lunes, 3 de abril de 2017

"EL AYUNTAMIENTO DE BARCELONA RETIRA LA MEDALLA A MARTÍN VILLA"



El Ayuntamiento de Barcelona ha retirado la medalla que le otorgaron sus amigos franquistas en 1976 a Rodolfo Martín Villa. Pero la noticia debiera ser otra muy distinta: no de cómo fue posible que se la concediera tal reconocimiento a un ministro de la dictadura, que repartió leña a diestra y siniestra. Porque fue un auto premio. Ya que el ayuntamiento de Barcelona era franquista como todos los de España, como se sabe y puede comprobarse en las hemerotecas, con nombres notables del régimen, reconocidos de la dictadura  en Barcelona. Muchos de los cuáles poco después pasarían a ser "demócratas de toda la vida", si bien con alguna ayudita de reconocidos miembros de la derecha nacionalista del PSUC –los que después ayudarían a destruir éste–, que avalaron aquella oportuna transformación.  Y algunos fueron más allá y se transformaron de patriotas del franquismo en patriotas del nacionalismo catalán, todavía con más raigambre, llegando su alcurnia hasta Wifredo  el Velloso; como la familia Pujol, que aunque no lo digan seguro que se reconocen en tan ilustre familia.
Martín Villa en un acto  fascista

Eso sí, aquellos demócratas de convicciones tan sólidas, durante la dictadura, muy prudentes ellos, no mostraron las cartas, más que nada porque costaba palos y cárcel.  Y mejor que eso los "disfrutaran" los obreros, mayormente charnegos, mientras ellos seguían haciendo patria y negocios.

No, no es que sorprenda que entre gentes de la misma fauna franquista se autofestejaran dandole medallas a alguno de los suyos. No hace mucho el ministro del interior Fernández Díaz le dio el título de Comisario de no sé qué a uno de sus fieles servidores, sin el mayor rubor, aunque estemos en democracia. Parece que las buenas costumbres sólidas de familia se mantienen en el tiempo.
la represión comandada por el homenajeado

Lo que sí sorprende si uno no analiza de forma exhaustiva a los personajes del párrafo anterior, y los que vinieron después, es cómo esa medalla no se le ha retirado a Martín Villa –seguro que a lo largo de la geografía española hay muchos más–, en ¡CUARENTA  AÑOS! 

Sobre todo si se tiene en cuenta que esos años, Serra, Maragall, Clos, Hereu... todos ellos que dijeron que eran socialistas contra toda evidencia. Casi siempre gobernaron con el apoyo de los iniciativos, y de los superpatriotas independentistas identitarios de ERC.  

Y en la última etapa el no menos patriota Xavier Trias, declarado independentista, de CDC, el invento de Pujol, y declarado independentista de última hornada –como Artur Más, el que hasta los años noventa se llamó Arturo–, y tampoco el convergente tuvo la ocurrencia de retirar la medalla al ministro franquista y gobernador civil de Barcelona, que ahí es nada lo que mandaba el personaje en aquellos años convulsos de protestas contra el régimen que él reprimió. 

A ninguna de esas corporaciones municipales en tantos años, se le ocurrió corregir aquella anomalía, de que un ayuntamiento democrático y gobernado por la presunta izquierda, primero, y la derecha diferenciada catalana de la española, se le ocurrió hacer tal afrenta a la memoria del franquismo. 

Todo eso unido a que dicha derecha diferenciada y la llamada socialista, catalana que engloban en el fet diferèncial, votasen en el Congreso todo lo que hacía daño a las clases populares por aquello de solidaridad de clase, la dirigente, claro. Así, tal vez se comprenda que no les preocupara que el ministro franquista, reclamado por la justicia argentina por los crímenes del franquiamo, mantuviera su medalla-homenaje en el ayuntamiento de Barcelona, hasta la llegada de los nuevos ayuntamientos tras el 15-M. Lo que nos indica el grado de connivencia de algunos de aquellos alcaldes con el pasado, que no lo es tanto, como estamos viendo.

