domingo, 14 de junio de 2015

¿QUÉ ES PODEMOS EN CATALUÑA?


Una vez ya constituidos los ayuntamientos con las nuevas formaciones, en los que estos han tenido una notoria relevancia en algunos municipios, cabe analizar los criterios seguidos  por la formación de  Pablo Iglesias, que a mi se me escapa si de verdad saben quién es quien en cada uno de los pactos, algunos de ellos sorprendentes. 

Al margen de esa retórica de "los de arriba y los de abajo", lo que sí es cierto es que en principio Podemos está con los movimientos sociales, es decir contra la derecha explotadora, la burguesía que ha venido disfrutando y utilizando  el poder desde siempre en su beneficio, como por otra parte es obvio. 

Sin embargo Podemos ha dado  su voto a Junqueras en Sant Vicenç dels Horts para hacerlo alcalde. Es posible que Podemos, sus dirigentes crean a pie juntillas que el nombre determina el contenido; y que eso de "Esquerra Republicana", se corresponde con un partido de izquierdas. Cuando, como muy bien saben los profesores politólogos que dirigen la formación morada, eso no significa nada y que son los presupuestos sociales los que en todo caso determina  a quién favorece una formación u otra y cuales son sus objetivos; si es a los poderosos o a sus víctimas.

Y, hoy por hoy, ERC es el aliado real más necesario para la burguesía nacionalista de CDC; entre otras cosas porque también ellos, ERC son parte de la burguesía, a la que ayuda al desmantelamiento de la Sanidad Publica con sus presupuestos;  impidiendo que el Coseller  Boi Ruiz, deje de hacer daño a la Sanidad que pagamos todos y  que se siga haciendo negocios con la salud y la vida de los catalanes, generalmente más vulnerables. Lo de "esquerra" en esta formación es más de pose interesada que otra cosa.  También hubo partidos denominados "socialistas" que eran todo lo contrario, como sabemos.

Por lo tanto les bastaba a los de Podemos, suponiendo que Podemos en Cataluña, muchos rebotados de formaciones nacionalistas –y por tanto insolidarios y con objetivos diferentes–,  tenga,  algo que ver con lo que dicen es el Podemos del resto de España.  De ahí pueden venir esos desvaríos de que se apoye a una formación de la burguesía como ERC... o que no les importe. Lo que sería peor.

También Podemos debiera aclarar quiénes son y quiénes no sus representantes reconocidos en Cataluña, para  que la gente sepa quién es quien y no pase como en Sabadell donde también  Podemos ha ayudado a hacer alcalde a otro candidato de ERC, aunque se dice que no son reconocidos por la formación de Podemos nacional.  

Sabemos que en esta confusión de novatos y avalancha, caben muchos errores, pero apoyar a la burguesía, y diferenciar el nombre y el contenido, es de manual si de verdad se quiere estar con "los de abajo". Porque ERC a quien ayuda es a "los de arriba", como se ha dicho con algo tan importante para a vida de los ciudadanos como la salud. Los derechos sociales, no digo que no los tengan los muchachos de Junqueras, pero lo que sí es seguro que están muy, pero muy por debajo de sus prioridades, que como todos sabemos son otros: justamente las mismas  que las de CDC, partido de la derecha con sus sedes embargadas, no precisamente por ruidos nocturnos molestos al vecindario. Cosa que no importa al parecer a Junqueras. 

Y otro tanto, casi calcado se podría decir de los de la "samarreta" y la sandalia, que su jefe no pudo contenerse de alegría, fundiéndose  en una abrazo con  el jefe de la derecha, el principal privatizador de la sanidad pública y del patrimonio de todos, y el que nos ha llevado a los catalanes a una división artificial, que ha provocado estragos en amigos y familias. 

Así que habría que preguntarse: ¿Qué es Podemos en Cataluña?  

Ubaldo Plaza 


miércoles, 10 de junio de 2015

"PURO TEATRO" DE CIUDADANOS

La escenificación teatral a la que hemos venido asistiendo  por parte de Albert Rivera, de Ciudadanos, desde que se convocaron las elecciones municipales y autonómicas, es uno de los mayores fraudes al que hemos podido asistir en un país en el que el fraude en la política está a la orden del día.

Rivera y sus muchachos se han venido presentando con la esencia de la ética política, insistiendo que ellos tenían unas líneas rojas contra la corrupción, que jamás traspasarían. En particular en Andalucía y Madrid, por el grado corrupción alcanzado en estas dos comunidades por parte del PP.

Empezaron las negociaciones y así lo parecía, vendiendo muy caro su voto en Andalucía, con exigencias a Susana Díaz, acorde con esos límites. Parecía que efectivamente iban a cumplir sus promesas exigiendo que los dos expresidentes de la junta de Andalucía dimitieran. Al final han decidido apoyar al PSOE, con promesas verbales, que como e sabido pueden ser papel mojado, ya que todos sabemos lo volátiles que son las promesas, además de que estaba cantado que tanto Chaves como Griñán  se apeaban de la política; pero tras exigencias para que haya limpieza y transparencia, quedó diluido sin más.

