lunes, 17 de septiembre de 2012

LA ENCRUCIJADA DE ARTUR MAS


      La encrucijada en la que se encuentra el valido del reino  de la Generalitat, por cesión temporal del creador de la dinastía de Pujol–, que como es obvio desea entronizar en el cargo a su vástago, el Príncipe del Paralelo, como continuador de esta monarquía–, se ha metido en un verdadero berenjenal, aunque  todavía sea titular de la corona, de la parte norte de la Plaça de Sant Jaume.

     Ante las embestidas de la familia Pujol y su Corte, con el ultra reaccionario Felip Puig, Conde de Plaza de Cataluña y Lugares de Protesta, como pretoriano de sus majestades, que controla el reino y a los monárquicos convergentes, el cada vez más arrinconado rey Artur, (Mas) no ha tenido más remedio que dar un paso adelante y radicalizarse él mismo, con la intención de que todos aquellos fundamentalistas del reino de la independencia, lo vean a él, y no a l´hereu–al menos todavía–, como el verdadero garante de ese futuro prometedor, de convertir  el reino La Catalonia, en el próspero y democrático Montenegro o Kosovo, estos atomizados de la antigua Yugoslavia, modelos muy sugerentes para el inventor de la cosa.

    En realidad, lo que se está disputando, como en los antiguos reinos godos,–en los que sólo la mitad de sus reyes murió en la cama–, son ambiciones de familias, de intereses, sobre todo intereses, es quién se coloca la corona, para lo cual, poco importan los métodos utilizados. Y los actores en litigio movilizan a sus huestes de fanáticos para su particular cruzada, sus príncipes de condados descontentos con el rey presente, con la promesa de nuevas aventuras, en cuyas conquistas los hiciera más poderosos a ellos, aunque sea a costa de tener el reino más pobre de todos los reinos de Europa.

     La división existente en la casta convergente hay que verla en ese espacio de sucesión, en la que, el que ciñe la corona no está dispuesto a ceder, a pesar del escaso apoyo con el que cuenta entre su ejército, ya que éste es tan voluble como diverso, que pasa de un frente a otro, sin demasiados problemas, si el rey les garantiza diezmos y primicias, sobre todo fruto de las conquistas, con las espada del  decreto en mano, ya sea con el botín  de  la sanidad o en la enseñanza públicas, o por vías arcanas de palacios musicales o similares vehículos en revisión.

Ante el descabellado talibanismo del creador de  la dinastía que esperaba que el valido dejara el puesto en cuanto se lo pidieran,  y negarse éste, para contentar a los más ultras, al Rey Artur no se le ha ocurrido otra cosa que imitarlos, con una fuga hacia adelante, creando un monstruo que se le puede ir de las manos, y perecer–políticamente–en el intento. 

    Porque, dígase lo que se diga, ruedas de prensa y declamaciones para los oídos de los ultras de la estelada de cachorros convergentes, Mas no es un independentista irredento, como no lo fue Pujol mientras reinó, sino posibilista, y claro, chantajistas a corto y medio plazo, para lograr sus objetivos políticos inmediatos; y mientras tanto seguir con la corona y el reparto de títulos nobiliarios–o inmobiliarios–y todo lo que eso representa. 

      Porque de lo que se trata, es de que con una mano se sea independentista para contentar a los ilusos que se lo creen, comprando el reino de Utopía, y votando, y con la otra que ese amplio sector de catalanes centrados que se sienten catalanistas,  e incluso sin serlo, pero sin riesgos ni abismos inciertos–que son mayoría–, también los vote. Este sector ya ha mostrado su inquietud y nerviosismo por la deriva de CDC, que pude llevarse  por delante la federación de la derecha, con UD, que por boca de Durán, se dice federalista. 

   Pero como las ambiciones de poder son de difícil control, ambos sectores se han enzarzado en una disputa, dándonos patadas en nuestro culo, para ver cuál de él coloca a su candidato en el trono en la próximas cortes del reino, que Artur no quiere convocar aún, pero sí la Casa Real, con el rey Pujol a la cabeza, para colocar a los suyos. 

