los suyos, ¡qué te voy a decir! Para que todo quede en  unos cuantos aves marías, y a vivir como un banquero  o un político, devoto, naturalmente. 

   Dimite Mariano, que ya este país no aguanta estar sin gobierno, o lo que es peor, con un gobierno que sólo favorece a los ricos y humilla a los pobres. Dimite ahora antes de que sea tarde. Porque, al menos, haya una línea de luz en los libros de historia que te favorezca –la que hable de tu dimisión, todas las demás serán muy oscuras– y haya quien diga que al final tuviste la entereza (¿?) de dimitir para no seguir hundiendo más esta maltrecha y cuestionada finca por otros como tú, llamada España. Finca de banqueros y corruptos, tan semejante a la  del general, a la que cada día retrocedemos más por tus decisiones. Por tu bien,  y por la de millones de Españoles, dimite Mariano. Aunque le des un disgusto a la Merkel, dimite Mariano. Te mereces un descanso. Y los españoles más empobrecidos, también. 

Ubaldo Plaza

martes, 9 de julio de 2013

EL PROTAGONISMO DE LA MUJER EN LA LUCHA CONTRA LA AGRESIÓN DE LOS PODEROSOS


  Una de las más aleccionadoras y positivas experiencias que se viene observando en los últimos tiempos, desde que empezó la estafa financiera, es la cada vez más creciente participación de la mujer en la organización de la lucha contra los monstruos financiero–empresariales y sus servidores de los gobiernos –tanto del central como los de las taifas y cacicatos–,  del ultrarreaccinario  PP como de CiU, con ERC que  sostiene a éstos.

   La lucha organizada a través de las plataformas como la PAH para la defensa de sus viviendas, expoliadas por  los bancos que se ceban contra los más desamparados. Y que contra toda lógica los gobiernos apoyan, enviando a miles de familias a la calle, sin importarles  que en las mismas haya niños, ancianos o enfermos –las más de las veces para que el piso se quede vacío–. 

   Mientras que rescatar a los bancos de sus malas prácticas, cuya generosidad con ellos por parte del gobierno –del PSOE de Zapatero primero, y ahora del PP del gaseoso Rajoy– nos ha costado ya a cada español más de 850 euros, sin que nos hayan pedido opinión para hacerlo. Y que cuando dichas plataformas ciudadanas apoyan a las personas que van a ser expulsadas de sus viviendas, el gobierno que ha alcanzado el poder con mentiras, envía a la fuerza pública contra las víctima, no contra los estafadores. Al tiempo que las criminaliza sin el menor pudor utilizando a sus altavoces de los medios  pesebristas que controla.

  En esas luchas cada día, y con más brío y conciencia, participan miles de mujeres, que hasta hace poco eran anónimas, desconocidas en su ámbito,  como personas capaces de enfrentarse a los poderosos para defenderse de los depredadores financiero-empresariales insaciables y sus servidores políticos.

   La necesidad de defenderse de las agresiones del poder, ajeno a los ciudadanos,  ha llevado a miles de mujeres a la primera línea de lucha. Primero como participantes naturales para arroparse con los demás de forma solidaria.  Después como verdaderas organizadoras con claridad de los pasos que han de darse, ayudando a otras muchas a incorporarse a la lucha. Mujeres que en  el combate mismo contra los enemigos poderosos de los ciudadanos, las que han tomado conciencia y  saben que son ellas junto al resto de las personas, agredidas o no en ese momento, pero que sin duda lo pueden ser en un próximo futuro, las que deben coger en sus manos la dirección de la defensa de sus intereses, de los interese ciudadanos. 

 Y otro tanto pasa en los hospitales que los gobiernos mercantiles consideran que hay que sacarle rentabilidad económica y hacer negocio del dinero público, con la salud de la gente, sin importarle las consecuencias que semejante agresión tendrá sobre las personas. La inmoralidad de semejante actuación no es menor que la de los bancos y sus servidores, colocando al frente del expolio sanitario a personajes que no se ocultan que defienden los intereses de la sanidad privada con dinero de todos, muchos de ellos que después pasan a ser asalariados de tales corporaciones, si es que no lo son en ese momento.

  Aquí también las mujeres han demostrado ser las más combativas, tanto en el terreno profesional desde los mismos centros sanitarios, como desde los barrios, en la defensa de la sanidad pública, movilizándose y movilizando a sus vecinos contra las agresiones de los mercaderes, que ven el jugoso pastel  del que pueden apropiarse. Y sin importarles  la situación de los ciudadanos, que muchos de ellos morirán aguardando una intervención en la lista de espera, porque para los mercaderes no es rentable.