Pero lo realmente fraudulento por parte de Rivera a los ciudadanos de toda España es su apoyo al PP en la Comunidad de Madrid, foco de negocios y venta del patrimonio público de los  gobiernos   de Esperanza Aguirre y su sustituto Ignacio González. Comunidad inmersa en una macro operación por parte de la Justicia, y en la que el que fuera secretario general del partido, y mano derecha de la presidenta de la Comunidad, está en la Cárcel, por la Operación Púnica por los múltiples negocios y enriquecimiento ilícito. 

Si hay algún lugar donde es fundamental levantar las alfombras y auditar lo que se ha hecho en estas dos últimas décadas, es la Comunidad de Madrid, donde eso que llaman “liberalismo”, ha hecho estragos, cuyo nombre real es “gansterismo”, porque es el más descarado expolio de los recursos públicos para pasar a manos privadas, con contratos oscuros de obras faraónicas y haciendo negocios con la Sanidad Pública –lo que en los últimos años también se han apresurado a hacer otros gobiernos sin escrúpulos, como el de CiU en Cataluña con la ayuda de ERC–, convirtiendo la que era un a Sanidad modélica, en precaria,  negocios privados, con dinero público. 

Era fundamental que todo cuánto han venido haciendo los gobiernos de la Comunidad de Madrid quedara transparente, para que todo se esclareciera tras el resultado de las elecciones. Y parecía que así iba a ser si lo prometido por Ciudadanos se cumplía

Mientras el discurso de Ciudadanos se mantenía montado en la ética de las “líneas rojas innegociables”, la Operación Púnica de la guardia civil se reanudaba; apareciendo más que indicios de que algunos de los diputados electos en lista  del  PP a la comunidad de Madrid, alcaldes de algunos pueblos registrados incluidos, estaban implicados. Y todo hacía rever que la situación se complicaba cada día más. 

Sin embargo, en plena Operación Púnica, Rivera le prometía a Rajoy su apoyo a Cifuentes, procurando mantener la comedia. Cuando más razones tenía Rivera para negarse a apoyar al PP, siguiendo su propio límite de limpieza de la corrupción, porque no es extraño que en el curso de la Operación Púnica, aumente la lista del PP implicados en la misma. 

Las exigencias de Ciudadanos sólo eran de cara a la galería. Y los hacían en un lugar donde era más urgente que nunca que entrara aire fresco, como la comunidad de Madrid.

Queda claro que no sólo el fraude es de hoy. Un partido que se autodefinia como de “centro izquierda”, en realidad ha quedado retratado con su verdadera faz de partido de la derecha. Y las afinidades con el PP son sustanciales y defienden las mismas políticas. Y el poder, el verdadero poder, el financiero, haría todo lo posible para que los establos de la Comunidad de Madrid no se ventilaran. Hay demasiado en juego, y Ciudadanos podría evitarlo, manteniendo al PP en el gobierno autonómico.  

El empuje que los poderes financieros dieron al “Podemos de derechas”, no ha hecho todo el efecto deseado, pero sí en el lugar más importante: “Salvar al PP de Madrid”, parece ser la consigna. Y ciudadanos está ahí, “no para que haya limpieza en las instituciones”,  como venían diciendo, sino para que todo siga igual. Porque Cifuentes de ha pronunciado por la continuación de la privatización sanitaria. 

Aquellos militantes y votantes de Ciudadanos, que vieron  su aparición como una bocanada de aire fresco, sobre todo en la putrefacta política catalana, de casi partido único hasta su aparición, habrán podido comprobar que su paso a la política nacional, es de apoyo a las políticas más negativas para la población. Y que a la hora de la verdad, como todo partido de derechas, Ciudadanos prefiere los “barcos sin honra que la honra sin barcos”. Y, sobre todo sabrán esos votantes que, al menos en Madrid, su voto ha ido a evitar que haya la renovación tantas veces prometida, que tanto han proclamado en campaña.  

Que le prometiera su apoyo a Rajoy, el presidente de los mensajitos a Bárcenas; el PP de la financiación ilegal y que lo hiciera en plena Operación Púnica, sin esperar al resultado, demuestra que todo cuanto  prometían era puro teatro. 


Ubaldo Plaza

lunes, 8 de junio de 2015

RAJOY PIERDE LAS FORMAS


Mariano Rajoy nunca debió ser presidente del gobierno. Fue elegido por el dedo divino del tercer hombre del cuarteto de las Azores, Aznar –recordemos que también estaba  el ultra portugués Joao Barroso–. Y lo eligió, porque tal vez éste consideró que le resultaría más fácil gobernar él desde la sombra con un personaje de tan escasas cualidades como dirigente político, en lugar de optar por   otro que sí las tuviera. Aunque estuvo deshojando la margarita entre Mariano y Rato. Y tal vez llegó a considerar que éste último era demasiado espabilado y ambicioso y que eso le impediría sus manejos.

