viernes, 1 de julio de 2011

EL FASCISMO QUE ASOMA (II)


(El fascismo... enlace (I)




Así que ante el hecho de que la gente empieza a comprender el verdadero alcance de las agresiones sociales, por parte de los gobiernos, y constatando que los ciudadanos no van a aceptar ser esclavizados por las delincuencias financieras y sus cómplices políticos, es evidente que la cara amable la van a ir olvidando definitivamente y van a lucir la verdadera, la agresiva y más real del fascismo. Lo estamos viendo en Grecia con las brutales agresiones policíacas del gobierno contra los ciudadanos que se opones a ser saqueados para que los bancos sigan repartiéndose escandalosos dividendos. También en esta etapa la acción será progresiva y calculada, en función de la fuerza que adquiera el movimiento democrático contra sus dictaduras de las finanzas y de los burócratas derrochadores de la U.E. 

Si el movimiento democrático se muestra débil; si los apoyos ciudadanos no son suficientes para parar el saqueo, sin duda la agresión de los gobiernos a sus ciudadanos  será más represiva, más clásica en términos fascistas. Si el movimiento democrático se extiende por todas partes de forma decidida, dispuesto a no permitir que unos pocos delincuentes millonarios esclavicen–que no es una figura retórica, sino real–a la mayoría de ciudadanos, entonces estaremos en condiciones de cambiar las cosas. 

Pero no hay que olvidar que los poseedores de las riquezas a costa del sufrimiento de la mayoría de las personas nunca han cedido nada por la buenas, y la lucha será larga y dura. Aunque en estos tiempos, porque así les ha interesado a los poderosos, se hayan mostrado "democráticos", nunca lo han sido más allá de que sirviera a sus intereses.

Cuando la contestación se dispara como está sucediendo en toda España con las asambleas de ciudadanos, con los políticos dedicados a lo suyo, es decir a lo que manden  sus amos financieros, en su torre de marfil; cuando en Grecia–laboratorio de represión y aplicación de las medidas agresivas, para posterior aplicación general si no reaccionamos ante el expolio–, las cosas están llegando a situaciones verdaderamente dramáticas, ya se le empieza ver la cara represiva al fascismo, con más o menos descaro aún.  Incluso aplicándolas por partidos que se dicen "socialistas", como es el PSOK. Y aplican   contundentemente la represión contra los trabajadores griegos, para defender los interese que le dictan los grandes culpables de la situación económica. 

Irán sucediéndose por todas parte las acciones represivas, de los gobiernos-mayordomo, porque eso obedece a su condición de clase depredadora. Es lo que hizo Felip Puig el 27 de mayo en Plaza Cataluña, y el 15 de junio en el parque de la Ciudadella. No es una cuestión de que un personajillo  irascible como el conseller, aunque sea cierta su mediocridad y su brutalidad manifiestas por su ideología ultra;  que  haya perdido los papeles,  como se ha podido oír, que también. Es que ese es su papel como defensor de los intereses de su clase de sus amos: reprimir a los que piden no ser agredidos con medidas reaccionarias y esclavizados. Porque mientras no necesita apalear y reprimir, porque la gente es sumisa o tiene miedo, todo parece normal. Pero cuando la gente protesta por las agresiones en marcha, entonces es cuando saca los colmillos de jabalí de las cavernas,  dispuesto a defender a la clase poseedora de la inmensa mayoría de la riquezas. 


La cara del fascismo ya se empieza a vislumbrar.  Y no ha de ser necesariamente al estilo clásico con desfiles al paso de la oca.Y la mejor forma de conjurarla es la toma de conciencia del  cada vez mayor número de ciudadanos dispuestos a evitarlo enfrentándose al saqueo proyectado. Y, en el momento presente de crisis del sistema, para conquistar un sistema democrático, donde la corrupción no sea "normal", como sucede ahora.

U. Plaza

jueves, 30 de junio de 2011

EL FASCISMO QUE ASOMA (I)


(EL FASCISMO QUE ASOMA (I))


Es sabido que el capitalismo sólo es "democrático" cuando es él el que domina, marca las cartas y las reparte a su gusto en un juego totalmente en sus manos y desigual. Cuando empieza a ver un asomo de peligró para sus negocios, olvida su cara amable, se despoja de la máscara y aparece la faz real de su condición de clase represiva y delincuente: el fascismo. 

No hace falta recordar que el golpe de Estado contra la República en España por lo más añejo de la sociedad, fue para evitar el progreso que paliara las desigualdades escandalosas de la sociedad española, sumida en muchos aspectos en la Edad Media. De nuevo el fascismo mostró su cara. Los múltiples golpes militares en América Latina, destacando crímenes como los de las juntas militares en Chile y Argentina, y en todo el Sur del Continente, fueron para impedir que los pueblos se liberaran del yugo de la "democracia" yanqui. Es la evidencia de ese fascismo, siempre latente en el proyecto de la derecha, sea ésta con tal nombre, sea con el de liberal o  "socialista", aún más perverso por el engaño que supone. 