    Y como las ambiciones también ciegan, Artur Mas, en lugar de serenarse y hacer un discurso de tranquilidad y de confianza a todos sus súbditos, con barretina o sin ella, ha  equipararlo (el discurso) al del contrincante, que tan bien les suena a los oídos de los ultras, que constantemente les calienta el Príncipe del Paralelo y su destronado padreque ya se ve con la testa coronada

Difícil salida la del rey Artur. 

U. Plaza


martes, 11 de septiembre de 2012

EL ONCE DE SEPTIEMBRE , SIN FALSOS MITOS BURGUESES, QUE LOS TRABAJADORES SÍ HAN DE RECORDAR





"SEPAN USTEDES QUE MUCHO MÁS TEMPRANO QUE TARDE, DE NUEVO ABRIRAN LAS GRANDES ALAMEDAS POR DONDE PASE EL HOMBRE LIBRE PARA CONSTRUIR UNA SOCIEDAD MEJOR" 

Salvador Allende,

Hoy, once de septiembre, pero de hace 39 años se cometió uno de los crímenes más horrendos contra un pueblo, alentado, propiciado y llevado a cabo por el terrorismo de Estado de los Estados Unidos, utilizando a traidores, mercenarios del ejército chileno, que se pusieron al servicio de los intereses económicos y políticos extranjeros y de la casta parásita del propio Chile. 

Miles de torturados y asesinados; miles de exiliados que se vieron obligados a huir de su país para salvar sus vidas; millones de chilenos que pasaron de una esperanza democrática de futuro, al más criminal oscurantismo fascista. Ese fue el balance de aquella barbarie del gobierno vecino del Norte, que no admitía que los ciudadanos de los pueblos  decidieran sus destinos sin la tutela de las grandes corporaciones de Estados Unidos, que hacen y deshacen a capricho, de forma colonial, imponiendo a los pueblos la más absoluta dependencia; pueblos que ellos consideraban. y aún siguen considerando, su patio trasero. "América para los americanos"...del Norte, claro, y de las castas privilegiadas. 

Como dijo el  artífice del golpe de Estado,  el genocida Kissinger–al que la Academia sueca, con una miopía reiterativa sospechosa, otorgó el premio Nobel de la Paz– ante el hecho de que los chilenos votaran a Allende y a la Unidad Popular: "no podemos permitir que un pueblo vote equivocadamente", es decir, en contra de los intereses de los amos. 

Hoy, tantos años después, hay que recordar aquel once se septiembre como una de las salvajadas del terrorismo de Estado de los Estados Unidos, de la llamada  "democracia" yanqui, para que los pueblos no olviden quiénes son sus enemigos. Y para que los ciudadanos del mundo miren hacia adelante. Hoy, cuando la barbarie del sistema capitalista que está llegando al fin de su ciclo, pero que precisamente por eso es mucho más peligroso y letal, porque es capaz, como estamos viendo, de llevar el hambre a los pueblos, a todos los pueblos, incluso a aquellos que se creían a salvo, por la explotación más inhumana que se ejerce contra los pueblos colonizados del llamado Tercer Mundo. 

Hoy, la insaciable ansia de ganancia atoda costa, hasta de la supervivencia de la propia Humanidad como especie, ha llegado a extremos impensables sólo hace un lustro. Hoy los grandes exterminadores han ocupado todos los resortes del poder en el mundo, liquidado las apariencias de democracia, y se han quitado la careta; están dispuestos a cometer todo tipo de genocidio global, imponiendo el retroceso social en todo el mundo, al tiempo que las fortunas se van concentrando cada vez en menos manos. 

Es necesario que los ciudadanos del mundo, en un 99% ya víctimas de las grandes corporaciones, a las que sirven lacayunamente los gobiernos locales,  tomen conciencia de que lo que se está haciendo es un Golpe de Estado Mundial, como el que tuvo lugar en Chile hace 39 años, cuyo único objetivo, como lo fue aquel, es imponer una férrea dictadura sobre la mayoría, cada vez indefensa. 