Pero cómo es sabido, cuando personajes como el presidente se sienten investidos de la púrpura del poder, se trasmutan; y no aceptan que nadie los aconseje, si el consejo no coincide con sus deseos.  Así que decidió ir por su cuenta.

Su labor se desarrollaba por el enmascaramiento de sus limitadas dotes políticas, facilitadas por un partido cesarista, de ordeno y mando, sin democracia interna. Como diría el General: “todos atentos al mando” cuartelero. Sus paniaguados le hicieron un cinturón protector para salvarlo de toda inclemencia. Con la mayoría absoluta, se sentía amo del mundo y la democracia, el parlamento, era puro formalismo.

 Lo que a todas luces era falta de liderazgo y capacidad para tomar las decisiones que requería su responsabilidad, se atribuyó a que su “meditación y análisis de hombre tranquilo le llevaba a no precipitarse.  Y al principio hubo quien lo creyó, porque la propaganda funciona. Aunque la mentira no se pueda mantener por mucho tiempo. Y pronto se vería que estábamos ante un fraude. Que lo de hombre analítico y templado era simplemente indecisión y mediocridad.

Se fue viendo cada vez más y más frecuente, que cuando afirmaba que haría respetar la ley, después era incapaz de hacerla cumplir, como muy bien se vio ante el desafío desde el propio Estado, del aventurero Mas y sus palmeros de la derecha nacionalista, en colaboración con la supuesta izquierda, que se pasaban por el forro la legalidad,  sin que el presidente fuera capaz de reaccionar; asustado ante los problemas, los dejaba pudrir, a la espera de que se solucionaran por sí solos,  a  que escampara, se decía.

Ni siquiera era capaz de tomar el toro por los cuernos y enfrentarse a verdaderas ruedas de prensa, con todas las consecuencias, y hablaba escondido tras una pantalla de plasma; y cuando aceptaba una rueda de prensa,  la selección de los “preguntadores”, de sus mediáticos, era evidente. O, en las vergonzosas “ruedas de prensa”, en las que no se admitían preguntas; algo insólito en un dirigente político democrático.

Cuando estalló el escándalo de “los papeles de sus tesoreros, y le envió los mensajes a Bárcenas, parecía el colmo, que no se podría superar, tras lo cual  dimitiría.  Lo habrían hecho dimitir como presidente en cualquier país de los llamados democráticos. Pero no sólo no dimitió, sino que elevó un escalón más el desprestigio de la institución que representaba, al mentir en el parlamento y no pasar nada. Parece que había demasiadas confidencialidades para que su partido tomara semejante decisión. El escándalo de los sobres  repartidos entre la cúpula del partido era suficiente para que el gobierno dimitiera y convocara elecciones. Pero en el ADN del partido de la derecha eso no se contempla. Los hábitos democráticos, existentes en otros lugares, tras casi cuarenta años de parlamentarismo, aún no han cuajado, y el bipartidismo  ha disfrutado de los privilegios alternantes y sin otra intención de modificar nada, que mantenerse el el poder para perpetuar el poder oligárquico, pactado en la llamada transición por los sectores del poder que tenían necesidad de lavarle la cara al régimen, para adecentarlo.

El PP, su partido, debiera haber tomado cartas en el asunto, y haber hecho que Rajoy se fuera a casa, para dignificar la institución democrática, o al menos no enfangarla más. Lo que sin duda habría aportado al partido de la derecha una pátina de partido democrático o menos autoritario, que diluyera de algún modo sus orígenes, mostrándose por primera vez una derecha democrática en España, nunca existente. Suponiendo que inmediatamente, hubiera abordado la plaga de la corrupción, principalmente en Madrid Y Valencia.  Pero no se hizo nada por preferir el pájaro en mano del poder, a la regeneración democrática.

Todo lo contrario. El presidente, en campaña electoral, ha ido ensalzando  y dando apoyo a los personajes corruptos, sin que eso provocara, ni en él ni a su partido la necesidad del menor cambio de táctica. Provocaba sonrojo ver cómo Ensalzaba  a Camps, a Matas, a Rita Barbará, sin darse cuenta de en la aberración en la que caía, sabiendo el fangal en el que estaban esos personajes. Porque si no lo sabía, todavía es mucho peor para quien se supone dirige un gobierno. Ninguna persona medianamente audaz hubiera caído en semejante dislate. Pero Mariano sí. ¿Por qué será? ¿Es prisionero de sus propios enemigos interiores por razones inconfesables? 