Ubaldo Plaza



sábado, 1 de abril de 2017

EL ASESINATO DE PUIG ANTICH, RECURSO DEL AYUNTAMIENTO DE BARCELONA




SALVADOR PUIG ANTICH


Recuerdo aquella mañana del 2 de marzo de 1974 en Barcelona.  Amaneció triste y desolada por el asesinato del joven Salvador  Puig Antich por un tribunal fascista, ya en los estertores del dictador. Lo recuerdo muy bien, porque aquel mismo día ingresaba en prisión Asunción Hernández, a la sazón mi compañera, ciudadana de Tarrasa, por repartir octavillas reivindicativas de Comisiones Obreras y contra la dictadura. Decidió su ingreso en la prisión de Alcalá de Henares otro tribunal fascista, al que llamaban TOP, Tribunal de Orden Público, que mandó a prisión a centenares de demócratas, sin que eso haya tenido consecuencias contra aquellos colaboradores de la dictadura, tras la llegada de la democracia.






La burguesía catalana, siempre tan pragmática a la hora de defender sus intereses –gestos de cara a la galería con la vista puesta en el futuro aparte, casi siempre teatrales–, no movió un dedo para salvar la vida del conciudadano Salvador Puig Antich. 



Era lo normal. La burguesía llevaba varias décadas aprovechándose de los inmensos privilegios que le otorgaba el franquismo para sus negocios. No estaban aquellos privilegiados para incomodar a Franco y poner en peligro lo que tanto habían logrado, por la falta de libertades que padecíamos la mayoría de los españoles, estuviéramos donde estuviéramos. Eran, como hoy, muy patriotas aquellos poderosos franquistas catalanes de la gran burguesía. Hoy incluso lo son tanto más algunos que se han buscado otras patrias, como Andorra, Suiza u otros paraísos para completar su secular patriotismo...por sus cuentas corrientes.

 Protestando por  los   asesinatos decididos en simulacros de juicios por personal sin  conocimientos  jurídicos, no les aportaba nada: tenían claro que las cuentas corrientes eran su mejor apuesta, y no defraudaron.  



Y cuando había alguno de aquellos cómplices que sí los tenía, fueron verdaderos colaboradores en aquella monstruosidad, como en el caso de la querella promovida por el Ayuntamiento de Barcelona. 



Tras 42 años de la muerte del dictador, parece que el tiempo se ha detenido, o peor aún, ha retrocedido. Así se percibe a la vista de las condenas que se suceden hoy, promovidas por los herederos del franquismo, que  harían  las delicias del dictador,  contra personas que ejercen su libertad de expresión que, la que según dicen nos garantiza la Constitución. Hoy como ayer, molesta a los poderosos y sus amos la libertad. 



Después de 22 años de gobiernos de supuestos socialistas, que hoy vemos en la persona de Felipe González y otros de sus colegas que favorecieron a banqueros que se habían enriquecido durante la dictadura, hasta dónde llegaba su compromiso socialista, desde el yate, y con amistades peligrosas de millonarios, que deben ser muy socialistas. 



Como es sintomático que durante esas dos largas décadas de "gobiernos socialistas" no hayan desmantelado las estructuras de la dictadura de forma decidida en todos los rincones de España. No hicieron nada para recuperar la dignidad de los miles de asesinados, tirados en las cunetas, que siguen ahí, para poner  los medios para recuperarlos, que 42 años después de la muerte del dictador siguen sin recibir justicia, y sí algún regüeldo  propio de una bestia, de uno de los herederos políticos del dictador, del partido gobernante. Y, entre otros muchos casos, ahí está esa vergüenza del llamado Valle de los Caídos, monumento faraónico del fascismo, construido por esclavos republicanos, que debiera haber sido desmantelado, o reconvertido en una muestra permanente de las atrocidades del fascismo, como se hizo en Europa con los campos de exterminio nazi, que  muestran sus horrores a las sucesivas generaciones.



