jueves, 6 de diciembre de 2018

¿LA CONSTITUCIÓN , O LOS QUE LA APLICAN SEGÚN SUS INTERESES?



La Constitución del ´78, como todas las constituciones por consenso, ni es la estafa que dicen algunos, ni mucho menos la panacea que nos quieren vender otros. Depende de la aplicación con uno u otro sentido de clase que se le dé. 

La Constitución que como todo el mundo sabe se hizo con una enorme carga de renuncias por parte de los demócratas, muchos recién salidos de las cárceles, para que fuera posible recuperar las libertades y salir del túnel en que unos traidores nos metieron, liquidando la democracia republicana; y que tras una guerra civil, con fuerzas desiguales, desembocó en el terror de la dictadura, apoyada por lo más negro y retrógrado de las clases dominantes, que trataban de parar la rueda de la Historia; con el apoyo imprescindible de la Iglesia, reaccionaria por antonomasia, con la complicidad de las democracias europeas, a las que interesó más, mantener la dictadura que devolverle la libertad al pueblo,  una vez derrotado el nazismo en Europa; pueblo que fue el primero que se levantó contra el fascismo, que después sería nuevamente traicionado; fascismo que acabarían padeciendo todos.

Tras la muerte del dictador, las propias fuerzas de la derecha franquista sabían que no podían alargar mucho su dictadura y les era necesario hacer un cambio, lo más lampedusiano posible, que les permitiera mantener los privilegios que habían expoliado al pueblo español a lo largo de su dictadura.

Evidentemente el paso para lograr que los intereses de los franquistas quedaran asegurados, no lo hicieron sólo ellos, sino que contó con el control de los americanos, y otros países interesados de que la futura España democrática no fuera más allá de sus intereses; y contó con mucho cómplice que, de la noche a la mañana se enfundaron el traje de luchadores por la libertad y la democracia, aunque algunos de ellos durante la dictadura, o no existían, o existían de forma nominal y nadie sabía de su existencia. O simple y llanamente había colaborado con el dictador; incluso algunos seguían cantando las glorias de la dictadura, ya muerto éste. Basta buscar en las hemerotecas para comprobar, cuánto demócrata de  entonces, y hasta converso posterior hoy al independentismo, elogiaban al dictador. ¡Cuánto alcalde franquista, se unió al invento de la derecha encabezada por Pujol!

Con los mimbres que había entonces era evidente que la Constitución estaba condicionada por la inferioridad de los demócratas, sobre todo porque durante todo el periodo Constituyente los militares franquistas exhibían la amenaza del golpe permanente, que todo hay que decirlo, era utilizada por los políticos franquistas como espada de Damocles. Y también, la memoria colectiva de los españoles, temerosos de una vuelta atrás, que nos pudiera devolver a épocas más negras, estaba presente .

A pesar de lo cual, se hizo una Constitución suficientemente abierta para que pudieran gobernar, tanto la derecha franquista conversa, como la colaboradora de ésta, autotitulada de izquierdas, para poder vestir mejor el muñeco democrático, sin romper el juguete de lo intocable.

La Constitución, tal como salió, servía lo mismo para un roto como para un descosido. Dependiendo de quién decidía.  Muchas veces se ha atacado a la Constitución olvidando que son las decisiones de los políticos que sirven intereses espurios,  las que la pueden hacer mejor o peor. 

De tal manera que si había voluntad de los mandamases –es decir los poderes económicos, no los gobiernos que al fin y al cabo están al servicio de aquellos–, podían tener, en algunos de sus artículos, tintes progresistas, o aplicarlos de forma progresista. Pero también toda la carga reaccionaria que en un momento dado les interesara a esos poderes. Si esos artículos progresistas se cumplieran, se podría decir que la Constitución era para todos. La Constitución española ha sido aplicada en sus artículos favorables a las clases populares, de forma muy restrictiva; mientras que los que favorecen a las clases dominantes, son de amplio desarrollo. 