Su mandato, Rajoy lo ha podido llevar a cabo por que tenía mayoría absoluta. Y eso hacía que su soberbia de personaje mediocre le hiciera ver que tenía patente de corso y podía hacer todo cuanto quisiera, sin contar con el resto de la oposición. De haber tenido una mayoría limitada, y de haberse visto obligado a pactar con la oposición, se hubiera comprobado con mayor nitidez que a Rajoy le venía muchas varas ancho el traje de presidente. Porque es en esas circunstancias de mayoría simples es cuando se ve la talla política de un dirigente. Cuando ha de saber lidiar con propuestas y contra propuestas; negociar y llegar a cuerdos para llevar adelante el gobierno que, en teoría, representa a todos los españoles, lo hayan votado o no, sin que eso invalide quién tienen la última palabra como partido del gobierno. 

A Rajoy le basta el rodillo y las charlotadas de su secretaria general, la de los “contratos en diferido”... etc., y las ridículas explicaciones de los portavoces intentando justificar ante las Cámaras todo tipo de desaguisados cometidos por el rodillo de la mayoría absoluta.

Precisamente, cuando se tiene la mayoría absoluta es cuando un partido puede mostrase mucho más “generoso” y aparentar humildad, para negociar aquellas cuestiones presentadas por la oposición que considere razonables, en lugar de negarle el pan y la sal; lo que de hecho invalida al  parlamento. La falta de predisposición al diálogo es lo que ha convertido el PP en un partido con el que nadie sensato quiera pactar. Porque, hay que recordar, que ni tan siquiera acepta la creación de una comisión de investigación sobre la corrupción y sobre determinados personajes. Lo que, desde su punto de vista es razonable, por la avalancha de casos de corrupción del PP, pero nada democrática. Y mucho menos creíble que Rajoy haya tenido la más mínima intención de luchar contra ella. Sabía que aplastando a la oposición, llevando a cabo propuestas  antidemocráticas como la ley mordaza, nadie le discutiría, más allá del pataleo. 

Pero esas actitudes autoritarias han ido haciendo mella, no sólo en muchos ciudadanos, sino entre su propio electorado, que le dio la mayoría absoluta. Olvidando  Rajoy  de que su triunfo fue más fruto del “desastre Zapatero”, obediente a la Troika y a la Merkel como él,  que de sus méritos, o los del PP, enfangado e Valencia y Madrid. Y que con las políticas antipopulares que lleva a cabo, muchos de esos votantes migrarían de nuevo hacia las formaciones abandonadas, a las nuevas formaciones surgidas por la indignación creada entre la ciudadanía por el expolio de los servicios públicos, por la estafa financiera. O que muchos de sus votantes acabarían en la abstención ante la imposibilidad moral de votar a un partido con semejantes mimbres. 

Esas políticas contra los trabajadores y eso que se dio en llamar “clases medias” han llevado a Mariano a perder hasta las formas. Atacando, una vez celebradas las elecciones –otra cosa son las campañas que parece que lo aguantan todo–, al PSOE y a Pedro Sánchez por pactar con otros partidos, tildando de “antidemocráticos” dichos pactos. 

No digiere Mariano que el otro partido con el que se han partido prebendas y sostenido el régimen monárquico y sus privilegios le ponga los cuernos; a ellos que tan bien se llevaban para cortar el paso a los “intrusos”. 

Esas formas despechadas es todo lo contrario de lo que se espera que haga un dirigente político democrático, contra nadie que se haya presentado a las elecciones y obtenido apoyos ciudadanos. Un dirigente demócrata jamás se atrevería a tildar en público, de anti españoles, antidemocráticos, y mucho menos considerar que esos pactos no son hechos entre demócratas y que son  apocalípticos, porque es tratar a los ciudadanos que los han votado de idiotas. Aunque lo piense. 

Lo que abunda aún más en la falta de actitud de Mariano para gobernar. Porque no se olvide que a Sánchez tampoco le gustan los pactos. Y se sentiría más satisfecho pactar con el PP, como apuntaba González, erigido como defensor de las esencias llamadas “liberales”, es decir el gran poder del mundo económico expoliador. 

Pero también saben en el PSOE y sabe Sánchez, que ese camino de abrazarse al PP, es el más corto para hacer crecer a los criticados “populistas”. Y también para “pasokerizarse” a marchas forzadas, inmolándose  como su partido hermano heleno, por ayudarle a la Troika a empobrecer a los griegos ya pobres, donde lo que ocurre es que están propiciando un golpe lento contra Grecia, tratando de humillar al pueblo griego. Es la lucha por la supervivencia de los pueblos, no sólo del griego, sino de Europa, defendiéndose de no caer en la esclavitud que planifican los mercaderes y sus servidores. 

La política llevada a cabo por Rajoy, su soberbia, más las practicas y relación con el resto de los partidos, lo convierte en alguien con quien es muy difícil pactar sin dejarse muchas plumas en la gatera, con los diversos partidos en liza, por haberse ganado a pulso la repulsa de todos con su rodillo –la aventura de Rivera le puede costar muy cara a éste,  si acaba dándole la comunidad de Madrid al PP–.

Hoy, Mariano, sigue teniendo la mayoría absoluta en el Parlamento, pero su soledad es aplastante. Y no sólo ante sus contrincantes políticos, sino frente a los enemigos interiores del PP, que han visto que los electores les han dado una patada a Rajoy, en sus culos, propiciando la pérdida de sus poderes en ayuntamientos y parlamentos regionales.

