miércoles, 20 de febrero de 2013

EL DILEMA DE PERE NAVARRO Y EL PSC CON LOS NACIONALISTAS Y SU INSÓLITA PETICIÓN SOBRE LA MONARQUÍA

     El difícil equilibrio en que se ve obligado a moverse el secretario general del PSC, Pere Navarro, tratando de capear el temporal con los nacionalistas de su partido, con la vana ilusión de no romper el partido, me parece una decisión absolutamente equivocada. Y lo es porque, en realidad, lo que está haciendo es posponer el final; dar aliento y asiento a unos militantes que ni poco ni nada coinciden con los ideales socialistas o socialdemócratas, ni tan siquiera con lo que se entiende por sentido de la democracia. Porque lo que debiera saber Navarro es que una nacionalista, por definición, por deriva y por principios, no es un demócrata. Y mantener a los enanitos dentro del partido, lo que hacen en minarlo y crearles problemas a los que de verdad quieren un partido de izquierdas, más o menos de izquierdas, socialdemócrata, e incluso recolector de votos indefinidos, pero inequívocamente democráticos y útiles a la mayoría de las capas populares. 

   La decisión de no hacer nada disciplinariamente  con sus diputados nacionalistas indisciplinados y soberbios con las decisiones de la mayoría–lo hacen también en algunos ayuntamientos–, en la ya famosa votación sobre el derecho a decidir, que proponía CiU, y que las tres formaciones de la burguesía catalana votaron a favor: la misma CiU, ERC y ICV-EUiA– (y es lamentable tener que incluir a EUiA entre las formaciones de la burguesía, pero obras son amores, y han sostenido con su voto el disparatado proyecto de la derecha, de un partido que nos está dejando sin sanidad y liquidando el estado de medioestar, como dijera Cayo Lara; y a una formación que se diga de izquierdas, eso debiera hacerles pensar en qué lugar se sitúa). Porque los iniciativos ya se definieron al liquidar al PSUC, por lo que nada que decir, son parte de la burguesía, y así lo han asumido, aunque debieran decirlo claro.

   El dilema de navarro no es fácil, él mismo ha mareado la perdiz, aunque parece que el sentido común y democrático le ha hecho ver claro, pero le hace falta decisión y coraje para desembarazarse de lo que es la rémora que impide que su partido en un futuro, remonte y recupere la base social a la que se ha traicionado desde el minuto uno de la creación de un PSC dirigido por los nacionalistas. Pero si no lo hace, irá languideciendo sin ser nada relevante, a la par que su votantes se quedan en casa, con lo que representa de triunfo de la derecha convergente, o emigraran a otros partidos que defiendan sus intereses de clase, no los identitarios de la burguesía, que como sabemos no tiene más patria que sus cuentas corrientes, por más que proclame interesadamente su patriotisme.

    Por lo pronto no estaría de más que empezara  a considerar la idea de que sea el PSOE el que se presente como tal a las elecciones, con Navarro como principal responsable de la sección catalana del mismo. Lo mismo convendría que hiciera IU con EUiA, acabando con esa sinrazón y concierto de la confusión de que una formación que se dice de izquierdas, esté defendiendo el mismo proyecto de facto, que la derecha catalana de las privatizaciones. 

   Por otra parte, hubiera sido digno de tener en cuenta la decisión de Pere Navarro al pedir que el rey abdique. Pero en la Tercera República. No sé qué clase de socialista aboga por la monarquía, sea quien sea el rey, padre o hijo. Además, los socialistas debieran ir, por lo pronto, planteándose la necesidad de ir a Cortes Constituyentes, y que durante bastante tiempo se abra un debate entre los ciudadanos, con los medios a su disposición para que sea abierto y trasparente. Y que los españoles se pronuncien sobre la forma de Estado. Y que, naturalmente el partido socialista se manifieste inequívocamente por la República. No parece que Navarro entienda que los españoles queremos ser ciudadanos, no súbditos. Espero que, como en el dilema con sus enanitos nacionalistas,  en esto también sepa que es socialista, o eso dice. Y no se puede ser nacionalista y socialista, como tampoco monárquico y socialista.

   Y es un soplo de aire fresco, que ante la insólita petición por parte de Navarro de que el rey abdique en favor de su hijo, en lugar de reivindicar la República, los jóvenes socialistas del PSC, sean más coherentes que Navarro y exijan el fin de la monarquía. La juventud es mucho más clara y democrática, porque el futuro es suyo, y no quieren hipotecarse como lo hicieron con aquella transición que nos ha llevado hasta esta insoportable situación decadente.