Los primeros años, debido al atraso social que padecía España en todos los sentidos, se pusieron en marcha mejoras indiscutibles que acercaran a España un poco a los países del entonces Mercado Común. Objetivo prioritario de las clases dominantes, ya que sabían que lo que después se llamaría Unión Europea iba a ser un club de mercaderes, con leyes reaccionarias e impuestas a los pueblos, que beneficiaba a la banca y a depredadores, al capital financiero y especulativo, en definitiva, a costa del deterioro de las condiciones sociales, como veríamos muy pronto. 

También, para esto, hubo complicidades escandalosas de gente que se llamó progresista. Como hubo quien lo denunció como una sumisión a los intereses del capital, sin demasiado éxito, por cierto.

Para que todo saliera según deseaban, era fundamental introducir la mentira, para que los españoles tragáramos la Organización Terrorista del Atlántico Norte (OTAN), cuya misión le fue encargada a algunos de esos disfrazados de demócratas y hasta de socialistas, de reciente creación; que nada tenían que ver con los socialistas de antaño. Fue un partido ex novo, pero con la carga histórica suficiente para que los nuevos vendieran el producto de las bondades de la Organización militar, a la que se oponía la inmensa mayoría de los españoles

El analfabetismo político –y el general– de nuestro pueblo, tras cuarenta años de dictadura y ayuno democrático, pudo hacer posible el mayor engaño de los tiempos modernos: un partido que se decía republicano y que  se mostraba contrario a la OTAN, acabó siendo el principal impulsor del ingreso en la organización militar al servicio de los Estados Unidos; al tiempo que dejaban lo de la República y se convertía en monárquico, de facto, como demostrarían los hechos. Y, pasado el tiempo, uno de sus más destacados dirigentes, que acudía con trenka de progre a las manifestaciones anti-OTAN, dirigiría esta organización militar, con  destacado protagonismo en los bombardeos de Yugoslavia.

Ubaldo

martes, 4 de diciembre de 2018

LA CARTA DE GARZÓN A IU Y LOS ANTECEDENTES



Alberto Garzón, en una carta dirigida a los militantes de Izquierda Unida, se queja de los resultados cosechados en Andalucía para la coalición con Podemos Adelante Andalucía. Y acaba reconociendo que el acercamiento a la derecha catalana –él no lo dice así, pero esa es la realidad–,  les ha hecho  mucho daño.  Y plantea autocrítica y reflexión.

A buenas horas mangas verdes, como diría el castizo, porque es de sobra conocido, por propia experiencia que el nacionalismo es un cáncer para la izquierda en particular y para las clases populares en general. No se puede decir que les haya pillado por sorpresa. Estaba cantado que esas alianzas antinatura, esas connivencias y coqueteos con la burguesía catalana, les pasaría factura, no sólo en Cataluña, sino en toda España, llegado el momento.

Siguen sin entender que la derecha catalana es de la misma catadura inmoral que el resto de derecha española. Y en Cataluña con más carga de fanatismo  salvaje. No es nada extraño, que los devaneos con los reaccionarios de los recortes en Cataluña, acaben teniendo resultados desastrosos, como lo hemos visto en Andalucía. 

Pero es que, además, IU y Podemos, lo pudieron comprobar en las últimas elecciones regionales  Catalanas, que las ganó un partido de derechas, porque fue el único que se enfrentó al nacionalismo, aunque sea con muchas dosis de demagogia; y resulta amargo para el pensamiento de izquierdas comprobar que en todos los municipios donde la clase trabajadora es mayoritaria, Ciudadanos fue el primer partido, o segundo, con 1.100.000 votos. Sólo quedaron más atrás los de Ciudadanos en la Cataluña beata y profunda, del carlista Puigdemont y su valido; la del fanatismo decimonónico, donde este tienen mayor asiento. 

Esos votos de los trabajadores, por lógica, debían haber ido a los Comunes, aliados de IU y a Podemos, además de  a los socialistas. Pero esos votantes se sintieron abandonados por ellos, con el mismo discurso del “dret a decidir” de los tres partidos de la derecha nacionalista, CDC, ERC y la Cup.

Siendo esa derecha que lo decía, los que siempre han decidido. Ya fuera en democracia, o en la dictadura. El negoci no tiene otro amigo que sus cuentas corrientes.