Desde luego, ¡menuda racha!: casi ocho años de zapaterato irresponsable–, tras los ocho del belicoso Aznar. Zapatero, un dirigente con escasas tablas, que desconocía las esencias manipuladoras y antidemocráticas del nacionalismo, de todo nacionalismo, también del español, con aquello de: “Pasqual,  aceptaré lo que el parlamento catalán decida”. Lo que es una metedura de pata de un novato absoluto, que alguien en el PSOE debió haberle enmendado; y cuatro de Rajoy que parecen una eternidad, por la decisión de Tío del “cuarteto de las Azores. 

Pero lo que es evidente es que ni al PP ni al PSOE les gustan los cambios que ellos con sus políticas han propiciado de mano de la Troika. Y ni a los unos ni a los otros –hablamos de los dirigentes, no de los militantes o votantes–, y que harán cuanto esté en sus manos para impedirlos o frenarlos echándoles el agua al vino que puedan. Los cambios sociales nunca van al ritmo deseado por los que luchan por ellos. Y serán duros porque el enemigo de la democracia es muy grande. Pero o hay un cambio que rompa con el expolio, o los ciudadanos se implican de forma decidida a que no les roben el futuro ya tan oscuro para los jóvenes, o ese futuro será la barbarie. A estas alturas donde nos han llevado los mercaderes financieros y sus servidores, no hay término medio: o triunfa la civilización, o lo dicho, será la barbarie. 



Ubaldo Plaza

domingo, 31 de mayo de 2015

EL PODER POR DERECHO DIVINO, Y LAS CRIADAS RESPONDONAS


Cuando la derecha alcanza el poder –el que por otra parte lo ha tenido siempre, salvo en instantes y de forma parcelada–, no pierde tiempo. Y aplica su programa expoliador, el verdadero, no el que exhibe en la campaña electoral para ingenuos, como descaradamente ha sucedido en los últimos tiempos. 

La derecha lo hace sin complejos y de la forma salvaje que la caracteriza. En países donde la derecha tiene trayectoria democrática, trata de defender sus intereses con ciertas tácticas inteligentes; incluso aceptando propuestas de la izquierda,  y populares, que no cuestionen el sistema ni en lo mas mínimo; y su talante se muestra muchas veces hasta dialogante, ganándose así su estatus de clase democrática y defensora de los valores republicanos. 

No es el caso de España donde la derecha nunca ha sido democrática, como pone en evidencia cada vez que tiene ocasión; no en el sentido real de lo que significa la democracia, de constituir un sistema social que  avance hacia la eliminación de las grandes desigualdades sociales, sino, ni tan siquiera en el sentido que la propia burguesía establece tras su toma del poder, tras su triunfo contra el feudalismo y la aristocracia, para mantenerse en el mismo y permitir el desarrollo de sus fuerzas productivas en mejores condiciones, sin corsés.

En España, la derecha, nunca ha superado ese estado en el que prefirió, contrariamente a lo que sucedía en otros lugares de Europa, su alianza con la aristocracia y con la Iglesia, seguramente de las más reaccionarias del continente europeo, antes que hacer su propia revolución, que le llevara a modernizar las estructuras productivas y de mentalidad de los españoles. 

Lo que nos ha llevado a que en nuestro país nunca pudiéramos ponernos a la altura de otros países modernos; y cuando lo ha intentado, por la propia dinámica del desarrollo de nuestro entorno, primero en 1873-74 con la Primera República, y después con la Segunda, las fuerzas reaccionarias lo impidieron, hasta convirtiendo en “Cruzada medieval”, la defensa de sus privilegios.   

Y, cuando la modernidad, por razones ineludibles por el entorno en el que vivimos hace que parezca que hemos superado ese estado de postración y atraso, resulta que no lo es. Y no lo es porque la burguesía española –incluida en ésta la de los cacicatos, donde domina una burguesía ombliguista, patriotera de cuentas corrientes en según que "patria" interese más, seudoreligiosa, alicorta, mediocre y de campanario, como la catalana, con su corifeos, a veces con disfraces de “izquierdas” de comparsas–, mantiene sus integridades antidemocráticas, las más de las veces corruptas, empeoradas y “normalizadas” por la dictadura. 

Llegando a convencerse a sí misma de que su estado natural, y por lo tanto cuasi indiscutible, es que sean ellos los llamados a mandar, que no a gobernar, por decisión divina. Constituyendo una anomalía incomprensible, que en el juego democrático establecido por ella, con todas las trampas antidemocráticas incluidas, con leyes electorales que le favorecen, para que el tinglado se mantenga, que otros que no son de su club puedan discutirle el poder que sin duda consideran suyo exclusivamente. 