  La mujer está recuperando en la lucha el papel que le corresponde, y se lo gana a pulso con su predisposición a defender lo que es de todos y nos están arrebatando para que unos cuantos puedan seguir engrosando sus cuantas corrientes. Defenderse de las agresiones del régimen que  padecemos, que respira corrupción por todas las costuras que ya se van deshilachando, es tarea de todas las persona víctimas del mismo, hombres y mujeres. Pero qué duda cabe  de que éstas cada día adquieren mayor peso en la lucha. La Segunda República dio pasos agigantados para la igualdad de la mujer. La Tercera  debe ser la definitiva que le haga recuperar el lugar que le corresponde. Hoy, miles de mujeres están demostrando que no sólo es posible, sino que el actual régimen no podrá evitarlo.

Ubaldo Plaza



sábado, 6 de julio de 2013

"EL PACTO DE GRANADA" DEL PSOE CON EL PSC


  “El pacto de Granada”, entre el PSC y el PSOE, no es más que el aplazamiento de una ruptura anunciada. Es pan para hoy y hambre para mañana. Y si más no, los dirigentes del partido socialista demuestran, desde siempre, un total desconocimiento de la psicología de los nacionalistas catalanes, algunos de ellos   cobijados bajo las siglas socialistas. 

  La cesión a parte de los deseos de Pere Navarro por la dirección de PSOE y sus “barones” obedece, más que para solucionar los problemas definitivamente, a que dichos “acuerdos” hagan de cortafuegos, de momento, para calmar al talibanismo nacionalista que cohabita en el partido, y que lo ha dirigido desde el primer momento de su creación, anulándolo como fuerza transformadora  de izquierdas –y en la práctica haciendo posible el mantenimiento  de la derecha en el poder– sin que la dirección del PSOE haya sido capaz durante tantos años de reconducir la situación. Por ejemplo, recurriendo a la mayoría de las bases del PSC –las clases populares que le apoyaban pero que no contaban para nada pasadas las elecciones– que sí son socialistas; y limitar, e incluso eliminar como militancia al sector de la derecha nacionalista que lo conducía por circuitos paralelos a los de la derecha convergente. 

  Los acuerdos entre las dos partes de lo que debiera ser un  solo partido, pero que por ese deseo de la derecha de dividir a los socialistas y contentar al nacionalismo, se consideran dos partidos, se mantendrán aparentemente conformes...hasta el próximo envite y ataque de soberanismo, que volverá en la primera ocasión en que a los dirigentes del PSC le vuelvan los complejos y sientan la necesidad de demostrar que son tan nacionalistas y patriotes como sus homólogos de CiU.  En lugar de romper con los que ha ido cavando sus cimientos. Y declarándose abiertamente socialista y contrario al nacionalismo por reaccionario y anacrónico, desde el punto de vista del pensamiento de izquierdas y democrático. Entonces volverán a la casilla cero, y vuelta a empezar. Con el mismo discurso con pequeñas variantes, que los convergentes o los iniciativos o parte de ellos. 

   Y con el hachazo que la derecha está asestando a las clases populares, tiene el terreno abonado para denunciar la política corrupta y reaccionaria de CiU, y no echarle una mano para los delirios de Mas y Junqueras, con la cortina de humo para que la gente olvide que la están dejando sin sanidad pública, para hacer negocio.

  El nacionalismo –y el del PSC no es distinto a los demás– tiene el defecto decimonónico y reaccionario de la división de los ciudadanos entre buenos –ellos– y malos, todos los que no comulgan con su religión. Como por otra parte les pasa a los nacionalistas españoles, y a todo nacionalismo, por excluyente. Pero tiene también unas virtudes, para el propio nacionalismo, obviamente: las de la paciencia cuan gota malaya, que muchas veces pasa desapercibida, o se mira interesadamente para otro lado. Y que va corroyendo todas las arterias del cuerpo social, y obviamenete del cuerpo del partido que lo alimenta y soporta, si es incapaz de vacunarse de semejante despropósito en un  partido que se llama socialista –o progresista–, y acoge en sus seno al enemigo de clase que lo corroe.