Tras esa debacle, que pasó sin demasiados aspavientos, no se les ocurrió corregir el rumbo. Ni al PSOE ni a IU y Podemos. Todo lo contrario, se mantuvieron en el error de dar apoyo, a veces con indisimulada sordina, al talibanismo de la burguesía, con visitas al beato Junqueras, que no se sabe bajo qué análisis o arcano político, consideran a ERC de izquierdas; escenificando, por si había alguna duda, esa alianza de facto con unos personajes fuera de la Historia en sus planteamientos.

Los que hemos vivido muchos años en la dictadura, sabemos que los de ERC jamás dieron un paso para defender los intereses de los trabajadores. Jamás estuvieron apoyando una protesta obrera o una huelga. Pero IU, y Podemos, ignoran  esos hechos incontestables.

El jefe de ERC, a la sazón Heribert Barrera –xenófobo personaje–, fue el que con su voto hizo posible que un nefasto Pujol accediera a la presidencia de la Generalitat en las primeras elecciones regionales, para que hiciera lo que hizo. Y le rindieran pleitesía todos los partidos, incluido el ya desnaturalizado PSUC; y poco  después, una vez asesinado éste, sus herederos, con ese nombre tan nacionalista y desclasado, como Iniciativa per Catalunya. El mismo discurso nacionalista que la derecha. Pero nutriéndose de las luchas del PSUC obrero de otros tiempos de clandestinidad.

Durante Todos estos años, lo que debieran haber hecho IU, y también el PSOE, era presentar candidaturas propias, alejados de los nacionalistas, que es en realidad la esencia, tanto del PSC como de IC, para recuperar la izquierda desaparecida en Cataluña; o lo que es peor todavía, secundando los disparates de la derecha catalana, a pesar del desastre que día tras día la asolaba. Secundando  la secta amarilla, como vemos en el Ayuntamiento de Barcelona, con gigantesco lazo en la fachada..

Es un suicidio político, porque los talibanes del procés, por mucho que los Comunes se acerquen a ellos para contentarlos, jamás les votarán, y jamás estarán contentos, como vemos a la hora de no votarles algunas de sus propuestas. Y con ese chalaneo lo que logran es que los votos que debieran ser naturales de los Comunes, emigren o vayan a la abstención. Como pasó en las elecciones catalanas ganadas por Arrimadas. 

No se olvide que el PSOE, en las elecciones generales arrasaba en Cataluña, porque la mayoría trabajadora les votaba. La misma que ignoraba al PSC. Creo que es tarea del psicoanálisis averiguar por qué razón el PSOE prefería perder todas las elecciones catalanas, y no presentarse con sus siglas que eran ganadoras, y sí con las del PSC, que salía de perdedor.

Algunos malintencionados decían que era así porque su clase social, la de algunos dirigentes, ya estaba muy bien representada por Pujol. De hecho, años después, pudimos ver a muchos de esos dirigentes de alta responsabilidad en el partido socialista catalán que ya había retirado el nombre de PSOE de su logotipo, suponemos que para contentar al nacionalismo o por puro complejo, que hasta entonces se habían llamado socialistas, desfilaban atropelladamente para entrar en la CDC, de Artur Mas el Tijeras, al que sustituiría el Carlista Puigdemont y su valido el agitador.

No sé si esta reflexión de Garzón e IU tendrá alguna base de rectificación. Pero mucho me  temo que, pasados los primeros sofocos, seguirán en las mismas, junto a los nacionalistas, perdiendo elecciones como en Cataluña, y ahora en Andalucía; manteniendo entre sus filas a descarados independentistas o camuflados. Mientras se abre el camino para opciones que demagógicamente tienen un discurso facilón, primario y xenófobo. Pero, el discurso defendiendo a las clases populares, en exclusiva, en Cataluña brilló por su ausencia. Y así les fue, así nos va.  Y, al final  lo pagan los mismos. 