Y tales situaciones  les sienta muy mal. Algo así como que la criada se haya vuelto respondona, situación que a su parecer, merece un fuerte y pronto correctivo.  Porque eso es intolerable para su estado mental. Y por tanto –la historia esta llena de ejemplos trágicos–, tratarán de “corregir”  de la forma que sea, que todo vuelva a la normalidad, a su normalidad. 

De ahí que el pequeño terremoto causado en algunos ayuntamientos, por romperse de alguna manera el guión para que todo siguiera por los cauces establecidos, haya puesto nerviosos a algunos de los actores más trabucaires.

Mientras la partida ha podido ser jugada íntegramente, sin observaciones de terceros no integrados, entre los partidos que sostienen el tinglado, de nada había que preocuparse. Ambos partidos, con pequeñas diferencias para que el juego sea rentable y creíble, controlaban que no se saliera de los carriles pertinentes. Pero cuando alguna criada ha empezado a mirar a los ojos al amo y a tutearle, entonces la soberbia de éste se ha disparado.

De ahí que en las últimas horas  hayan empezado a mover fichas para hacer trampa en el tablero, pateándolo. Y lo hacen con todo tipo de presiones, insinuaciones o descaradamente escupiendo sobre el intento de democratizar algo, lo que han ido degenerando en los últimos tiempos de consuno, los representantes políticos del régimen que sirven a los verdaderos poderes, los económicos.

Los mismos “demócratas” a los que no les ha preocupado  que la corrupción sea un “estado natural”, ahora digan que peligra la democracia, precisamente cuando puede haber una oportunidad de atajar la corrupción y adecentar la cosa pública putrefacta. Lo mismo sale a la palestra una condesa desquiciada que el jefe de los grandes empresarios, beneficiarios del estado de miseria de millones de españoles, diciendo que eso de los programas hay que olvidarlo. Como en realidad venía haciendo sus servidores de los partidos garantes del régimen. Así como otro de la cúpula empresarial que dice que están “hondamente preocupados” porque el cambio en el Ayuntamiento de Barcelona, de Madrid, u otros lugares que eran coto cerrado del caciquismo “natural” establecido, trastoque los cimientos del sistema, de su sistema. Ayuntamientos, que mira por dónde, ¡que detalle!, en los que están aprovechando para hacer limpieza de “papeles”, naturalmente “para hacer espacio”, dicen. 

Es curioso que desde que llegaron las libertades políticas, que no la democracia, no han tenido necesidad de llevar a cabo los ayuntamientos salientes, ningún reciclaje de urgencia para despejar espacio. El que entraba no pondría en cuestión el estatus, enfrentamientos teatrales aparte. ¿Por qué será?

Ubaldo Plaza



martes, 26 de mayo de 2015

ALGUNAS MEDIDAS NECESARIAS Y URGENTES

 Algunos de los partidos emergentes, y otros existentes desde que llegó la democracia y antes, dicen apostar por la regeneración de la maltrecha vida política, sus muchos vicios y corruptelas desarrollados por el bipartidismo, con la prepotencia que ha caracterizado durante tantos años, al considerarse intocables, y por lo tanto impunes. 

 Si esos partidos "regeneracionistas" quieren ser creíbles, a nuestro parecer, debieran poner en marcha en primer lugar, entre otras muchas, algunas medidas desde el minuto uno en que alcancen los gobiernos y empezar a plantearse su trasparencia; tras las elecciones –las de ahora y las generales, cuando lleguen al gobierno de España–; para que los ciudadanos sepan que van a llevarlas a cabo para que las defiendan como suyas, y para que esos gobernantes se sientan respaldados por la ciudadanía, no aislados en los castillos que han solido construir los partidos del régimen. 

Porque, tal como dicen, los ciudadanos, deben entrar en las instituciones  para cambiar la nefasta actitud de ordeno y mando que estos partidos, con ostentoso desprecio hacia el pueblo, han venido practicando, en particular el PP en toda España y CiU en Cataluña. 

 (De entrada, tras la debacle del PP, algunos de los dirigentes políticos  ya debieran haber pedido en la noche electoral del 24 de mayo, la dimisión del Presidente del Gobierno, y la convocatoria de elecciones generales). 




1º –. Movilizar a la gente para que la ley de represión contra el ciudadano, llamada por la sabiduría popular  "Ley Mordaza", para que no entre en vigor semejante aberración antidemocrática, propia de regímenes autoritarios,  prevista para los próximos meses. Con un consenso democrático de todos los partidos que consideren que esa  ley liquida las libertades conquistadas con mucho esfuerzo por los españoles, que los retrotrae e tiempos que creíamos superados. Sabemos que algunos partidos se opondrán por razones obvias. Pero esos partidos o dirigentes de los mismos, quedarán en evidencia ante los ciudadanos. Y si hasta ahora no les ha importado la opinión pública porque todo lo controlaban, en la nueva etapa ha de ser diferente.