U. Plaza


RAJOY, RECIÉN LLEGADO DE MARTE

Dejando para más adelante la mayor parte de de las cuestiones del discurso del Don Tancredo señor Rajoy, en su discurso sobre el estado de la Nación, que no hace falta que nos lo diga a los ciudadanos, ya que lo sufrimos mucho más que él y su correligionarios, banqueros incluidos, vale la pena entrar en lo más sorprendente de lo que ha dicho sobre la corrupción.

Oyendo al presidente de gobierno hablar sobre la medidas a tomar para atajar lo que, diga lo que diga él, de que no somos un país tan corrupto–, sobre la lacra de la corrupción, uno tiene la sensación de que el señor Rajoy acaba de ser designado por  el  dios del Olimpo que nos tiene Zeus bajo su mirada, para que solucione el problema desbocado de corrupción en este pobre país perdido al sur del Mediterráneo.

    Da la sensación de que no sepa  que uno de los partidos, posiblemente el que más imputados tiene, es precisamente el suyo.  Y que, por sólo dar un dato, el tercer grupo parlamentario de las Cortes valencianas, es precisamente el de los imputados, curiosamente de su partido. El mismo que ha mantenido a un personaje como Bárcenas en nómina, y que parece que tiene 22 millones de Euros en Suiza, y del que sigue sin aclarar la situación de su vinculación con el partido, en nómina hasta hace tres cuartos de hora, como quien dice. 

   Por lo que no es nada creíble que Rajoy tenga intención de acabar con la corrupción, con esos antecedentes. Que la misma persona–las mismas personas del PP– que ha apoyado a Camps con todo lo que se conoce, y que situó como "modelo de gobierno que yo deseo para toda España", según dijo, a un delincuente, ya condenado como Jaume Matas. 

    La parafernalia y  puesta en escena, sólo es eso, una puesta de escena de una tragedia que se hace a costa de los ciudadanos que siguen rebuscando entre la basura para poder comer; o que se siguen suicidando porque les arruinan su futuro y no ven otra salida en su desesperación, que no le alcanza a ningún banquero. Y lo hace Rajoy para contentar a sus leales, o para combatir a sus   adversarios de dentro de su partido, que es ahí donde están, no fuera, que en todo caso sería ligítimo. 

     Los ciudadanos, que saben mucho mejor que el presidente del gobierno,  porque padecen sus injustas y clasistas decisiones– que a la vez son las que le han ordenado los fabricantes de miseria de los pueblos, como la llamada Troika–, cómo está la nación uno a uno, porque eso es la nación, la suma de todos los ciudadanos. Y no necesitan que él se lo explique. Porque, en todo caso, su misión debiera ser solucionarlos, en lugar de crearlos con una contra reforma laboral catastrófica y letal para los trabajadores. Y a la vista está que ni lo ha hecho, ni las medidas tomadas contra los más desfavorecidos, irán en esa dirección. 

   Rajoy y el PP no pueden hablar de corrupción como si acabara de aterrizar procedentes de Marte. Como no pueden hablar de transparencia, cuando el  oscurantismo, el disimulo y el no decir la verdad constantemente es lo que ha caracterizado su gobierno, y para muestra un ahí están los últimos acontecimientos. 

   No es con un discurso de autosatisfacción onanista, como se pueden solucionar los problemas de la corrupción. Y los ciudadanos no se lo creerán mientras se intente abundar en el disimulo y dejar pasar el tiempo para ver si escampa el temporal y un nuevo escándalo tapa al anterior. El ciudadano necesita medidas ejemplarizantes, para recuperar la confianza, si no en los actuales políticos gobernantes, sí en las instituciones que se siguen llamando democráticas. Esto es, ver cómo los grandes corruptos–políticos, banqueros y los que se llaman empresarios, pero que más parecen especuladores, no vayan a la cárcel, al tiempo que devuelvan los robado, por la vía de la incautación de sus bienes. Porque no otra cosa es lo que desea el ciudadano, más allá de que la Justicia les haga pagar sus delitos.

Tampoco Rajoy ha dicho una palabra sobre el drama nacional de los desahucios, lo que no dice precisamente nada bueno del presidente del gobierno en cuanto a las verdaderas preocupaciones de los ciudadanos, muy alejadas de las suyas.