La enajenación mental de los dirigentes de la izquierda sólo se explica por el abandono de los principios de clase, olvidándose de a qué clase representan unos y otros, y quién es el verdadero enemigo. La derecha, nacionalista catalana y española en general, lo tiene muy claro. La izquierda parece que menos, vista su trayectoria en las últimos años; décadas, diría. Desde la llamada Transición andan obnubilados por los nacionalistas, es decir por la derecha. 

Ver cómo Iglesias hacía de anfitrión del jefe de los reaccionarios catalanes, Puigdemont, provocó vergüenza ajena y sofoco en no pocos trabajadores, víctimas del personaje invitado por el secretario General de Podemos. No creo que rectifiquen. Pero la Esperanza sigue en el fondo del Ánfora. 

Ubaldo

sábado, 1 de diciembre de 2018

LA HUELGA DE HAMBRE DE LOS BURGUESES



Los presos de la derecha catalana, la del golpe del procés, anuncian una huelga de hambre para protestar porque no los han puesto en libertad. 


Los señoritos de la derecha, la de los recortes, los que han arruinado la vida de millones de catalanes, ante las protestas habidas por el desastroso desgobierno de Mas, Puigdemont y su valido, parece que han decidido anunciar una huelga de hambre; que más se ve como una manera de llamar la atención, una maniobra de propaganda, que otra cosa. Una huelga de hambre es una cosa muy seria, si realmente se hace y se lleva hasta las últimas consecuencias, y no veo a estos señoritos en esa tesitura. Y la hacen personas desesperadas y sin otra salida, que no es, ni de lejos, el caso. 

Las huelgas de hambre las llevaban a cabo en España los verdaderos presos políticos, obreros en su mayoría, encerrados en Burgos y otras prisiones, de la dictadura franquista, con la que muchos de los ancestros de estos burgueses coincidían. No se olvide ese detalle, por razón de clase. 

Estos de la derecha privatizadora, lo que sí tendrán lo que no tenían aquellos: un gigantesco despliegue de propaganda por los aparatos públicos  al servicio del régimen. Posiblemente veremos algunos de los presentadores/as, o locutoras, de los medios de propaganda que pagamos todos –pero que los utilizan ellos en exclusividad–, con camisetas con los retratos de los presuntos huelguistas de hambre. Pero la huelga no creo que vaya más allá. Yo, en principio, no me la creo.

También veremos a alguna de las habituales y bien pagada  conocida propagandista, chillona, con la cantinela. Ya sabemos, la derecha cuando se pone, se pone...a tergiversar la realidad. 

Los señoritos no hacen huelga de nada, y menos de hambre; no están acostumbrados a esas cosas de escaseces que se las reservan ellos para las víctimas de sus recortes, como muy bien sabemos.  

En esta presunta huelga de hambre contarán con todos los pesebristas, para airearlo a los cuatro vientos y seguramente dirán "lo que están sufriendo" por culpa del Estado español". Y ya hemos visto que hasta la marioneta del ventrílocuo de Flandes, la apoya, ¡faltaría! Todo calculado. 

Se intuye que es para ver si logran que se le ponga sordina a las protestas de amplios sectores  de la población, víctima de esta derecha de los recortes, que los ha pillado por sorpresa, porque viven en un mundo irreal; sectores hartos ya de tanto dedicar recursos a delirios imposibles, mientras el día a día de los ciudadanos, es desesperante; que, como sabemos porque lo ha dicho uno de sus mayores portavoces sin el menor sonrojo, "lo de las listas de espera es secundario, y no debe distraer". Otro objetivo no se ve, a parte del chantaje puro y duro. En definitiva, que no es creíble.

Ubaldo

jueves, 29 de noviembre de 2018

¿LAS LISTAS DE ESPERA? ESO NO IMPORTA


La Genealogía ideológica de la derecha corrupta catalana (tan corrupta como la derecha del resto de España, en eso no hay diferencia), la que ha arruinado los derechos sociales, enmascarados con falsas promesas, que nos iban a llevar al paraíso, un lugar en el que íbamos a vivir como ellos ya viven ahora, (suponemos que pensaban  en sí mismos) han llevado al límite  el deterioro de la Sanidad Pública, para que los amigos de la sanidad privada con dinero público hagan pingües negocios, aunque eso sea a costa de la salud y hasta la vida de los ciudadanos. Poco les importaba como en un gesto de sinceridad ha dicho en la radio uno de los emisarios del escapado de Flandes.