  La única condición  de que “El pacto de Granada” fuera efectivo, es que el PSOE se olvidara del PSC, se presentara en Cataluña como tal, e invitara a los socialistas que militan en él a que ingresaran en el PSOE –lo que es facilísimo y factible,  toda vez que se vota más al PSOE en Cataluña que al PSC, como muy bien se comprueba en las elecciones generales– colocando un filtro ideológico –el de socialista– para que no se repitiera la historia de este despropósito de que un partido socialista sea dirigido por la derecha nacionalista. Como debió hacerse en su día, y no permitir que los nacionalistas lo dirigieran y lo anularan. 

  O convertir el PSC en la sección catalana del PSOE –también el PCE e IU debiera haberlo hecho, que rondan por los mismos derroteros–, y que se atuvieran a los acuerdos democráticos y solidarios para todo el territorio, de aquello que sea común. De lo contrario volverán a estar en lo mismo... al tiempo. 

  Claro, esto en el supuesto de que el actual PSOE tenga voluntad de ser el partido socialista de la clases populares. Porque  vista su última etapa del zapaterato, no está muy claro el rumbo que seguirá el partido. O lo está demasiado. El que  ahora haya "recuperado" su talante verbal de izquierdas,  por estar en la oposición, no garantiza que, si vuelve al gobierno, no "recupere" también su fe del liberalismo merkeliano, que padeció súbitamente Zapatero. Y sin que nadie de la Ejecutiva socialista ni de su grupo parlamentario hiciera nada para evitar caer en el abismo a donde dirigió al Partido y al país al poner el gobierno en bandeja al PP, con la victoria por sus mentirosas promesas electorales. 

  El PSOE debiera ser el abanderado, por ser el partido mayoritario de la izquierda –al menos todavía– de abrir un proceso Constituyente, reivindicar la Tercera República, y dejar de sostener el régimen corrupto nacido de aquella falsamente democrática transición, de "bipartidismo canovista".

Ubaldo Plaza



viernes, 5 de julio de 2013

PIRATERÍA MODERNA DE ENCARGO

   Aunque es de sobra conocida la dependencia lacayuna, de la inexistente, políticamente, Europa, la humillante actitud de algunos de los gobiernos de varios países europeos con respecto al vuelo del presidente Boliviano Evo Morales, incluido el gobierno español, es puro mamporrerismo. El gobierno español que por nuestras estrechas relaciones históricas, debiera haber obedecido más a la soberanía y relaciones con Bolivia que a las órdenes del amo yanqui, se ha comportado como buen servidor, sin valorar más que lo que agrade al amo. 

   De todas formas no nos ha sorprendido, sin embargo, la actitud  siempre favorable a los intereses de los Estados Unidos, del gobierno de  ultraderecha del PP. No podía, como era obvio por su ideología y por su falta de ese patriotismo, que tanto exhiben los reaccionarios –"la marca España" de pandereta, mientras los paraísos fiscales de los millonarios y la corrupción son paisajes habituales–; a los que no les importa vender la dignidad nacional, si con eso contentan al amo, o al sheriff yanqui.

   Pero lo que, como mínimo sí ha inquietado y sorprendido a la ciudadanía, no sólo francesa, es que Francia, el país que fue el abanderado de los derechos del hombre y del ciudadano; el que defiende su patriotismo con firmeza –a veces con un exceso de chauvinismo enfermizo, como todo nacionalismo–; el que presume de tener un gobierno supuestamente de izquierdas (aunque todos sepamos que la izquierda socialdemócrata olvidó tal posicionamiento hace un siglo), cayera tan humillantemente bajo, y se convirtiera en un colaborador servil de los caprichos de los que ha quedado claro, también son sus amos. 

   El gobierno Francés se ha puesto a la altura de gobiernos lacayos de la TROIKA, como el portugués, el español o el italiano, que están matando, o están en vía de hacerlo, de hambre a sus  ciudadanos. Los que le están arrebatando la sanidad pública para hacer negocios. Estos gobiernos que con tanta energía se enfrenta a sus ciudadanos, reprimiéndolos, llevándolos a la miseria, carecen de la entereza y la voluntad política de negarle una mala faena a los yanquis, aun a costa de incumplir los tratados internacionales y de hacer el ridículo.