Ni Rajoy, que ha hablado de trasparencia, haya dicho ni pío en cuanto a la misma de la Casa real. Porque si todos los ciudadanos dicen que somos igual ante la ley, cosa que es evidentemente falsa, al menos que se sepa en qué y cómo se gasta el dinero de todos, también el que le pagamos a la casa del Jefe des Estado. 

U. Plaza


martes, 19 de febrero de 2013

EL REFERÉNDUM SOBRE "EL HEREDERO"


    Ya se habla, ante la situación de deterioro de la monarquía, con todo un rosario de escándalos a los que venimos asistiendo, con cuestiones judiciales  muy serias por  corrupción de por medio, que afectan a la familia real, incluso con acusaciones al propio monarca, de la necesidad de la abdicación del rey; pero hablan de que se abra la posibilidad de un referéndum sobre el heredero, Felipe–en realidad sobre la monarquía–. Lo que no puede ser una cosa más o menos de propaganda para que se pueda saber lo simpático o no que caiga el borbón junior; para eso basta una encuesta más o menos cocinada, como todas las encuestas de ese tipo, por las llamadas revistas del corazón

    Ha de ser una consulta de una limpieza impecable, con medios de comunicación libres y democráticos al servicio de todos los ciudadanos, que hoy no es el caso, ya que todos los medios importantes están en manos de una derecha antidemocrática y pesebrista. De hacerse con las televisiones de hoy, en manos de quienes están, incluidas las públicas, que son aparatos de propaganda del partido gobernante, que naturalmente manipulables. E incluso donde gobiernan otros partidos, republicanos, algunos en teoría, pero que no hacen nada por reivindicar la República.  Lo único que resultaría de semejante "consulta" sin la plena libertad y el correspondiente debate ciudadano, sería falsear los resultados, no llegar a un consenso nacional, con lo que el problema se aplazaría,  para resurgir con más brío al cabo de tiempo. 

    Sólo con transparencia y con actores muy diferentes de los que mantienen el sistema partitocrático corrupto actual, podrá ser creíble el resultado de un referéndum; de lo contrario mejor que el borbón abdique directamente en el único sistema lógico y democrático en el siglo XXI, y que no pude ser otro que la República, ya que la monarquía actual esta viciada de origen por venir de donde viene, por deseo expreso del dictador que logró el poder con un golpe de Estado, una guerra, una dictadura y una transición lampedusiana, que nos ha llevado hasta aquí, que hizo que todo el poder real siguiera en las mismas manos que estaban en la dictadura–los banqueros, como se ha puesto de manifiesto de forma sangrante en los últimos tiempos–, la Iglesia y los estamentos más reaccionarios de la derecha, como vemos en toda España, Cataluña incluida, con la burguesía que apoyó a la dictadura, y ahora se erige como patriotera nacionalista catalana, para disimular el desastre al que nos han llevado sus prácticas ultraliberales, liquidando los servicios públicos, mezclado con una insoportable corrupción  cotidiana, que sólo favorece los intereses se una minoría de mercaderes–sanidad y enseñanza, en primer lugar–, sin importarle la situación real de los ciudadanos peor situados, sino el negocio.

    Y lo que es más horrendo, con el apoyo de partidos que se dicen hasta de izquierdas, que se han embarcado en el mismo proyecto reaccionario de la gran burguesía catalana oportunista, que a río revuelto, seguro intentará, con cantos de sirena, aprovechar la situación para orillas la corrupción, ante la inexistencia de partidos de izquierdas en Cataluña, y tratará de asimilar republicanismo, con el independentismo de la extrema derecha gobernante, con el coro de palmeros que abandonaron hace tiempo su señas de identidad, y hoy constituyen el PUC, partido único catalán.

    De no hacer un refrendo con todas las garantías democráticas, con una amplia discusión de meses, o el tiempo que sea necesario, de toda la población española, propiciándolo en todos los foros, sin cortapisas y sin trampas, no serviría de nada. O, como decimos, sería dejar los problemas sin resolver, y aplazado. 