Porque, si hasta ahora se disimulaban para vender el producto averiado, con las promesas y mentiras yendo hacia adelante, hacia el fangal en el que nos han metido a todos los catalanes, independentistas incluidos, para tapar sus fechorías, ahora uno de los máximos  representantes de esta rancia derecha carlista, decimonónica, sin el menor rubor, se le ha soltado la lengua y ha declarado lo que de verdad piensan: que lo de la sanidad, lo de las listas de espera que ha llevado a muchos usuarios al desespero durante años, cuando no a su final; y a  un colectivo profesional, nada propensos a la protesta, a la huelga, carece de importancia para los talibanes del procés. Que lo importante es la independencia. La gente, los ciudadanos, para estos reaccionarios, carecen de importancia. Ellos deben tener Sanidad privada asegurada sin listas de espera. Que para eso llevaron acabo los recortes.

Por cierto que, igual que jamás vimos a los de ERC en ningún conflicto laboral, apoyando a los obreros durante la larga dictadura, tampoco hemos vista al valido Torra en las manifestaciones de protesta, ni animando a esos colectivos a que aprieten., como sí hizo con sus agitadores de la CUP. 

Por cierto que estos, que hoy van en las manifestaciones con sus esteladas, son los  responsables en parte de los recortes, y apoyaron al Huido en su día, y a su valido, el xenófobo Torra designado a dedo, sin problemas. Los cupidos, como toda la derecha, al final sus objetivos coinciden. 

¡Que los dioses del Olimpo nos protejan, si alguna vez estos depredadores consiguen aunque sea sólo una parte de sus objetivos¡

Ubaldo

martes, 27 de noviembre de 2018

LA HUELGA DE LOS MÉDICOS CATALANES.

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Lo extraño no es que los médicos catalanes de la Sanidad Pública hayan ido a la huelga. Lo extraño es que hayan aguantado tanto desde que el converso al independentismo, Artur Mas, para tapar las corrupciones de su formación, CDC, y su gobierno de la derecha corrupta catalana  decidieran los mayores recortes asestados a los derechos sociales de los catalanes, para favorecer el negocio de la sanidad privada, con dinero público. 

Porque si hasta que empezaron los recortes, la sanidad privada con dinero público ya era un robo, tras el hachazo de Artur Más y sus continuadores como el carlista, decimonónico, de la Cataluña profunda y huido de la Justicia, Puigdemón,  aumentado por su valido Torra, es un crimen, estando al frente de Sanidad Boi Ruiz. Porque mucha gente mayor pereció antes de ser atendido por el retraso impuesto por los recortes.  

Pero lo más extraño todavía es que la población, víctima de los recortes no se rebelara, echándose a la calle masivamente, contra semejante agresión, tapándolo con el patrioterismo de banderas y enajenaciones colectivas, en lo que en la derecha es tan habitual: echarle la culpa al enemigo exterior...o interior si lo consideran molesto. Como que los sindicatos llamados de clase, hayan sido tan comprensivos con la mayor agresión contra las clases populares, desde hacía mucho tiempo.

Es sabido, y cualquiera que haya tenido la necesidad  de asistir a los centros de Salud (sean los CAP, las Urgencias o los Hospitales), que la Sanidad Pública, deteriorada por expreso deseo de los dirigentes de la derecha (Convergentes y la ERC del beato Junqueras, que sostuvieron a Boi Ruiz al frente de la Conselleria de Sanidad, cuya misión era liquidarla como bien social y privatizarla para el negocio) se ha aguantado por el sacrificio y la profesionalidad del personal sanitario; que de no ser así habría colapsado hace ya mucho tiempo. Eso lo saben todos los ciudadanos catalanes. Y cabe preguntarse si de no haber sido tan celosos con su trabajo los profesionales, los ciudadanos habrían respondido al saqueo sanitario con contundencia. Pero veían, que mal que bien, con todas las deficiencias de retardo, iba funcionando. Hasta que los sanitarios no han podido más y se han decidido a protestar con la huelga, legítima y lógica.