Ahora, en la fase final de capitalismo, ya agotado su ciclo, que se sostiene entre otra muchas razones porque la socialdemocracia ha mutado hacia la derecha de forma escandalosa; y es el verdadero puntal que lo sostiene, en lugar de ayudar a derribarlo, el fascismo se vuelve a mostrar de diversas forma, sea amenazando a pueblos enteros, como al griego, desde instancias supuestamente democráticas,  como la Unión Europea, que no han elegido los ciudadanos, y no digamos los que realmente mandan, las bandas financieras insaciable. Para aplicar sus  medidas de recortes sociales, asoma otra suerte de fascismo que el propio gobierno griego, "socialista", aplicará con toda contundencia contra sus trabajadores, contra las clases populares, porque así se lo piden los culpables del desastre económico.

Las agresiones   que los grandes delincuentes de la finanzas, con el apoyo de sus siempre dóciles servidores políticos-mercenarios,  que están asestando a los pueblos, para salvarse del naufragio con mayores beneficios, a costa de la miseria y hasta la muerte de muchas personas. Porque las medidas contra la sanidad tiene varios recorridos y conducirá inexorablemente hacia la muerte a muchas personas que no serán atendidas debidamente. Sin embargo serán asesinatos silenciosos, que sólo conocerán sus familiares. Los culpables nunca responderán por tales crímenes. Aunque sería de justicia que sí lo hicieran.

El recorrido que los servidores de los financieros–la casta política– pensaban hacer con mayor probabilidad, se les ha venido abajo.   Creían que sería la ruta que más fácil les resultaría, sabiéndose impunes por la dominación de los medios de manipulación. Los ciudadanos, maquinaron, poco a poco, se harían cómplices de su propio suicidio; aceptarían que las cosas estaban mal, "porque habíamos vivido por encima de nuestras posibilidades", como machaconamente nos aseguraban los mercenarios tertulianos por todas partes; y que no había más remedio que apretarse el cinturón, para–mintiendo descaradamente como sólo ellos saben hacerlo–volver a emprender la senda del desaforado desarrollo, como si no hubiera pasado nada, sabiendo que eso ha llegado a su fin y que no volverá. Que el sistema productivo ha de cambiar porque las fuerzas que así lo sustentaban se han agotado. Y que el capital industrial se ha tornado en especulativo, improductivo y delincuente.

Pero, como en todo crimen acaba descubriéndose al culpable, empezó la contestación. Sobre todo por los mayores afectados por las agresiones; primero los jóvenes, y después por todo el abanico de edades, situación  y formas de pensar,  víctimas del sistema antidemocrático persistente. Porque mucha gente que aún no se veía o se ve de forma inminente víctima del  expolio, sabe muy bien que el genocidio social es un cálculo de los poderes en el tiempo y que tarde o temprano le llegará también. Y que es ahora cuando ha de hacer frente a los delincuentes,  y no,  como en el poema de Martin Niemöller, "cuando ya no quede nadie para protestar".


U. Plaza




miércoles, 29 de junio de 2011

EL "PELOTILLEO" COMO DESPEDIDA

Hay actitudes de algunos políticos/as que sonrojan y provoca eso que llamamos "vergüenza ajena". Es lo que cabe pensar de las palabras de la política de Coalición Canaria, Ana Oramas, que se ha volcado en elogios al presidente del gobierno, cuando todo el mundo lo ha criticado por su giro hacia la servidumbre con los amos financieros. Una vergüenza vamos.

Se comprende que los  que pertenecen al grupo del presidente lo elogien en público, aunque lo maldigan en privado, porque les ha hecho perder muchas de sus prebendas a muchos de ellos y sus amigos. Pero prietas las filas han logrado la apariencia, sólo la apariencia, de normalidad en el patio del segundo partido de la derecha española, que haber cuando se deciden cambiarle el nombre, o cambian de políticas. Pero elogios o no, se lo han quitado de encima y le han obligado a decir que no se presentaría de nuevo. Claro que, al fin y al cabo ha sido el presidente el que les ha asegurado buenos sueldos y una jubilación escandalosa, es decir que tenía en sus manos la llave del cajón del pan...muy sabroso de beneficiosos cargos. Así que están justificadas las salvas.