   Sin duda la desafección que los ciudadanos sienten ante el  régimen ya caduco y corrupto, sólo se resuelve tratando de cerrar el paréntesis que se abrió con el golpe de Estado franquista, la guerra, la dictadura y el posfranquismo, al que algunos llamaron transición, sin que se diera satisfacción, al menos moral, de los crímenes del fascismo aún no reconocidos ni condenada la dictadura, de las humillaciones que tuvieron que pasar por defender la legalidad Republicana. Es hora de cerrar ese paréntesis para que todos los ciudadanos nos sintamos, no sólo en un Estado legal, sino legítimo, tanto en sus símbolos como en las instituciones.

U. Plaza

domingo, 17 de febrero de 2013

LOS ABUCHEOS A DIRIGENTES SOCIALISTAS, POLVOS DE AÑEJOS LODOS


Es lamentable  lo   sucedido al   dirigente del PSOE y a la de   las Juventudes Socialistas en la  manifestación contra los desahucios que tuvo lugar en Madrid, como en el resto de España–, contra el sin sentido de que se eche a la gente a la calle   para favorecer a los banqueros, responsables   de la situación,  y que  los     pisos  queden vacíos. No aplaudiré que se abuchee a nadie que participe en un acto democrático, como se  ha   hecho con  Aguilar   y Talegón, que no se olvide ha sido por un grupo muy minoritario, aunque los medios de la derecha–casi todos los medios están en manos de la derecha– hayan puesto los focos en este hecho anecdótico.

Pero es que fue Zapatero en comunión con el PP, los que votaron en contra de lo que ahora dicen defender los de su partido. Han pasado muchos años y los ciudadanos han tenido mucha paciencia con el PSOE–más de 22 años gobernando–, y siempre que están en la oposición les sale, mira por donde, la vena de izquierda y de normalidad socialista. La misma vena que esconden, desaparece y olvidan cuando están en el gobierno, imitando miméticamente, salvajemente, la política reaccionaria de la derecha del PP o de CiU, que recortan la sanidad y la enseñanza, según sea el caso, en toda España o en Cataluña.

Fue el PSOE quien dio. junto al PP el golpe de Estado constitucional para maniatar al país en el límite del déficit, sin contar con los ciudadanos, cuando se había afirmado hasta la saciedad que la Constitución era intocable, sin un alto consenso, porque así recibió la orden de la tedesca, fabricante de miseria de los pueblos de Europa, conquistando con su presión económica y con la complicidad de los gobiernos, lo que no pudo con los tanques su antiguo colega.

Fue el PSOE cuando estaba en el gobierno quien rechazó–también en comunión con el PP–la dación en pago–que considero injusto, porque lo que hay que hacer es garantizarle a los ciudadanos una vivienda digna, como dice la Constitución, ya convertida en papel mojado, para lo que favorece a la mayoría–, al tiempo que daba un indulto a un banquero delincuente a correcuita, antes de abandonar el cargo de presidente del gobierno, lo que no es muy elegante ni estético que digamos en un gobierno que se dice socialista. 

Es decir, de aquellos polvos vienen estos lodos. Es lamentable que se abuchee a nadie que quiera participar en una manifestación–un hecho, repitámoslo, minoritario–, pero es que ya son muchas veces las que los ciudadanos han aguantado del partido que seguramente han venido votando con paciencia infinita y hasta con resignación, el pragmatismo del PSOE, desde que González–el ahora asalariado de una multinacional, sin el menor sonrojo, sin renunciar al sueldo que le pagamos todos–, que liquidó un favorable Estatuto de los Trabajadores, para favorecer a la derecha económica; hasta la última hazaña de Zapatero– ¿recuerdan cuando volvió de Alemania con la lección y las órdenes aprendidas–"me cueste lo que me cueste", dijo, cuando a él y a los millonarios no les iba a costar nada, todo lo contrario, iban a hacer pingües negocios, sino que era a los españoles más pobres los que iban a sufrir aquella humillante entrega  del gobierno del PSOE a la Merkel, la teutona Atila, y a lo que ésta representa de fabricante de  miseria para nuestro pueblo?

Porque es que ni siquiera han cambiado los dirigentes cómplices de aquel desastre de Zapatero. Y la gente no olvida que todo el grupo parlamentario socialista y la Ejecutiva, aplaudieron la gestión del gobierno de Zapatero, y hasta la consideraron muy buena. Y desgraciadamente Aguilar y su compañera, han pagado la rabia de la gente.