Ante la huelga de los sanitarios, lo que cabe ahora  es la solidaridad ciudadana frente a unos gobiernos irresponsables, que llevan años deteriorando los servicios sociales, adoctrinando a la gente con mentiras patrioteras. 

Y los trabajadores sanitarios, a parte de reivindicar sus derechos profesionales, de lo que han perdido en la Gran Estafa, llamada crisis, en estos años (se habla de unos 60.000 euros de media), reivindican mejores condiciones de trabajo, que repercutirían en la mejora del servicio para todos. 

Ahora, los responsables de este desaguisado, como siempre suele pasar con los tramposos, echan las culpas a los demás, sin hacer mención del dinero gastado en delirios estériles, que sólo les sirven a unos cuantos para mantener encendida la llama que hace posible mantener en pie el castillo de mentiras, a pesar del evidente fracaso.  

Y algo tendrá que ver el deterioro de los servicios sociales, por ejemplo, lo que hoy salta a los medios que el hijo del capo de capi Pujol, cobró mordidas de las empresas de 6,7 millones de euros. Y siendo una pequeñez comparado con lo que han defraudado, ¿para cuántos servicios darían esos 6,7 millones?

Ubaldo



domingo, 25 de noviembre de 2018

LAS POLÍTICAS DE LA UE, HACEN CRECER LA EXTREMA DERECHA


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La Unión Europea despertó una gran ilusión entre los pueblos de Europa que veían en la misma una base de unidad y solidaridad, y el mayor espacio de libertad y progreso de los pueblos, que durante muchos años anduvieron enfrentados, provocando los mayores conflictos; horrorosas guerras que los intereses del capitalismo y el nacionalismo de los países, provocaron, con decenas de millones de muertos. 

Se decían, y así nos los vendieron, que con lo que al final se llamaría Unión Europea, la solidaridad era segura e inevitable.  Que seríamos ciudadanos europeos todos iguales. Que los ciudadanos, protegidos por la capa global y jurídica de Europa, nos llevaría a homogeneizar todo el territorio reduciendo desigualdades entre los países del norte y sur.

Luego vimos que lo que de verdad adquiría naturaleza eran los intereses de los países más poderosos, que desarrollaban sus políticas europeas, más en función de sus intereses nacionales y de clase, que los del conjunto de los  habitantes del Continente, como siempre ha hecho el capitalismo.

Algunos analistas lo percibieron desde el primer momento. Pues quedaba de manifiesto que las intenciones de los poderosos no eran la de una UE de todos los europeos, sino la de dos o más niveles, siempre con ventaja paras los mismos. Se pudo ver sobre todo con el tratado de Maastricht con la exigencia del control del déficit. 

Se creó el Banco de Alemania, controlado por este país, al que llamaron eufemísticamente Banco Central Europeo, que controla la UE, que decide sobre todo lo que corresponde a la economía, imponiendo sus criterios a los países más débiles, impidiendo que otros con dificultades puedan controlar su situación devaluando la moneda; y algo realmente escandaloso: se les presta el dinero a los buitres de los bancos privados, a muy bajo interés, para que éstos se lo presten a los Estados a intereses más altos, con lo que con el dinero que es de los ciudadanos, los bancos hagan sus negocios. 

Es decir los Estados quedaban maniatados, y potenciando el negocio privado de la banca, es decir de los capitalistas, como siempre, los insolidarios de siempre, los que provocan miseria, como hemos visto con la Gran Estafa, con la colaboración de los gobiernos. La UE se manifiesta como un instrumento de los grandes capitalistas, pero a lo grande, con los gobiernos a su servicio, como hemos visto en España en el Septenio Negro de Mariano Rajoy, pero al que le puso la alfombra Zapatero, sin olvidar la agresión que Artur Mas con sus recortes, que trataría de tapar con sus aventuras irresponsables.