Puede parecer más silencioso por estar siendo llevado a cabo espaciado en el tiempo, pero con resultados demoledores para todos los ciudadanos del mundo. Se trata de liquidar todos las ventajas que ha logrado la Humanidad en su permanente desvelo y lucha, y regresar a la esclavitud, que sólo formas aparentes las diferencian, como vemos hoy con la eliminación de los derechos laborales, que poco a poco van liquidando, con sueldo de hambre, y utilizando la represión sin el menor disimulo.

El Once de septiembre que hay que recordar, fuera de mitos interesados de la derecha saqueadora de todo pelaje, y sus servidores, es el de Chile, que afectó y afecta a todos los trabajadores del mundo y clases populares. 

U. Plaza

sábado, 8 de septiembre de 2012

LAS CORTINAS DE HUMO, Y LAS MENTIRAS DE LOS MALOS GOBERNANTES TRAMPOSOS

Los malos gobernantes siempre necesitan buscarse un enemigo exterior para justificar sus fracasos y echarles las culpas. Lo hacía Franco cada vez que lo necesitaba, envolviéndose en la bandera, diciendo que atacaban a España; convocando a sus huestes de fanatizados patriotas, que gritaban como energúmenos en la Plaza de Oriente, contra los países que nos envidiaban por todas las virtudes patrias y de raza, de las que por supuesto carecían los extranjeros. 

Todo se completaba con una eficaz campaña propagandística, que los medios del Movimiento Nacional llevaban a cabo durante el tiempo necesario. A pesar de lo cual, y como sucede siempre,  cifras de asistentes falseadas a parte, no dejaba de ser una ínfima minoría los que acudían a aquellos eventos organizados desde el poder, muchas veces por el paseo gratis a la capital, bocadillo incluido. La inmensa mayoría de los ciudadanos bastante tenían con tratar de salir adelante como podían, del desastre del régimen, para tratar de paliar el hambre.

También lo utilizó Jordi Pujol durante sus tedioso, pésimo y estéril mandato patriotero, cuando tuvo problemas con los asuntos de Banca Catalana, envolviéndose en la senyera,  acusando a los demás–a la Justicia y a Madrid–, no de que quisieran esclarecer el oscuro asunto, sino de que atacaban Catalunya. Y como Franco, trataba de identificarse con el país, para salir airoso. Entonces Pujol no fue tan lejos como ahora en sus delirios, cuando tenía responsabilidad de gobierno. Ahora, como el viejo Cebolleta, reverdece viejas batallas que él no hizo, para que los fanatizados del Frente de Juventudes de la Estelada, imberbes y moldeados chicos de institutos, en fanatismos de películas que ya hemos visto en otros escenarios trágicos. 

Es lo que hace ahora Artur Mas. Tras prometer "un gobierno de los mejores", que quedó en una caricatura mediocre y sin norte,  con algún tránsfuga que nadie serio hubiera admitido sin entrar en barrena en el desprestigio de los políticos, ya en estado de descomposición; en una campaña de mentiras–después lo emularía Rajoy–en la que prometió una gestión que mejoraría el desastre amontillado, que imitó a la derecha y sus delirios patrioteros–, lo que no era muy difícil mejorar–, empezó el saqueo de la sanidad y la enseñanza públicas, cuando había prometido lo contrario. 

Cuando la corrupción  que cerca al partido de la derecha catalana, más ultra que nunca, aliado del PP que sostiene su gobierno; cuando los niveles de la enseñanza están bajo mínimos con fracasos escolares tercermundistas, que no son más bajos porque han bajado el listón para enmascararlos, y que irán a peor por el saqueo en la enseñanza, y que sólo los supera los de Valencia. Cuando las protestas de los ciudadanos, en sanidad, la docencia, el funcionariado de todos los sectores se multiplica por doquier, el pésimo gobernante Artur Mas, recurre al mismo truco que de siempre: La culpa es de los otros.

Y para eso, anticipándose a su fracaso manifiesto, puso en marcha todo el aparato propagandístico del régimen, que en Cataluña está totalmente a su servicio, con escasos medios independientes, por no decir ninguno, en una nueva fuga hacia adelante, convirtiéndose en partido independentista, para contentar a lo más reaccionario de los sectores rancios de la sociedad catalana, olvidándose de que gran parte de sus electorado de la pequeña y mediana burguesía catalana, es catalanista, no independentista, nada aventurera.