Los ciudadanos, sobre todo las clases más desfavorecidas, esperan que un partido socialista cumpla su función de tal. Y no de segundo partido en reserva de la derecha, al más añejo estilo del turnismo canovista. De haber cumplido su función, entonces seguro que nadie desde la izquierda, incluso desde sectores moderados, pero civilizados, se sentirá tentado de abuchear a ningún socialista, porque entre otras cosas, estará éste con los ciudadanos resolviendo sus problemas y no ayudando a los banqueros delincuentes para que no vaya a la cárcel, indultándolos, y claro, haciendo una política alejada de la que, hoy por hoy, es la misma del otro partido de la derecha. También, ante la situación de corrupción que nos asola a todos los niveles, se echa en falta la reivindicación de la condición republicana, que se le supone al partido socialista.

U. PLAZA

lunes, 22 de octubre de 2012

NECESIDAD DE UNA IZQUIERDA RUPTURISTA


Si faltaba algo para ver  la necesidad de creación de una nueva izquierda, las elecciones regionales de Galicia y el País Vasco, lo han confirmado, tras el hundimiento del PSOE, pese al empecinamiento de unos partidos que ya no ilusionan a nadie, porque cada vez se alejan más de la realidad que vive el país. 

Con todo el aparato represivo que el terrorismo financiero está desplegando para aniquilar los derechos de los ciudadanos, no es posible, que formaciones que se reclaman de izquierda, sigan diciéndole a los ciudadano que las cosas tienen solución con el sistema imperante, si entran ellos a gobernar, respetando y defendiendo un sistema caduco, sabiendo que eso es falso.

Hace falta otra izquierda que no nos mienta, o que no se mienta a sí misma. Que le diga a la gente que bajo esta dictadura de los financieros, que nos venden como democracia, no hay la menor solución a sus problemas, porque el problema es el propio sistema; y que por lo tanto hay que cambiarlo. El régimen actual sólo sirve para que los que tienen el poder sigan reteniéndolo y aplicando sus políticas de expolio a la mayoría, indefinidamente, con el único horizonte de la miseria y la esclavitud. No hay eufemismos. Y da lo mismo que esté en el gobierno el PSOE, IU o cualquier otro, si no tiene intención de liquidarlo.

La deriva hacia la nada del PSOE viene de lejos. No es una cuestión de ahora. No olvidemos que este partido que dice ser socialista, ha llevado a cabo las mismas políticas que la derecha, con simples variantes en el lenguaje, y en cuestiones no fundamentales. Y que no cuestiona el capitalismo, todo lo contrario, ha sido la garantía, junto con los otros partidos de la derecha, PP, PNV, CiU y sus ocasionales socios cuando les conviene, de su mantenimiento y perversión. 

El turnismo canovista, de la primera restauración, ha sido la norma; también en la segunda Restauración desde hace más de 34 años. Pero todo eso ya se ha agotado. Los ciudadanos cada vez confían menos en un sistema que le arrebata derechos y libertades, al tiempo que enriquece hasta la náusea a unos pocos, que además se pavonean con sus riquezas burlándose de sus víctimas.

La crisis financiera es sistémica. Ha acabado con el chalaneo de unos partidos que gobierna con los votos de los trabajadores, pero hacen políticas de derechas. Los partidos actuales que se llaman de izquierda, carecen de sentido si no se enfrentan de forma decidida al propio sistema, no para mejorarlo, cosa imposible, sino para cambiarlo, antes que él acabe del todo, civilización incluida. 

Es evidente que los partidos llamados de izquierdas–todos los partidos, sea el PSOE o IU, o los identitarios de la burguesía que siguen montados en sus neblinas patrioteras, tan alejadas del pensamiento de la izquierda, como ERC o IC, no garantizan lo que la sociedad necesita, porque no está en sus intenciones acabar con el sistema. Lo hemos visto con claridad en Andalucía, donde el PSOE perdió las elecciones, y mantuvo el poder con la ayuda de IU que, dijeron, era "para frenar los recortes". La realidad es que se han convertido en los encargados de llevar a la práctica las decisiones que manda la Merker desde Berlín, a costa de su desprestigio, que ahonda más y más el abismo entre las capas populares y los políticos.

Hace falta una izquierda clara, diáfana en su mensaje, de que lo que pretende no es salvar un sistema salvaje, corrupto y caduco, sino cambiarlo por otro con participación ciudadana, democrático. Que no aspiran a gobernar para que los golpes sean dados con  anestesia–lo que por otra parte tampoco logran los partidos colaboracionistas–, sino para hacerle frente a los saquedores. 