2º –. Revertir el expolio de la Sanidad Pública llevada a cabo por el PP en toda España, y CiU con la ayuda de-ERC en Cataluña,  para que vuelva a ser lo que era la sanidad antes de que los mercaderes la convirtieran en un negocio privado para enriquecerse con la salud y la vida de los ciudadanos, entregándosela a la sanidad privada, con el coste en salud y económico que ello representa. Exigiendo responsabilidades políticas y judiciales, si las hubiera, a aquellos cargos públicos que por acción u omisión las proyectaron o las consintieron. 

3º – Cuando lleguen a los ayuntamientos, Comunidades Autónomas –hoy más bien cacicatos del partido que manda en lugar de gobernar–,  encargar una Auditoría, a una auditora independiente, para que saque a la luz todos y cada uno de los gastos habidos durante los últimos 35 años en todas partes; hayan prescrito o no. Porque los ciudadanos deben saber el comportamiento de sus gobernantes a lo largo de estos años de opacidad informativa, que obviamente debe acabar de inmediato.  

Es importante políticamente  que los ciudadanos sepamos por qué tipo de personas hemos estado gobernados y para quién lo hacían; para el bien de aquellos que han sido honestos, a los que se les debe un reconocimiento público, como para los que han utilizado los recursos con triquiñuelas en beneficio propio o de sus amigos. Poniendo en marcha, en los casos posibles, los instrumentos legales para la devolución a las arcas públicas del patrimonio apropiado indebidamente, respondiendo para ello con su patrimonio, tanto los beneficiarios como los políticos que se prestaron a semejantes prácticas.

De no hacerse así, la regeneración democrática, política  y social,  que asiente una cultura de respeto de lo público, no será tal. Sería una farsa o quedarían los problemas aplazados, una vez más. Y ya se sabe, cuando los muertos no se entierran debidamente, acaban por resucitar. Y sus consecuencias cuando salen a la luz, son demoledoras, como muy bien se comprueba hoy, por no haber sido depuradas en su día las responsabilidades. Y es necesario que los ciudadanos se sientan satisfechos  y orgullosos de tener en los cargos públicos personas merecedoras de ello. 

Sin duda hay muchísimas medidas a las que los gobiernos regionales y de los ayuntamientos deberán hacerles frente; así como el futuro gobierno de España tras las próximas elecciones generales tendrá que llevar a cabo, esperemos que ya saneado adecentado y dispuesto a profundizar en la democracia, en los derechos sociales, tan maltrecha en los últimos años. 

4º–. Y, en otro terreno, pero no menos importante,  pensamos que una de las tareas es dignificar a las víctimas del franquismo, que ni los gobiernos del PSOE, ni por supuesto los del PP, han estado interesados.  Viendo, con vergüenza, cómo es la justicia extranjera la que se ocupa de ello, mientras el gobierno de España protege a los personajes responsables de torturas. Esto es una asignatura pendiente, que deberán abordar sin dilación el futuro gobierno de España, ya regenerado. 

Ubaldo Plaza





viernes, 22 de mayo de 2015

LOS DINOSAURIOS AL ESCAPARATE


Que el PP y el sucedáneo de PSOE hayan llegado a la conclusión de que tienen que sacar del museo a los fósiles de la política   dice mucho de lo nerviosos que están ellos y la Mekel porque sus candidatos ya no puedan ofrecerle todo lo que ella y la Troica les exijan, sin la menor oposición, ellos que se llaman patriotas.

Como el saqueo de  la Sanidad y la Enseñanza públicas, al tiempo que los gansters financieros cada día acumulan más riquezas. Lo de Gonzáles es patético porque ya lleva tiempo en el empeño de la Gran Coalición con sus colegas del PP.  Lo del tío de las Azores, es chungo. Si lo que opinan ambos defensores de las oligarquías es el futuro que le ofrecen a los españoles, sin duda hace falta limpiar los establos de Ugias, y un esfuerzo hercúleo para lograrlo, tras tantos años de coto cerrado. 

Que el "cruzado" del Séptimo de Caballería que lucha contra los indios venezolanos que tanto molestan al emperador; y el que ponía las patas sobre la mesa con el amo Bush contemplándolo satisfecho por lo hecho en Irak, sean la  esperanza de futuro que ofrecen los dos partidos oligárquicos de la monarquía –con los aprendices de CDC-ERC si son necesarios–,  los que se han venido repartiendo el pastel desde hace 35 años; si los que se entregaron en los brazos de la terrorífica Merkel y la Troica, es lo que nos ofrecen, a los españoles como regeneración de lo que ellos han degenerado, es que ya no les queda nada que perder y se lanzan al vacío a la desesperada para defender el régimen que tan bien les fue a ellos y que nos ha llevado a esta situación de descomposición, por la corrupción en las instituciones, que debieran ser garantía de democracia.