Artur Mas, en sus pugnas dentro del propio partido de la derecha, contra el clan Pujol,  que controla el ultra Felip Puig, con la ayuda del jefe del invento, se ha visto abocado a ir más allá, convocando desde el poder y los pesebres tan mimados por estos pagos, una demostración independentista y patriótica a la antigua usanza, involucrando a muchos sectores que inconscientemente se han creído el discurso, sin pararse a pensar que están, una vez más, siendo utilizados por el poder en su beneficio, del clan familiar convergente. 

Sin medir las consecuencias de lo que hará el día 12. Porque la inmensa mayoría de ciudadanos, cada vez más súbditos en esta especie de monarquía de CDC, hereditaria como no puede ser de otra manera para no desentonar, ni se preocupará de otra cosa que de sus asuntos. Pero incluso los participantes, una vez que los efluvios del fanatismo patriotero se hayan calmado; cuando la gente con la estelada en ristre regrese a la dura realidad del saqueo sanitario, del despido de miles de trabajadores y profesionales, del repago sanitario y de las medicinas; de la expulsión de miles de ciudadanos de sus casas para favorecer a los banqueros que han llevado al desastre a la sociedad; y los ataques  que proyectan saquear en un inmediato futuro, tendrán que vivir en el permanente acoso que el mal gobernante Artur Mas les impone, favoreciendo a las grandes fortunas, a las que se niega a subir impuestos. Y se darán cuenta que todo fue una cortina de humo, y que son tan víctimas como el resto de los catalanes, del engaño, incluido de los que a río revuelto, desde las otras familias nacionalistas de la burguesía–ERC y los iniciativos, que culminan aquella traición que llevaron a cabo al "asesinar" al PSUC. Hoy los iniciativos se han quitado la careta y se muestran parte integrante de la derecha. La pregunta es ¿qué pintan los de EUiA junto a estos personajes de la derecha?

Porque la adrenalina que insuflarán a los incautos, la cruda realidad la hará desaparecer de inmediato. El paro creciente, los comedores sociales, el rebuscar de miles de personas entre los contenedores para poder dar de comer a sus hijos, aunque sea una vez al día; la corrupción galopante  y los privilegios de los de siempre–las 400 familias que lo dominan todo–(Millet), seguirán disfrutando de sus privilegios, sin importarles el griterío, mientras los manipulados ciudadanos hablan de la independencia, sin darse cuenta de que de quien hay que independizarse, es precisamente de ellos, de los privilegiados, que también estarán en la manifestación, porque la dirigen ellos, porque son los beneficiarios. 

Toda esta realidad, no ilusiones, seguirá ahí el día 12. Y que el trilero Mas no  cambiará nada. Y, aunque en los últimos días ha tratado de rebajar el listón, por algún toque de atención de la gran burguesía catalana, a la que importa un bledo lo que no sea sus cuentas corrientes, que les aseguran sus empleados del gobierno; y según Durán "ya no es una manifestación independentista, sino catalanista",  lo cierto es que la irresponsabilidad de un mal gobernante se ha inventado un monstruo que después no podrá dominar. 

Y, en esta aventura, casi todos los partidos, de lo que no es otra cosa que el PUC (Partido Único Catalán)–¿el Movimiento Nacional?–, han seguido el guión que marcaba la derecha liquidadora de CiU, de los servicios públicos.  Y hasta los que se llaman de izquierda, que cada vez lo cree menos gente, se han apuntado al evento patriotero de Mas, olvidándose, si es que en algún momento lo han tenido presente, de que ese partido es el artífice, la clase social que nos esta dejando sin derechos en Cataluña, sin sanidad y sin enseñanza públicas. 

Pero esos partidos llamarán a acudir al aquelarre del día 11,  a esa especie de Plaza de Oriente catalana, para ayudar a que la derecha saqueadora pueda tapar sus vergüenzas con ese velo patriotero, y para que la gente se olvide de que el mal gobernante los está llevando a la miseria. 