  Ni siquiera un presidente como De Gaulle, de la derecha francesa, cuando ésta valoraba aún la dignidad de Francia, hubiera aceptado semejante papel de vigilante de la porra obedeciendo al gobierno que más incumple los tratados internacionales –de hecho si no les son favorables, los ignoran, no existen, como sabemos por Couso, asesinado por su soldadesca. Y como vemos por su poyo al gobierno de Israel contra el pueblo palestino, en las condenas en la ONU–. EE.UU, que avala todo golpe de Estado, si  favorece sus intereses, sin importarle lo más mínimo las formas democráticas, las mismas que exige a los países que no controla. Basta hacer un somero recorrido por las numerosas dictaduras que han apoyado, cuando no propiciado, incluida la de Franco. Otro patriota que le vendió media España para sus bases, que nos costó muy caro, como sabemos por Palomares, y nos pudo haber costado mucho más. 

   Pero es que el secuestro del avión de Morales es mucho más grave. Resulta que un avión presidencial no puede ser intervenido nunca sin la autorización del presidente que lo ocupa.  Es territorio nacional boliviano. Independientemente de quien  acompañe al mandatario. Pero la desvergüenza de los amos del mundo es de tal calibre, que parece que hemos vuelto a la época de la piratería y el filibusterismo

  Incluso entonces, los piratas ingleses, maestros en semejante  aventuras si eso les reportaba beneficios, trataban de  que los asaltantes fueran con ropajes de piratas, aunque obedecieran al gobierno de su majestad británica. Hoy, son los propios gobiernos los que se ponen en el primer tiempo de saludo de todo lo que decida los amos de la Casa Blanca. Sencillamente vergonzoso y humillante para cualquier demócrata europeo, que  comprende que esta Europa es, cada día más de los mercaderes que de los pueblos. Incluso, mercaderes por encargo. 

Ubaldo Plaza

miércoles, 26 de junio de 2013

¿VIENE LA EXTREMA DERECHA , O ESTÁ AQUÍ DESDE SIEMPRE?

  Continuamente algunos de los representantes  políticos, que contra toda evidencia y lógica se siguen llamando de izquierdas–aunque no dejan de pactar con la derecha hasta extremos inverosímiles por sus delirios identitarios–, suelen aludir a que esta situación de creciente  desigualdad, propicia el ascenso de la extrema derecha. Generalmente en los últimos tiempos se refieren a Grecia, donde la invasión de los buitres financieros y el saqueo al pueblo griego adquiere dimensiones de genocidio.

  Pero, parece, que esos dirigentes de una izquierda, ya tan descolorida de tanto lavarse en las mismas aguas fétidas de la reacción, no comprenda la verdadera esencia del término y la intención de sus poseedores. Y viven en un mundo unidireccional, aceptando  lo que se llamó "derecha civilizada", y sin comprender  que sólo fue circunstancial, además de falso.  Y que cualquier alianza con ella, es ahondar más y más la sima que separa a los ciudadanos víctimas, de ellos.

  ¿Porque, qué es la extrema derecha?  ¿Con que objeto aparece? Quiénes son los beneficiarios de su existencia?

   La Extrema derecha, es decir el fascismo, no es un juego de unos cuantos personajes de opereta, y chatarrerían, aunque ese sea el escaparate que nos han vendido. No surge porque sí. Es creada cuando los poderosos ven la necesidad de hacerlo. Y rompen la baraja de la falsa democracia, para ellos sólo utilitarista, como tantas veces lo han hecho.

  Los poderosos, los que hoy ya sin temor a equivocarnos podemos llamar los amos del mundo, si pueden, camuflan sus dictaduras bajo el engañoso nombre de democracia. No hace falta ser un lince para verlo, hoy más que nunca. Pero, como para que sea creíble el juego, se ha de jugar. Y en ese juego participan sectores populares que nunca pasan del pataleo, porque el sistema está blindado y no es posible otra cosa con sus leyes. 

  Pero a veces –pocas– en algún momento, pese a todos los mecanismo o diques de contención para que no sea posible el acceso popular a los efectivos poderes, se consigue una mayoría parlamentaria. La misma que si sigue en el juego con las mismas cartas marcadas,  los poderosos no tendrán ningún problema. Y hasta consolidará la creencia de vivir en democracia. Y no tendrán problema, porque todo cambiará para que todo quede igual, recordando a Lampedusa, una vez más. Basta recordar que el PSOE en España –y se podría recurrir a ejemplos en toda Europa– ha estado 22 años en el gobierno, sin que la esencia del poder haya cambiado.  Ni siquiera la voluntad política de acabar con el franquismo institucional, que ahora  el PP reaviva. Todo lo contrario: tanto financieros, grandes empresarios y la Iglesia, se han visto favorecidos por esos gobiernos de "izquierdas."