Y si Sánchez cree que resucitando a González va a mejorar su imagen, que se vuelva a la universidad privada de la que procede, o que, como ha hecho hasta hace poco, que vuelva a ser mudo como lo fue cuando, siendo diputado, Zapatero se cargó el Artículo 135 de la Constitución para favorecer al gangsterismo financiero contra los servicios públicos. No debió enterarse el hoy flamante secretario general del PSOE de aquel atropello de su entonces jefe contra la democracia, hecho de consuno con el otro partido de la oligarquía, poniéndole, a partir de ese momento, las alfombras al PP, para que llevaran a cabo, sin cortapisas, todas las atrocidades que han querido contra los ciudadanos y las libertades democráticas. 

Ahora, en las próximas elecciones, los ciudadanos tienen la oportunidad de empezar a cambiar las cosas y culminarlas en las elecciones de otoño. Y deben meditar el significado de su voto; porque el voto puede ser la forma de cambiar para bien; o un arma de doble filo que nos siga cortando la yugular de los derechos sociales, si se vuelve a confiar en los mismos de siempre que han patrimonizado los cargos, y algo más. Y sacan al sol y al escaparate a sus viejas glorias para ver si de esa forma logran que un sector de la ciudadanía les crea. 



Ubaldo Plaza






lunes, 18 de mayo de 2015

EL DILEMA DE LA ESPERANZA DE LA DERECHA: CIUDADANOS:

El dilema con el que se enfrenta Ciudadanos  y los artífices de los que los apoyan en estas próximas elecciones, municipales y regionales, es el cálculo de qué es lo que más les interesa. 

Por un lado no hay que olvidar que Ciudadanos ha pasado de ser un partido inexistente en España, con presencia únicamente en Cataluña –donde jugaba un buen papel enfrentándose a las aberraciones  del talibanismo de la derecha nacionalista  y sus comparsas que se decían de izquierdas–, a ser la esperanza blanca de los poderosos en el caso de que los dos partidos del régimen que han garantizado los intereses de la oligarquía, sean incapaces de seguir haciéndolo. Y  Ciudadanos lo ha hecho con apoyos impensables hace sólo unos meses, cuando los dos partidos del régimen garantizaban que todo seguiría inalterable para los que mandan de verdad: el mundo financiero, dispuesto a liquidar cuantos derechos se habían conquistado a lo largo de un siglo de luchas de las clases populares, con tantos sufrimientos.

Se da la circunstancia de que, según las encuestas, Ciudadanos puede ser quien decida si la limpieza de la corrupción de la vida política le interesa, o por el contrario apoyará a los corruptos, manteniéndolos en el poder en ayuntamientos y regiones  importantes, como Madrid, Sevilla, Zaragoza, Valencia..., frustrando de esta manera la necesaria regeneración  de la vida política.

No cabe duda de que en estos momentos los estrategas de los poderosos, los que mueven los hilos de su marionetas,  deben estar examinando qué les interesa más, si hacer que entre un soplo de aire para que limpie la putrefacta vida política protagonizada por los partidos a su servicio, o mantenerla. 

Que Ciudadanos aparezca, junto con el resto de los partidos no contaminados como parte de esa limpieza; o por el contrario que salve a los responsables de la corrupción, manteniéndolos con sus votos en las instituciones, si los números así lo permite, con el señuelo de que ellos vigilarán. Lo que no se sostiene, porque lo que es corrupto es el sistema, la forma de gobernar, como si de sus cortijos particulares se tratara, además de despreciar  a los que les pagan el sueldo, haciendo leyes represivas, para acallar las protestas, como la ley de represión ciudadana del PP.  

Dependerá de si los que de verdad deciden –los poderes económicos que nos han arruinado y siguen en ello como exige la CEOE–, desean invertir a corto o a largo plazo. Si deciden que es necesario salvar a su servidores, o dejarlos que poco a poco vayan cayendo, por no serles ya tan útiles.  

Si optan porque Ciudadanos los salve, éste se convertirá en una herramienta de cortos vuelos para los que le dan apoyo. Y, en ultima instancia sólo lograrán que los españoles tengan un tiempo más de sufrimiento, hasta lograr la deseada limpieza de la sociedad española, y convertirse ellos, Ciudadanos, también en parte del problema.

Si los poderosos deciden que hace falta apoyar la limpieza para simular una regeneración –repitiendo la historia como tantas veces–, entonces no apoyarán a los partidos del régimen, a sus partidos servidores, en esta ocasión; e invertirán a largo plazo; esta vez con la vista puesta en hacer crecer a Ciudadanos como herramienta de recambio de sus otros partidos ya desprestigiados ante la opinión pública, por todo lo que han venido perpetrando en los últimos años, de común acuerdo. Y para que entonces aparezca Ciudadanos como una derecha limpia de corrupción, al menos en parte, hasta que, con todo el aparato económico y de propaganda, consigan elevarlos a la cúspide. Lo que les permitirá ser la reserva de la derecha.  Y vuelta a empezar, si los ciudadanos hastiados de tantas mentiras no lo impiden con su voto, votando a opciones, que  verdaderamente estén al servicio de los intereses públicos y no de los financieros. 

Ubaldo Plaza