Aquellos trabajadores, que por decisión de sus dirigentes sindicales o políticos que enarbolan los mismos símbolos de la derecha, y que acudan a su llamamiento, deben pensar que desfilarán junto a los mismos que les están llevando a que cada día se tengan que manifestar en protesta contra sus decisiones políticas, del expolio de lo público. 


Que los esclavos desfilen junto a los amos, no es precisamente muy emancipador, aunque haya dirigentes que se sientan en la necesidad de unirse al amo, ¡vaya usted a saber por qué!, aunque se pueda adivinar. Los trabajadores debes saber quiénes son sus enemigos, por más patrioterismo con el que adornen sus cadenas en forma de decretos, y sean endulcoradas  por consejos desde pretendidas posiciones de izquierdas, que abandonaron hace mucho tiempo.

U. Plaza

sábado, 25 de agosto de 2012

EL TÚNEL DEL TIEMPO DEL SEÑOR WERT



El antiguo tertuliano de la tv basura y hoy ministro, José Ignacio Wert se supera así mismo cada día que pasa.  Y sobre todo nos confirma a los españoles en la idea ilógica de que en España cualquiera puede se ministro.

Cuando supimos la decisión del primer ministro Rajoy de nombrar a tan pintoresco personaje, nada menos que ministro Educación, y otros añadidos, nos pareció un chiste de mal gusto, que sería desmentido de inmediato por el sentido común; no nos lo podíamos creer. Sabíamos de sobra la disparatada ocupación de la política por personajes que, en una situación de  normalidad democrática, no ocuparían, ni de lejos, no un ministerio, sino  ni siquiera plazas de porteros o ujieres, para cuyo cometido hay que tener méritos y habilidades. 

Ahora, el señor Wert, en lugar de morderse la lengua y aceptar la sentencia del Tribunal Supremo, que rechaza que los colegios segregacionistas sean subvencionados con dinero público–no que no existan colegios privados que separen a niños y niñas, como la propaganda del régimen trata de hacer creer–, dice que como no le gusta lo que ha decidido el máximo tribunal, cambiará la ley para que la aberración segregacionista, que favorece sobre todo a colegios religiosos fundamentalistas, anclados en el pasado, sea pagada con dinero público.

Y lo curioso es que recurre para justificar sus delirios, sumergiéndose en el túnel del tiempo, a los años 60, cuando en España los ciudadanos eran súbditos sin derechos, y la mujeres para qué hablar, pues ni existían como sujetos de los derechos que, aunque los hombres tampoco los tenían, al menos figuraban en el papel. Era la época del catolicofascismo, donde todavía se fusilaba a los demócratas; y lo que era peor, ¡quedaban todavía muchos por fusilar! Y las cárceles estaban llenas de presos políticos. 

Era la época en que a la Santa Madre Iglesia le preocupaban más los diez centímetros de falda de las mujeres, y hasta de las niñas; los escotes pecaminosos y los incipientes bikinis de las turistas extrajeras que empezaban a llegar, que contaminaban a nuestras "puras" beatas tan "protegidas" por los "decretos" episcopales; cuando les preocupaba más todos los peligros modernos que las penas de muerte y las torturas en las comisarías; y más que el hambre que arrasaba todavía en muchas zonas de España, ¡más de veinte años después de que dijeran que la guerra se había acabado!

La normalización en la enseñanza que supuso en su día que tanto niños como niñas fueran a las mismas aulas–como lo están en la sociedad–, es una conquista de todos y de la razón contra el fundamentalismo y el fanatismo de los que siempre han mantenido a la sociedad idiotizada. 

Es posible que el Señor Wert, ignore todo esto, y en sus beatífica sumisión crea que la separación de sexos en las aulas es lo mejor, como entonces decían que lo era, los vigilantes de nuestra moral–a los que nadie les pidió tal vigilancia–, y que a él le guste tal segregación de sexos. Y está en su derecho... si no fuera ministro. 

Lo que el Tribunal Supremo no impide que así sea para aquellos que lo deseen. Lo que dicho Tribunal dice–repitámoslo–, con toda la lógica, es que  sea subvencionado con dinero público. Y el señor Wert, desde el privilegio, que no servicio al ciudadano, que le otorga poder imponernos su cavernícolas criterios ideológicos  trasnochados, está dispuesto–dice–a cambiar la ley para que lo que no le gusta de la sentencia, cambiarlo, para favorecer los puntos de vista de los colegios religiosos. 