Es sintomático que los de  Ciudadano de Rivera se hayan unido al PP para evitar que los asesinos de Puig Antich dejen de ser impunes. Los ya descaradamente de extremaderecha del señorito Rivera, se han retratado y se han quitado la careta. La cuestión es ayudar a sus hermanos del PP, herederos de la dictadura, y gran apuesta de los poderosos, por  si el PP se hunde por la inmensa corrupción que lo rodea. Porque por más teatro que le echen, siguen sosteniendo gobiernos que impiden levantar las alfombras.



Ciudadanos, ya despejada la margarita de si seguir engañando a la gente en eso de si son de centro izquierda o de "centro centro" y liberalees expoliadores, tras su último encorsetado y blindado congreso para gloria del líder y de los poderosos -partido más clásico dela añeja política imposible- deciden que son parte de la derecha más cavernícola, al menos en el Ayuntamiento de Barcelona, junto al PP.  Parte de los que defienden las atrocidades de la dictadura, que jamás condenaron, personificada en el joven asesinado, Salvador Puig Antich. Buen bagaje para "demócratas de toda la vida".



Ubaldo


sábado, 17 de diciembre de 2016

LA HISTORIA SE REPITE



La historia se repite: los infiltrados de la derecha liquidaron al PSUC, y ya nunca más existiíó la izquierda en Cataluña, porque hasta los líderes sindicales se pusieron al servicio de la burguesía corrupta. Haciendo un juego de bolillos ridículo, los líderes sindicales se hicieron independentistas que es lo que a la burguesía corrupta catalana más contentaba, porque así los tenían entretenidos para que no incordiaran con luchas obreras que está tan mal visto en esos meandros  de los chalets y palacetes de los que mandan, de foma servil accediendo al triste honor de ser los iniciadores de eso que después se llamó "charnegos acomplejados".  

Otro tanto le pasó a los socialistas del PSC, que tanto han contribuido a ayudar al nacionalismo, de la que, no nos engañemos, sus cúpulas son, o han sido,  parte integrante; nunca fueron socialistas, sino que respiraban, como los que asesinaron al PSUC para crear esa cosa incolora e insipida, llamada ICV –que nunca fue gran cosa, pero que les dio juego para unos cuantos– los efluvios de la derecha nacionalista. 

Bien harían los del PSOE –si logra recuperarse tras ponerse al servicio del PP facilitándole  que pueda seguir arruinándole la vida a las clases populares–, en montar su partido en estas tierras, si quieren tener algo que decir sin que los servidores/amigos/enemigos, el PSC, de los nacionalistas, les impida hacer otra política que no sea la decidida por la derecha corrupta catalana, que en eso en nada puede envidiar a la del resto de España, por más sordina que todos los partidos, a sí mismos llamados progres, le pongan para no exigir que se hable de los escándalos del pujolismo y todo cuanto lo rodea. Y sigan aceptando la vergüenza sin rechistar, de no mencionarla en SU Tv3, el aparato de propaganda del nacionalismo, aunque la paguemos todos los catalanes.

Y otro tanto debiera hacer Unidos Podemos, que en la práctica tampoco existe en Cataluña, no se comprende muy bien por qué. O se comprende demasiado al haber aceptado ser abducidos por el canto de sirenas nacionalista de sus socios catalanes, que los han hecho desaparecer, olvidándose de que son las clases populares las expoliadas, y en aquellos lugares donde ni por asomo se acercan los talibanes de la burguesía. Y que hagan políticas sociales olvidándose de los triperos de ese batiburrlllo del negocio de los sentimientos y manipulaciones patrioteras que tan buen resultado para sus negocios dio al padre del invento, de la famiglia Pujol. 