Pero que lo haga una supuesta opositora, o es ni de lejos, lógico. O es que sintoniza con el presidente en sus agresiones, con sus políticas a los ciudadanos más pobres, o es que la política canaria o no se entera de lo que ha hecho Rodríguez Zapatero para beneficiar a los más beneficiados, o es una cuestión digna de Freud. Pero no se comprende ni se explica en una tribuna parlamentaria. 

U. Plaza

MERCADERES

Desde sus inicios es sabido que  CiU no es una coalición política, sino una coalición de mercaderes que hace sus negocios desde la política, que es muy diferente. Y que debido a que la ley electoral es antidemocrática le permite tener un peso en diputados en el parlamento español que no le otorgan los votos populares. Eso la ha convertido en una formación que más que servir para solucionar los problemas, los crea al convertirse en una formación-chantaje, en beneficio de sus negocios, cuando el partido que gobierna en Madrid es débil, sin otra alternativa como sucede ahora con un desahuciado Zapatero, por su fe derechista de sumisión a los postulados de sus amos financieros; o cuando estaba Felipe González, que coherente con su papel de liquidar a la izquierda, prefería a los mercaderes de Pujol antes que pactar con la izquierda real de entonces.

El gobierno de PSOE, para poder sacar adelante sus agresiones a los ciudadanos, entre la que destaca la subida de los años de cotización, en una España con cerca del 50% de paro juvenil, para los ciudadanos, no para la casta política, que eso ya está blindado, ha recurrido a los siempre dispuestos convergentes si de hacer negocio se trata.  Y ha logrado que que les traspasen ocho hospitales públicos que, aunque hace tres décadas los gestiona la Generalitat, eran de propiedad  del Estado, con lo que de alguna manera estaban a salvo del afán negociante  y mercantil de CiU. 

Logrando la propiedad de los hospitales obtienen un sabroso bocado; no para poder hacer del traspaso una mejor gestión para mejorar la salud y el bienestar ciudadanos. Nada de eso. En esta  orgía privatizadora y depredadora desenfrenada por hacer caja en que están los convergentes, lo que el gobierno les ha facilitado a los mercaderes de CiU,  es la posibilidad de que puedan vender los hospitales para hacer negocio, y aumentar aún más las ganancias de las aseguradoras  y  consorcios de hospitales privados.  A estas horas Baudilio (Boi) el hombre de las  privadas en el contubernio convergente debe estar muy contento por el bocado que podrá ofrecer a sus amigos. Y CiU se frotará las manos por el balance de resultados del negocio, que es como ellos miden los éxitos o fracasos,  no en términos políticos,  y mucho menos sociales, que están liquidando, ya que eso sólo es el escenario. Y mientras tanto el gobierno de Madrid, suplicando y negándose a hacer una ley electoral democrática, que limite las ansias de negocio de las formaciones de mercaderes-chantaje.


U. Plaza

martes, 28 de junio de 2011

¿DE JEFE DE ESTADO O DE PASTOR?



El próximo mes de agosto se dice que vendrá a España el jefe del Estado del Vaticano. Como no  soy ducho en esas materias desconozco en calidad de qué viene, si como tal jefe del minúsculo  Estado, minúsculo pero poderoso y nada espiritual poder,  o como pastor de sus ovejas. Si se trata del primer caso, por haber sido invitado por el gobierno español,  es evidente que las autoridades tiene que rendir todos los protocolos que se les rinden a todo jefe de Estado extranjero, independientemente de lo que se piense de él, ya que las relaciones internacionales parece que deben ser así con toda su carga de hipocresía y puesta en escena.

Pero si el señor Ratzinger viene como pastor de sus ovejas,  en visita privada, invitado por éstas, el señor alemán, como pastor de su grey, no debe recibir ningún trato de favor; y mucho menos que sean los ciudadanos los que paguen su visita y su bochorno  boato oriental de rey –criticado por muchos católicos de base–, máxime cuando las arcas del Estado dicen que  están vacías para sanidad, enseñanza, pensiones y sueldos de trabajadores funcionarios, asistencia a personas dependientes etc.,  entre otros muchas partidas.  Además no debe ser recibido por los altos cargos del Estado en tanto que tales cargos, sino en privado, a título personal, si es que son parte del rebaño del pastor alemán, que en eso cada cual es libre de arrodillarse ante quien quiera y rendirle pleitesía.

Así que cada uno pague sus  aficiones si desea mantenerlas. Pero los ciudadanos que no sean adictos a la mismas no tienen por qué pagar nada: ni policías de protección, ni la escandalosa cobertura televisiva pública a la que nos tienen acostumbrados, en un alarde de sumisión lacayuna, en un Estado supuestamente aconfesional, cada día más en retroceso, sin que el gobierno "socialista" haga nada para situar a la Iglesia al margen del Estado, con una ley de libertad religiosa que separe de forma efectiva a la Iglesia del Estado y deje de ser una rémora económica para éste, y su permanente descarada intromisión en los asuntos civiles, incluso rebelándose contra las decisiones del parlamento.