Cuando creíamos que España había avanzado algo, contra el atraso secular, resulta que regresamos por el túnel del tiempo de la ideología reaccionaria del señor Wert, al nacionalcatolicismo de tan triste memoria y sufrimiento para los españoles.

U. Plaza

jueves, 23 de agosto de 2012

MÉDICOS, NO CÓMPLICES


Médicos del Mundo, así como otros colectivos sanitarios, se están rebelando contra la inhumana intención de los gobiernos de desatender a los emigrantes "sin papeles". No podía ser de otra manera, toda vez que un profesional de la medicina ha de poner por delante de todo, su condición de  ciudadano y de  profesional de la medicina, certificando el milenario  Juramento Hipocrático.

Un profesional de la medicina, como cualquier ser humano, pero más en este caso, no puede convertirse en cómplice de los saqueos que los gobiernos están llevando a cabo contra los servicios públicos en general, y en particular la sanidad, para poder satisfacer las malas prácticas de banqueros y sus servidores de la casta política para sanear sus agujeros financieros, entregándoles  fondos públicos. La misma casta que en ningún momento, ni siquiera como un acto de disimulo, si no de vergüenza, se plantea reducir sus privilegios, sean de sus escandalosos sueldos y prebendas, sean por sus delirios de grandeza, o con la corrupción.

Como en ningún momento se han planteado liquidar el escandaloso y medieval  regalo de miles de millones que se le siguen dando a una Iglesia, de todos los españoles, seamos o no católicos, y que no se amolda, ni de lejos, a un sistema democrático y de respeto a todas los puntos de vista, Iglesia que trata de recuperar los pocos privilegios que los ciudadanos en materia de libertades habían logrado arrebatarle, por ínfimos que hayan sido.

La defensa de la sanidad para todos no pasa porque los más desfavorecidos, sean quienes sean, se abandonen–mientras las grandes fortuna cada día son más escandalosas e inmorales–, como pretenden los mercaderes del saqueo al servicio de los estafadores financieros. 

Incluso, aunque sólo fuera por un estricto sentido egoísta, no se puede hacer. Porque una sociedad que no atienda la salud de todos sus ciudadanos, de todo el mundo sin excepción, estará expuesta a contraer enfermedades que pueden desembocar en situaciones sanitarias de mayor gravedad a nivel general.

Por eso es tan importante que cada día se sumen más colectivos en defensa de la sanidad, y contra las aberrantes decisiones de los financieros estafadores y sus lacayos. Pero en esa lucha, los profesionales de la medicina no pueden estar solos. Ha de haber un movimiento solidario de los ciudadanos. Como lo ha de haber contra todo intento de los gobiernos de ultraderecha, del PP y de CiU en este caso, de recortar las libertades y derechos ciudadanos, como vienen haciendo. 

Todo colectivo agredido por parte de los poderes financieros llevados a cabo por sus gobiernos–como el escandaloso chantaje a la organización de consumidores FACUA–, debe ser respondido por los ciudadanos con nuestra solidaridad y apoyo; porque defendiéndolos nos defendemos a su vez todos los ciudadanos, ya que la agresión a esos colectivos es la agresión a todos y a la democracia, ya tan desvalijada. 

La dignidad del colectivo sanitario no es, no puede ser, una lucha sectorial, como no lo es cuando defienden el derecho a la sanidad pública. Porque no defienden intereses propios, sino públicos, de todos, aunque el poder intente criminalizarlos, para enfrentarlos con los ciudadanos. Es la lucha por la supervivencia y contra los depredadores del sistema de injusticia que es el capitalismo. Los médicos son médicos, no cómplices del poder.

U. Plaza

viernes, 17 de agosto de 2012

EL RUIDO TERTULIANO DE LOS "PESEBROTAS" CONTRA LOS TRABAJADORES




La desproporcionada precipitación del ministro de represión del gobierno de la ultraderecha del PP, ha convertido lo que en principio era una acción de protesta simbólica contra la política expoliadora de los  gobiernos, tanto del PP como de CiU, en un acto de resonancia mundial. Si alguien desconocía que en la España de PP–como en la de Franco en los primeros veinte años de su dictadura– ya se pasa hambre, se ha enterado con creces. 