Partidos que deseen llegar al gobierno para demostrar que la deuda de los banqueros y sus lacayos, no la deben pagar los ciudadanos, porque es un deuda injusta e ilegal. Y que dichos partidos se nieguen a cualquier pacto que no incluya esas condiciones, sin aceptar ningún tipo de chalaneo o coalición que no sea la permanente denuncia de la liquidación de los derechos, si están en la oposición, y de  la aplicación de políticas al servicio de la gente, no de los banqueros, que nos han llevado a la ruina, mientras ninguno paga por sus acciones ante la justicia. 

Es evidente que el PSOE debió ir por otros derroteros antes de permitir el desastre Zapatero, que dijo aquello de: "me cueste lo que me cueste", cuando llegó de Alemania para aplicar las políticas que la Merkel impuso a nuestro país. 

Hoy sabemos lo que nos cuesta a los españoles, no a él. Los que estaban en la Ejecutiva del partido no abrieron la boca para reprocharle su entrega a los deseos de los que están arruinando a los españoles y a toda Europa. Todo lo contrario, consideraron que la gestión del presidente había sido buena, vista la votación de apoyo a su secretario General. 

Tampoco el grupo parlamentario dijo ni pío. Es más, en el congreso que hubo poco después, en lugar de hacer una profunda reflexión y renovación, dejaron a personajes corresponsables con el desastre Zapatero, como Rubalcaba, al frente del partido. Hoy ya se sabe que fue un error, y es muy difícil, ante las agresiones que los ciudadanos reciben del poder, del PP y la banca, que la gente olvide que lo que hace Rajoy es lo que empezó el PSOE, y CiU, adelantada éste, e recortes sociales.

La izquierda que necesita España– y toda Europa–, no está presente en ninguno de los partidos existentes, unos con más voluntad que otros, pero todos obsoletos. Bien harían los dirigentes y militantes de estos partidos, en elaborar un discurso no demagógico ni oportunista, y empezar a construir la nueva izquierda, que acoja a mucha gente que se siente huérfana, a la vez que timada. Y que tengan en primer lugar la intención de cambiar de sistema, no sólo de gobierno, por inútil para las clases populares.

El PSOE, debiera haberse visto en el espejo del PASOK griego, que ha pasado de ser el partido gobernante, a apoyar a la derecha para satisfacer los deseos expoliadores de la troica, y de ahí a su desaparición o insignificancia. Va por el mismo camino, y dudamos que reaccione en sentido positivo. 

U. Plaza 

viernes, 12 de octubre de 2012

MARIO VARGAS LLOSA Y ROSA DÍEZ


Mario Vargas Llosa, el gran escritor hispanoperuano, nos ha dado muchas alegrías con sus novelas, aunque para mi gusto las que escribió en su primera etapa, cuando el llamado Boom de la Literatura Latinoamericana, me resultaron mucho más incisivas y elocuentes, pero eso no deja de ser más que un gusto literario personal.

Vargas Llosa es sin duda uno de los mejores y más ilustres personajes vivos de nuestras letras, al que por lo mismo no dejaremos de leer y de felicitar cada vez que nos ofrezca algún nuevo trabajo.

Pero este gran personaje, en cuanto se dedica a impartir opiniones políticas, queda reducido a un mero señorito reaccionario, defensor de las políticas neoliberales–que no se reflejan en sus novelas curiosamente–, que han llevado a que Continentes enteros se hundan en la miseria, naturalmente los pobres y clases medias, como sucede ahora con la Gran Estafa financiera,  en pro de que los que dominan el mundo, sigan convirtiendo el Planera en una finca particular de los poderosos.

Lamentablemente, otra que en su día dijo ser socialista, ¡que lejos queda aquello! que gobernó con el muy reaccionario PNV, en el País Vasco y que hoy se disputa el  espacio electoral con el partido de la ultraderecha española heredera del franquismo, el de las mentiras en campaña electoral, el PP–paralelo con CiU del ahora independentista Artur Mas, para ocultar el fracaso de su escandalosa gestión y el saqueo de los servicios públicos–, ha tomado como ejemplo y estandarte al gran escritor y reaccionario personaje. 