Podemos, en lugar de crear un partido entre las bases obreras y populares, mayoritariamente castellanohablantes,  ha caído en los brazos de los nacionalistas, olvidándose de que esas bases no están representadas en el panorama político. Para el establishment  de hecho no existen, salvo aquellos que  acepten la idea fascistoide del nacionalismo como la Verdad Revelada.  Entonces son aceptados con la boca pequeña, como charnegos acomplejados, porque los auténticos, los "arios", siempre serán otros: tontos útiles los ha habido siempre; nunca ha estado tan extendida y plagado de oportunistas la hoja de ruta del prusés. Lo hace la derecha catalana y los que se prestan a ello por sus intereses de clase, aunque a veces lo envuelvan con un discurso aparentemente social y por entregados personajes, que olvidan su origen, de la otra clase, la expoliada. Para ellos, para la derecha y sus adláteres que se autodenominan "progres", sólo el patrioterismo reaccionario es lo fundamental. Lo demás, lo social, es el envoltorio. Y lo aceptan en el discurso, no en su aplicación, como complemento para que su propuestas sean camufladas y sus servidores mal llamados de izquierda las puedan vender con menos sonrojo a sus clierntelas. 

Ahora la Colau se ha soltado el pelo  de forma descarada y es parte del panorama que le interesa a la derecha nacionalista, hasta el extremo de participar en la redacción del supuesto referéndum, del que según Podemos, "pedirían el NO"; y, hasta solidarizandose con los corruptos que han llevado los recortes al máximo extremo, de los que no se habla apenas, participando en el circo de salvar a la soldado Forcadell, en esa comitiva de receptores de sueldos escandalosos. ¿Cuánto tardará la Colau y su gente cada vez más desfigurada, en ser "independentista de toda la vida", para que el núcleo de la derecha no la vea peligrosa? Porque, qué curioso, ninguno de ellos dice una palabra de la mayor corrupción llevada a cabo desde la propia presidencia de la Generalitat por el ex-moltdeshonrable.  Sin duda, la historia se repite.

Ubaldo Plaza

jueves, 25 de agosto de 2016

¿HACIA DÓNDE VA LA IZQUIERDA?



En esa misma reflexión de Juan Carlos Monedero http://www.comiendotierra.es/2016/08/24/hacia-donde-va-la-izquierda-debate-con-paolo-ferrero-rifondazione-comunista/ cabe decir referente a España y a Podemos (también IU) que tras el 15 M y el surgimiento de Podemos como "otra forma de hacer política", esta formación ha caído en los mismos errores que llevaron al resto de la izquierda, en la práctica, a desaparecer como instrumentos de cambio.

Podemos empezó con un brío y una fuerza que convenció a muchos ciudadanos, que no es que estuvieran desencantados de la política, como machacona e interesadamente solían decir, sino que esa  forma de hacer una política de propaganda para después acabar haciendo la contraria de la que se había prometido, llevó a los ciudadanos a desentenderse porque no tenía cabida en el imaginario y proyectos de muchas personas que, sin saber lo que deseaban y cómo hacerlo, sí sabían que lo vigente era mantener el muñeco vestido siempre con los mismos ropajes; ya fueran por los mal llamados socialistas los que gobernaran, o fuera la derecha de siempre: el resultado era el mismo, sólo con algún matiz intrascendente que no cuestionaba las políticas salvajes y expoliadoras de los poderosos, a los que esos partidos servían y sirven.

Al nacer Podemos hubo la explosión de ilusión entre amplias capas de la población que creían hasta entonces que era imposible cambiar el tinglado montado por el franquismo y  los herederos del franquismo para que éste mantuviera los privilegios, al más puro estilo gatopardesco. Y para eso se inventaron un inexistente entonces partido socialista,  con personajes de dudosa trayectoria, y algunos nada dudosa. Y les ha funcionado durante 40 años, qué duda cabe.

Podemos, si en  toda España era necesaria su creación, lo era mucho más que en ninguna otra  parte, su forma de hacer política, era fundamentalmente en las "taifas" dominadas por la burguesía nacionalista; con un mensaje claro, nítido, de carácter exclusivamente social. Huyendo del cáncer que ha anulado a los partidos de izquierda, no solamente en esas comunidades, sino en toda España, cuyo mimetismo, seguidismo  y supeditación imitan a los supuestos partidos de izquierdas en esas comunidades dominadas por el discurso de la derecha nacionalista.