Además de comprobar la desproporcionada reacción del ministro, en mandar la detención de los trabajadores, si se compara con la nula decisión de que sean detenidos los culpables del saqueo de sector financiero, así como toda la cantidad de políticos y especuladores que dicen ser industriales, que convierten a España en Eldorado de la corrupción, a sabiendas que poco o nada les pasará, en el caso hipotético de que sean pillados; e incluso en el improbable caso de ser declarados culpables, siempre estará el indulto con que tan generosamente, en estos casos, otorga el gobierno, como hemos visto con los delincuentes de CiU–de UD para ser exactos– condenados, y que ni siquiera pisaron la cárcel, así como al alcalde del PP, de la ciudad malagueña de Valle de Abdalajís, Tomás Gómez, condenado por 12 delitos.

En una España donde los gobiernos no dejan que nada se les escape; que dominan los medios que están casi al cien por cien en sus manos, los trabajadores del STA, le han metido un gol de proporciones incalculables al gobierno de la ultraderecha de Rajoy.

Tanto ha sido así, que hasta la legión de "pesebrotas" de la desinfrmación, en tertuluias y basureros televisvos, se han puesto manos a la obra, para hacerse simpáticos al poder,  tratando de desacreditar la acción solidaria de los trabajadores, con todo tipo de epítetos, el más sueve el de ladrones. ¡Lo que entenderán estos por robar!

Pero resulta que en su afán por servir lacayunamente a sus amos, han logrado el resultado contrario al que pretendía: extener al conocimiento público la acción solidaria, mostrando así a los ciudanos víctimas del gobierno y su amos los banqueros, el camino de la lucha; y que la única manera para defenderse del gobierno y de los poderes financieros que les hacen pagar sus deudas, los que no tienen nada, es luchar, y solidarizarse con los que peor están, porque pronto les puede tocar a ellos. 

Toda la "infantería mediática" movilizada contra los trabajadores, ha fracasado en sus intentos, ya que la inmensa mayoría vislumbra el camino de la defensa, contra unos gobenantes mentirosos, que no nos representan porque han mentido en sus programas electorales.

Porque, además, unas acciones simbólicas, circunscritas a una zona limitada, que a lo sumo hubiera despertado el interés en la misma, gracias a la agresiva actuación del ministro, y coreado de inmediato por sus medios de manipulación, ha adquirido categoría universal, apareciendo en la prensa, radio y TV  de medio mundo. 

Y eso sucede porque personajes que no entienden la democracia más que cuando la pueden controlar, porque les queda lejos de sus pensamiento ideológico, pierden los nervios en el deseo de ocultar las protestas "como sea". Que la información real no llegue al conocimiento público es lo único que buscan, como si con la represión los problemas se solucionaran. Como si el caballo, desbocado ya en España del hambre en muchas familias, desapareciera por reprimir las protestas y negar la realidad. 

No es nuevo, es la actuación que siempre utiliza el poder...hasta que es derrotado por los ciudadanos. El ruido tertuliano favorable al poder, no siempre logra sus objetivos. 

U. Plaza


domingo, 12 de agosto de 2012

PREMEDITADO INTENTO DE EVITAR EL CAMBIO SOCIAL

Los economistas, los  que no son mercenarios de los saqueadores, ya hace tiempo que lo vienen diciendo: "por este camino no salimos de la recesión, hay que ir en sentido contrario, aumentar los salarios, aumentar el gasto público, para que la economía–capitalista, no se olvide–recupere brío". Y entre ellos los hay que defienden el sistema, porque no alcanzan a ver otro, ni a entender los cambiantes ciclos de la historia. Pero aun así, piensan que todo va por caminos equivocados, que debieran dar un giro a su estrategia.