  Pero, si los que han accedido al gobierno son de verdad defensores de las clases populares, entonces es cuando se ponen en marcha los mecanismos para que no sigan adelante las propuestas populares, que darían al traste con los interese de los poderoso. Es cuando aparece el fascismo, y no antes. Cuando el poder de los de siempre estaba asegurado, con la "izquierda" o con la derecha. No nace y se desarrolla por obras de unos descerebrados. Todo lo contrario: aparece cuando algunos, aparentemente ilustres demócratas,  en la sombra, deciden que es el momento para hacerle frente a los movimientos populares. Siempre ha sido así, aunque haya quien lo haya olvidado. Así fue en Italia, así en Alemania, y también en España.

  ¿Porque cuál es el objetivo de la aparición de la extremaderecha? Sencillamente tratar de parar el reloj de la Historia. Frenar los avances democráticos y populares. Logrado con una supuesta democracia en la que cada equis tiempo escenifiquemos la elección de nuestros representantes, no era necesario.  Pero que al no servirle ya por aparecer lo que para los poderosos es una paradoja, la derecha saca su peor cara, la natural, la genuina: el fascismo. Para frenar los movimientos sociales. 

   ¿Entonces quiénes son la extrema derecha? La extrema derecha pueden ser todos o la mayoría de los gobiernos, que obedecen al FMI, al BM o al BCE. Lo que la gente llama La Troika. La extrema derecha es Angela Merkel y Obama; Hollande, Rajoy, González o Zapatero. Incluso sin que algunos de ellos sean plenamente conscientes. Son los que hasta ahora se han llamado socialdemócratas y los cristianodemócratas. Y da lo mismo que unos tengan un discurso "social", de las clases populares, o que lo sea "liberal", de las clases altas. El resultado es el mismo: trabajan para que el sistema perverso del capitalismo salvaje y homicida de hoy, siga a flote. 

  Los fascismos ascendieron, y sobre todo se mantuvieron, no porque su fuerza totémica fuera arrolladora. Sino porque detrás del telón estaban los grandes industriales, los terratenientes, los banqueros y su Iglesia, cuyo papel no hay que olvidar, fue fundamental para su permanencia, al menos en la España de Franco y en la Italia de Mussolini. 

  Los que figuran al frente de los Estados, sólo son meros ejecutores –nunca mejor dicho– de los que llevan la batuta en esa orquesta siniestra del sistema. Ni Hitler, ni Mussolini, ni por su puesto Franco, hubieran durado cinco minutos en su festín de muerte sin el consentimiento de la Banca, la Iglesia y el capitalismo internacional. 

   Así que dejemos claro que la extrema derecha está en el poder. Y ha estado siempre. Sólo que su fea cara la disimulaba con una anestesia mental que hacía creer a la mayoría que vivía en democracia. Hoy, como los poderosos quieren seguir acumulando más riqueza,  incluso que antes, el camino que tienen es expoliar más a los ciudadanos dejándolos sin apenas nada. Haciéndoles regresar a épocas que muchos creían olvidadas, o en los libros de historia. Y la extrema derecha política –llámese socialdemócrata, llámese cristianodemócrata, o centro derecha, nombre recurrente cuanto más reaccionario es el partido– se lo garantiza. 

   O al menos se lo garantizaba hasta ahora. Pero sólo será posible acabar con esa farsa de intercambio de partidos que defienden los mismos intereses, si los ciudadanos, cada vez participan más en las decisiones. Si toman conciencia de que sólo ellos, organizándose de mil manera, en defensa de lo público y contra el expolio, podrán lograrlo. Sea la lucha por la vivienda– ejemplo de la mentira de lo que llaman democracia, que la "garantiza" la Constitución–, contra los banqueros y políticos corruptos,  grandes empresarios esclavistas, que cada vez llevan más miseria a la gente; contra todo tipo de injusticia que comenten desde la impunidad,  con la ayuda del poder político. 

  Acabando con ese estado de injusticia es como se frena al fascismo, que está en el seno del poder, es decir, los poseedores del dinero, del capital financiero y especulativo. 

Ubaldo Plaza

ENTREVISTA EN EL "DIARI DE TERRASSA, SOBRE EL LIBRO "LA MEMORIA POSIBLE"

Entrevista en el "Diari de Terrassa", el 19 de junio de 2013