La UE tras la Gran Estafa financiera, de lo que sólo es  una  más de las cíclicas crisis del capitalismo, se ha quedado desnuda ante millones de europeos que ahora se han dado cuentan de que las intenciones de los escandalosamente bien pagados dirigentes de la UE, que constantemente imponen a los gobiernos políticas de austeridad que rozan, cuando no traspasan, la criminalidad  por sus consecuencias sociales, nada tiene que ver con los propósitos vendidos durante años. 

La UE, con sus políticas, que no son ni más ni menos que las que la derecha ha impuesto siempre a sus pueblos, va perdiendo poco a poco entre los ciudadanos, el consenso que en general recababa. Hoy son discutidas entre amplias capas de la población que sufren sus consecuencia. Contribuyendo las mismas a que sectores de extrema derecha, el nacionalismo, el fascismo en definitiva, se nutra del descontento de millones de ciudadanos, que cada vez ven a la UE y a sus burócratas, como el problema más que la solución.

Lo estamos viendo con el auge de los partidos fascistas, nacionalistas  o fascistoides por toda la Europa, con el reclamo del impresentable presidente de los Estados Unidos, Trump, el que está dispuesto a asesinar emigrantes ordenando disparar a sus soldados contra indefensos ciudadanos desesperados. 

Partidos de extrema derecha que utilizan, como siempre hicieron, a los pobres, a los emigrantes huidos de las guerras provocadas por las mismas políticas de expolio, en los países en conflicto, para enfrentarlos con los trabajadores y las clases populares; con discursos de miedo, xenófobos, simples, y fácil de asimilar por gentes desesperadas, para desviar la atención de los verdaderos culpables: el gran capital y sus lacayos de los gobiernos. Culpan  a los que son aún más pobres, de todas sus desgracias, no a los verdaderos responsables. 

Ha sido la política del capitalismo desde siempre, que cuando no puede gobernar con la democracia, acude a su "fase superior", el fascismo, como explica la Historia. Ha sucedido siempre, inventándose enemigos exteriores o interiores. 

O la Unión Europea corrige sus políticas egoístas que van en favor de los poderosos sin el menor disimulo, o el auge del fascismo, el nacionalismo,  aumentará, paralelo al desespero de la gente. Sobre todo si no hay fuerzas políticas de izquierdas que abanderen las protestas; sindicatos menos dóciles dispuestos a combatir las políticas criminales con todo lo que eso significa. Partidos que se alejen de la connivencia con la derecha, y sobre todo, con la derecha nacionalista, como sucede en España con la descolorida, y desaparecida como tal, izquierda. 

Algunos de esos burócratas o gobiernos hacen caso omiso y no atienden las protestas ciudadanas, confiándolo todo a decisiones represivas. Y afirman que el fenómenos del auge de la extrema   derecha es temporal, controlable, que no irá a más. 

Recordemos como acabó la política de mirar para otro lado, de apaciguamiento del fascismo de otros tiempos. Cuando se alimenta la bestia, crece. Y la Unión Europea con sus decisiones, la está alimentando, la han hecho crecer y sacado a pasear. Después será muy difícil devolverla a su reducto, como se sabe por amarga experiencia en el Continente Europeo. 

Ubaldo

lunes, 12 de noviembre de 2018

SOLIDARIOS...CON LA BANCA

"La sociedad española fue solidaria con la banca, y la solidaridad es recíproca" (Pedro Sánchez, presidente del gobierno)


Es curioso el manejo y la manipulación del lenguaje. "La sociedad española fue solidaria con la banca...". Esta es una afirmación de Pedro Sánchez, presidente del gobierno, en una reunión con sus partidarios. Dice que los españoles fuimos solidarios con la Banca, cuando en ningún momento nos  consultaron si deseábamos salvarla a costa de los salvajes recortes en derechos sociales que vinieron a continuación de tan generosa "solidaridad".  

En ningún momento nos dijeron si deseábamos cambiar derechos por expolio. Si deseábamos sacrificarnos para que los pobrecitos millonarios, la Banca y los esclavistas, que no empresarios,  pudieran sacar adelante  sin coste alguno sus tropelías y hundimiento de la economía. Nunca, Nunca nos consultaron. 