Pero no lo hacen; y no porque lo ignoren, porque los servidores de los grandes financieros que ocupan el poder real en todas las instituciones, los gobernantes, son malvados, pero no idiotas; lo que sucede es que el plan trazado por los que dominan el mundo es ir liquidando las conquistas de los ciudadanos durante los últimos cien años, llevarlos a la miseria, convertirlos en esclavos con salarios de "mantenimiento" mínimo, y tener todo el campo allanado para otros cien años si les es posible,  de salvaje explotación; porque el capitalismo ya ha acabado su ciclo de crecimiento y hay que modificar las estructuras hacia otro sistema diferente, como fue con el paso del feudalismo al entonces revolucionario capitalismo. Y el cambio es ineludible, o se va hacia la barbarie por la vía de la destrucción de la Humanidad.


Entonces, la aristocracia se resistió al cambio, ocasionando muchas luchas sociales y sufrimiento a la población que fueron estériles porque el cambio fue inevitable; hoy sucede lo mismo: el selvático capitalismo del capital monopolista especulativo, más que productivo, quiere perpetuarse todo lo posible, aunque sabe que no podrá hacerlo eternamente porque su ciclo ha acabado. Son leyes que no pueden ignorarse, aunque por la propia esencia inhumana del sistema, el capitalismo  lo intenta a la desesperada con todos los medios persuasivos y represivos, de los que dispone, que son todos. Sería de ingenuos pensar que fueran capaces de comprender que han de ir modificándolo, poco a poco, como lo han hecho en ocasiones de forma parcial, para seguir explotando, cambiar algo para que todo continuara lo mismo; porque ahora ya no hay más posibilidad a largo plazo que el cambio de sistema, porque el actual está agotado. Porque una sociedad es el vivo reflejo de sus formas de producción.


Y piensan que si van en dirección de ir acogotando a la población por medio de su postración y la miseria como se está haciendo ahora; liquidando todas las conquistas sociales, mantendrán a las poblaciones controladas. Pero el resultado será su final. Naturalmente en ese tránsito el sufrimiento de las personas será muy grande, además de que la represión la irán acrecentando cada día más, porque cada día habrá más protestas por la pura supervivencia de las personas agredidas.


Porque las protestas se irán generalizando. Y poco a poco irán convergiendo por la propia naturaleza de la represión que provoca el poder,  que cada vez actúa más a la desesperada como ya hemos podido ver en algunas de las actuaciones de los ministros o "consellers" de Interior,  hasta que inevitablemente se derrumbe la sociedad que ya está caduca. Y que se mantiene por los férreos controles que durante mucho tiempo ha tejido el poder a todos los niveles: policial, judicial, parlamentario, "mediático", religioso, educativo. Y hasta en aquellas cuestiones que aparentemente son inocentes, pero que sin duda llevan una carga ideológica de defensa de un sistema injusto e insolidario. No olvidemos que la antigua esclavitud, no ha hecho más que modificarse para que no lo parezca, pero no se ha liquidado ni mucho menos. Incluso nos han hecho creer que vivíamos en democracia, cuando eso es imposible en un sistema como el capitalismo.


Pero los acontecimientos no suceden de forma uniforme en todas partes; los ciclos históricos son muy complejos.  Habrá situaciones de retrocesos y avances que durarán mucho tiempo, y días u horas que quemará etapas de décadas; habrá lugares donde se vencerán las agresiones del poder por medio de una unidad de la población más eficaz que en otras. Y, como en toda revolución social se conquistarán parcelas de poder, que empezarán a mostrar el camino hacia el final del sistema. Y también algunas veces esas parcelas volverán a manos de los represores, hasta que la propia dinámica de los acontecimientos, la reconquiste. 


Pero la revolución social, que no necesariamente ha de ser violenta de forma generalizada, salvo que los represores de los gobiernos, los hagan necesario e inevitable–toda revolución violenta se ha producido siempre por la agresión desmesurada y desesperada de los poderes–, acaben por tomar el poder, esta vez sí, democrático,  porque será el de la inmensa mayoría, contra esa minoría explotadora; y empiece otro ciclo social sin la salvaje explotación que ha caracterizado el capitalismo, y todas las etapas humanas desde que ésta existe, salvo quizá en los primeros pasos de la Humanidad.


U. Plaza