Podemos debía haber ido a las elecciones en solitario, o únicamente con IU, sin contaminarse de todo ese batiburrillo que hoy confunde a los ciudadanos, que ha acabado diluyendo el proyecto, con algo que nada tiene que ver a mi parecer con el original y el deseo de millones de ciudadanos.

Creo que se intentó "asaltar los cielos"  con demasiada prisa, olvidando que antes de ese "asalto" hay que construir la escalera. Y que esa se llama organización, extensión de la influencia de lo que iba a ser una forma de hacer política totalmente diferente, y eso lleva tiempo. Lo que conlleva, también aquí, ciertos cambios antropológicos, como dice Monedero.

Tanto empeño se puso en el mensaje  del "asalto", y al "soprano", a que se iban a ganar las elecciones, que lo que sin ninguna duda fue un triunfo –conseguir 71 diputados era impensable con el sistema electoral y todos los medios del régimen en contra, con serviles propagandistas del poder mediatíco atacando y defendiendo a sus amos– que dio la sensación de que había sido una derrota, que los partidos del régimen, con el añadido de la última adquisición del Ibex 35, aprovecharon con su legión de mercenarios –algunos con piel de "progres", que son los más peligrosos–  para dar por sentado que Unidos Podemos había pinchado, siendo falso.

Esto, añadido a no tener un discurso único, unívoco; diluidos en los partidos batiburruillo, de nacionalistas, independentistas y toda clase de fauna política no exenta de oportunismo, los que en realidad acompañan la hoja de ruta de la burguesía que abandera la nueva religión patriotera, da la sensación de dar al traste con el original proyecto político, o por lo menos, confunde. 

No es muy edificante ir aliados con una formación en las elecciones, con un supuesto mismo proyecto y que una vez se está en el Parlamento esta formación prefiera irse al grupo mixto, con toda clase de personajes que, en principio, se supone están en las antípodas del proyecto con el que fueron a las eleciones. Eso del "pucherico a parte" –división– que tanto gusta a los nacionalistas, no puede ser bueno para el proyecto de un partido que quiere cambiar las cosas en toda España. 

Podría haberse entendido que Compromís, de haber logrado grupo propio, lo mantuviera para poder tener más tiempo de intervenciones. Pero irse al grupo mixto, es de psiquiatría, por no mencionar otros calificativos.

Todo eso tiene solución si se rectifica, si se entiende que no se puede ser nacionalista y de izquierda –de hecho no se puede ser nacionalista y demócrata, como muy bien enseña la Historia; no se puede defender los  intereses populares de todos, si se desprecia a más de la mitad de los ciudadanos, curiosamente de las clases más deprimidas, como sucede en Cataluña por parte de la burguesía nacionalista, que dirige el "prucés". Tener el mismo discurso que la derecha, como eso del "derecho a decidir", es un error y alimenta los intereses de la derecha nacionalista y sus corifeos. Porque la burguesía es la que siempre ha decidido. Apoyando el golpe franquista y su dictadura, o ahora con sus manejos y trampas, privatizaciones y corrupciones; la burguesía no necesita nada de eso, porque ya decide. 

Pero necesita que los que debieran estar en otra cosa, en el derecho fundamental, y en primer lugar, el derecho social que ellos liquidan con sus decisiones, se unan a su redil en esa idiotizante idea de "cruzada" patriotera, que tantos réditos les ha cosechado. Desde anular a las partidos de izquierdas, hasta inutilizar a los sindicatos,  cuyos dirigentes hoy son meros servidores de esa burguesía, remando en la misma dirección que ésta, de forma lacayuna por la independencia, yendo en contra de los intereses de las clases que dicen representar: los trabajadores

Si Podemos no cambia de estrategia y sale a la palestra solo –lo que no quiere decir que después no puedan haber alianzas– difícilmente el nuevo proyecto será visto como algo diferente. Son demasiadas rémoras de dirigentes políticos de otras formaciones presentes en esa diabólica alianza sin proyecto, que hacen dudar a muchos ciudadanos.