U. Plaza

lunes, 27 de junio de 2011

LA MENTIRA DE HABER SIDO VOTADOS POR LA MAYORÍA

La casta política se suele llenar la boca de democracia y de ser los representantes legales del pueblo porque, dicen, haber sido votados por la mayoría de los ciudadanos. Pero eso es absolutamente falso y miente como sólo ellos son capaces, para justificar sus tropelías y sus prebendas. 

El gobierno de ultraderecha de CiU –con el apoyo de un PP cada vez más xenófobo y cavernícola–, pese a las apariencias es el más impopular que jamás ha tenido Cataluña, y el más agresivo con los más pobres. Sólo fue votado por el 22% del electorado. Sin embargo, esa minoría se permite asestar las mayores agresiones a la población que  jamás ha recibido. Una minoría insignificante para gobernar, por la falta de democracia efectiva, se permite cualquier atrocidad contra la sociedad como privatizar la Sanidad púbica y la Enseñanza, vender hospitales que será aprovechado por sus amigos  para hacer negocios;  al mismo tiempo que salvan a los muy ricos–los suyos- de pagar impuestos; atrocidad legal, porque la ley la hacen ellos para su uso y disfrute, pero una injusticia en toda regla.


Por eso el ciudadano, antes de que deje de serlo y pase a ser súbdito, si no lo impedimos, debe saber que no es cierto que cuenten con el apoyo ciudadano para que lo atropellen, lo roben expoliando el patrimonio público y además lo apaleen. Y debe saber que eso pasa, porque evidentemente no hay democracia, esto no es más que una dictadura, brutal y disimulada por el hecho de que cada cuatro años hagan unas listas electorales inamovibles, decididas por los jerarcas que se enriquecen con el sistema corrupto que permite que unos caciques, se alcen con el poder, con una representación exigua. A pesar de lo cual podrá dilapidar cuanto quieran. Eso es esto que "llaman democracia y no lo es".

U. Plaza

domingo, 26 de junio de 2011

LOS CARGOS ETERNOS, O ADAPTADOS

Desconozco lo que sucede  con los cargos políticos "en los países de nuestro entorno"  una vez cesan, frase tan recurrente en boca de los políticos, cuando quieren justificar algunas tropelías que les venga bien; la misma que olvidan cuando lo que sucede en esos países puede favorecer al ciudadano, como equiparar el presupuesto sanitario o escolar, la investigación o los mismos sueldos de los trabajadores, sin contar un verdadero laicismo que nos libere de las ataduras de la Iglesia, tanto de imposición política como del gasto que nos ocasiona.

Es conocido que en España los cargos públicos cuando se les termina su mandato, o han sido despojados del mismo, difícilmente, como debiera ser en buena lógica, regresan a sus ocupaciones normales,  a la fábrica, a sus despachos o consultas, allá donde antes se ganaban  la vida. Eso suponiendo que el cesado en cuestión no sea de los que han pasado a ocupar cargos sin ninguna experiencia laboral, que son legión en eso que llaman las juventudes de los partidos, verdaderas antesalas de enchufes de por vida.

Nada de eso. Dicen que es el gusanillo de la política que engancha. Pero se me hace que a ese gusanillo le ayuda, ¡y de qué manera!, la comodidad de no tornar al tajo, con unos horarios y obligaciones  olvidados por la pérdida de costumbre, y sobre todo los sueldos decididos por ellos mismos. Un chollo, vamos.

Si no han  podido seguir enganchados a algún otro cargo político, seguro que se han labrado su porvenir en los años "de autoridad", para entrar en algún otro lugar, más o menos honorífico, pactado, o de favores, para que el terrible tajo, la roca de Sísifo que todos empujamos cada día, no vaya con ellos.

Y siendo eso así, a uno se le ocurre una terrible pregunta: ¿Cuántos cargos, desde los ayuntamientos, Parlamento español,  y los parlamentos de las taifas, diputaciones etc., han vivido sin dar golpe desde la llamada transición? Sería curioso que se publicará el dato. Aunque será de difícil elaboración por carecer de interés, y porque pondría al descubierto–uno más–el pozo de enchufismo de nuestra casta política; muchos  de ellos en la empresa privada, y a organismos bastante fuera de control y aparentemente ajenos al cargo. Pero con una relación directa de intercambio de favores. 


Seguramente serán muchos miles y sólo se librarán en aquellos ayuntamientos muy pequeños y sin peso político que mercadear. Y lo curioso es que en esas cuestiones sutiles, de fácil denuncia todos se ponen de acuerdo. ¿Por qué será?

U. Plaza