Así que, ¿a qué viene eso de la solidaridad con la Banca? Fue un trágala. Y los gobiernos, tan solícitos ellos con los banqueros,  no se quedaron ahí; para facilitar que la "solidaridad" se mantuviera en sus justos términos,  se les ocurrió, entre otras muchas cosas, una ley de relaciones laborales esclavista, que la complementaron, para que la solidaridad ciudadana con los banqueros fuera más efectiva, con una Ley Mordaza. Más que nada, por si algunos ciudadanos insolidarios disentían, y hubiera que explicarles, de forma contundente, en qué consistía el esfuerzo solidario del ciudadano con la Banca. Y si se comportaban mal, recibiría su castigo. Y claro, como advertencia para otros insolidarios.

La "solidaridad", mejor decir  imposición, la tuvieron los gobiernos con sus amos, que aceptaron deteriorar la vida de millones de ciudadanos, para que los multimillonarios banqueros siguieran llenando sus arcas, muchas veces personales, con sus escandalosas primas, que decidían ellos mismos, y de las insultantes y jubilaciones de sus directivos.  

Los gobiernos, al servicio de la banca, no sólo les entregaron nuestro dinero, sino que ni siquiera después, una vez pasada la Gran Estafa Político Financiera,  y llevado a la miseria y el desespero a millones de españoles, se aseguraron de que devolvieran lo que tan "solidariamente" le habíamos entregado. Todo lo contrario. Manifiestan con el descaro e impunidad, y la poca vergüenza  que los caracteriza, que no lo van a devolver, convirtiendo en normal, lo que es un expolio social de factura calculada.

La solidaridad se ejerce voluntariamente, y lo suelen hacer  los pobres con otros aún más pobres; no la ejercen los millonarios con los pobres. De haberlo hecho alguna vez, ni los pobres serían tan pobres, ni los millonarios tan millonarios, que son los que han sacado tajada de tener a su servicio a los gobiernos, que salvan a los banqueros y se olvidan de los millones de personas víctimas de esa acción inmoral.

Si realmente la Justicia fuera igual para todos, como suelen decir  los que les va bien, los presidentes de los gobiernos responsables de tal desaguisado, debieran haber sido llamados de oficio para que declararan sus acciones. Y que respondieran con sus patrimonios de las decisiones políticas que toman, cuando van contra la inmensa mayoría de los ciudadanos. Quizá se lo pensarían antes. 

Los romanos tenían un código que así  lo indicaba.  Era una Ley Anticorrupción (Repetundis) que castigaba los delitos de corrupción, cohecho y trafico de influencias que se la aplicaban a aquellos funcionarios que defraudaban, a parte de la condena que tuvieran (generalmente inhabilitación u ostracismo) debían devolver tres veces los expoliado. No hemos avanzado en tantos siglos transcurridos, todo lo contrario, viendo cómo se van de rositas los defraudadores, o con unos cuantos meses de cárcel, pero con su patrimonio intacto. 

Cientos de miles de ciudadanos, esos "solidarios con los banqueros", han sido desahuciados de sus viviendas por éstos, sin el menor problema moral. La mayoría de las veces para que esas viviendas, espoliadas, quedaran vacías.

Los españoles hemos sido y seguimos siendo solidarios con los que siguen siendo víctimas de esos banqueros y sus gobiernos. Los de Zapatero y los de Rajoy, (sin olvidar al inefable Artur Mas, primero en recortar, para tapar la corrupción de su banda) por no remontarnos más lejos. Porque ambos dos decidieron  cambiar el Artículo 135 de la "intocable" para según qué,  Constitución, y que fuera posible tal desvarío anti democrático. Con lo que queda claro que los artículos de la Constitución, si interesa a los que mandan, se esgrimen, si no, se cambia, como los principios, de Groucho Marx.

Y los españoles, mayormente los jubilados, seguimos siendo solidarios con nuestros familiares para que puedan comer cada día, tanto si están en el paro provocado por un sistema injusto de la ley de relaciones laborales, como con aquellos que, aun estando trabajando, reciben sueldos de hambre, de esclavos y son pobres. Todo gracias a la solidaridad o entrega, no de los ciudadanos, sino de  los gobiernos, a sus amos banqueros.

Ubaldo