Don Mario y doña Rosa Díez  han defendido frente a Chavez, al oligarca millonario, Henrique Capriles, perteneciente a las familias que han sido dueñas de Venezuela desde siempre, y que nunca se preocuparon de los pobres, más que para que fueran sus esclavos. Mario Vargas Llosa, y claro, Rosa Díez, tienen una obcecación con los movimientos de liberación de Latinoamérica, que han roto de alguna manera la hegemonía de la castas dominantes en algunos de aquellos países, al servicio de las oligarquías y del amo yanqui. Y lo hacen desde el más profundo pensamiento político reaccionario clásico, el caciquismo neocolonial latinoamericano. Y lo quieren vender como soplo de aire nuevo, el regreso a Venezuela, de los de siempre, con lo que no vemos adónde está lo nuevo.

Para bien de Mario y para la literatura, mejor haría el gran escritor en seguir escribiendo para que nos deleitemos con su inventiva, y deje de apoyar a los canallas explotadores del patio trasero yanqui con su pluma; los que simplemente han perdido un poquito de todo lo que tenían, pero que siguen teniéndolo todo aún en los países en que los pueblos empiezan a despertar, a pesar de lo cual ponen el grito en el Olimpo por el atrevimiento de discutirle el poder, que se lo concedieron los dioses, según ellos. Y Vargas Llosa y Rosa Diez, hacen de palmeros. Hay cuestiones que son aceptables en las ideas de la jefa de la formación magenta, como la lucha contra el terrorismo y las derivas decimonónica del reaccionario nacionalismo. Pero en cuanto uno rasca la superficie del proyecto, o se le oye opinar, es de un reaccinario clavadito al PP y a CiU.

U. Plaza

martes, 9 de octubre de 2012

VISITA DE CONQUISTA, ESPEJO DE LOS PUEBLOS EUROPEOS


La  visita a sus dominios, previa invasión por sus bombarderos y panzers financieros y todo tipo de advertencias, amenazas, y agresiones de la jefa del IV Reich, Algela Merkel a Grecia, para aterrorizar al pueblo, comportará que no sólo sus ejércitos invasores de buitres de la troica, fabricantes de miserias de los pueblos, con todo tipo de amenazas y ultimátums, estén alerta para defender el paseo triunfal de la Führer, como lo hiciera su antecesor Hitler en el París de la Francia derrotada; sino que, además, los propios colaboracionistas del gobierno títere griego movilice a todas sus fuerzas represivas para impedir que el pueblo pueda manifestar con claridad y ante las narices de los causantes de sus  miserias, su indignación. 

En evidente que dentro de la inmoralidad que representa que un gobierno extranjero se haya apoderado de un país por la fuerza–en este caso por la agresión mercantil humillante–, y decida sobre quién tiene derecho a vivir y quién no, para seguir engrosando las finanzas de los poderosos. Pero aun es mucho más ignominioso que esta derrota contra un pueblo la faciliten las propias fuerzas políticas, sus caciques locales, que al tiempo que reciben con honores a los que le hacen pasar hambre a su pueblo, pongan todo el arsenal represivo–con el gasto que representa, y que más valdría que se emplearan en saciar el hambre de los griegos–, en impedir que los ciudadanos puedan mostrar su repulsa a la invasora jefa del Reich. 

La inmoralidad de las castas políticas condescendietes con los enemigos de sus pueblos, es algo sin precedentes; siempre hubo cobardes colaboracionistas en toda guerra, pero fueron minorías. No como ahora que todos los gobiernos se ponen en primer tiempo de saludo lacayuno aceptando los deseos de los que no son más que los colonizadores, la metrópoli de las colonias en las que esos gobiernos han convertido a sus países, hundiendo a sus pueblos en la más absoluta miseria.

La Führer tedesca tendrá un cómodo paseo por el pueblo conquistado con la ayuda local, como la tendrá en el resto del Continente; el pueblo que nos enseñó a iniciar la conquista de la democracia; también será, como lo hiciera su antecesor en el primer intento cuando invadió Grecia, la que confirmará que la democracia ha sido liquidada. Salvo que los pueblos, como hicieran antaño, se opongan a la barbarie de la sinrazón de los mercados y los esclavistas modernos.  La agresión que sufre Grecia, me resulta aún más insoportable y doloroso, por el amor que siento por este pueblo. Y sus luchas no pueden quedar en saco roto. Y la solidaridad del resto de los pueblos, es fundamental. Porque la Grecia invadida, hambrienta y humillada de hoy, es lo que en realidad está ya sucediendo en todo el Continente, es nuestro espejo en el que nos miraremos dentro de muy poco si no lo impiden los pueblos con su lucha.

U. Plaza