Creo que los dirigentes de Podemos en España, en lugar de reunirse sólo con los políticos establecidos más o menos, y patrioteros, debieran pasearse y hablar con la Cataluña real. Tal vez así entenderían que el Proyecto  Podemos, difiere del que hoy dominan esa amalgama que dicen ir en Comú, pero que respiran los mismos aires identitarios. Y creo que otro tanto sucede en otros lugares, Galicia por ejemplo.

Ubaldo Plaza

martes, 19 de julio de 2016

LA GRAN COALICIÓN, EXISTE, PORQUE SIEMPRE HA EXISTIDO.


Ya hay una Gran Coalición. Y la componen todos los partidos dependientes del gansterismo financiero y los esclavistas, que la mayor de las veces son los mismos: el corrupto PP y su monaguillo el señorito Rivera que hace el Primo, de Rivera,  ya declarado servidor de banqueros y otros depredadores, que para eso lo potenciaron y crearon "el Podemos de derechas".  Además del PSOE. Un PSOE  inventado por la derecha –que nada tiene que ver con el histórico–. Con González como verificador vigilante, por orden de los de siempre: de los poderosos de aquí y de allá, más de allá en realidad, que son los verdaderos amos, de los que los de aquí son los mayordomos.

Y, claro, la derecha  catalana y vasca se apunta. Porque a la hora del saqueo de derechos de los ciudadanos, son pioneros y tan salvajes como sus hermanos mayores. Y se ponen de acuerdo de inmediato; se ponen de acuerdo para apoyar al partido corrupto sin el menor rubor, olvidándose de agravios, ciertos o inventados, pues como es sabido la derecha sólo tiene intereses que están por encima de todo.  

Todos contra Unidos Podemos. La pieza a batir es Unidos Podemos, porque les trastoca algo la comodidad en la que han estado instalados desde que se apropiaron del Estado y lo empezaron a desguazar, para sus amos.  Y claro, en ese trasiego algunas migajas se caen de la mesa, que les permite vivir como dioses, si lo comparamos como viven sus víctimas, el ciudadano expoliado.  

Tiene su lógica que los "andorranos" del cacique Pujol y famiglia  apoyen al PP de Rajoy: hasta en ese juego que se traen los convergentes para distraer al personal que se cree sus mentiras, Rajoy solito ha logrado que millones de catalanes, nada aventureros en desvaríos independentistas, se lo empiecen a pensar por tal de perder de vista, aunque sea mentalmente y de forma utópica, a los corruptos herederos de la dictadura, aunque muchos pierden de vista que a casa nostra, abundan los del 3%, como allende el Ebro, como bien sabemos. En eso todo es igual. 

Cuatro años más de Rajoy y su tropa Bárbara, y España se desintegra por la vía del "sálvese quien pueda". Porque es insoportable un Estado caciquil, con ministros con empresas en Panamá, amnistías fiscales a los millonarios estafadores –perdón por el redundo, pero tras una gran fortuna siempre hay algo siniestro, nada bueno, nada honesto–;  Además de otros que conspiran contra los adversarios políticos. 

Y no es que eso de las cloacas del Estado sea una novedad: seguro que lo hacen todos los gobiernos, incluso aquellos con trayectoria democrática de muchísimos años, que en España... Pero cuando los pillan no les da tiempo ni a coger el cepillo de dientes y se tienen que ir. 

Aquí en este Estado pos franquista, nada ejemplar, no. No hay mecanismos legales y EFICACES, para que personajes que transgreden la ley dejen el cargo. Pasa continuamente. Pasó cuando el jefe mintió en el Parlamento, y ni por esas. Lo que demuestra la endeblez y escasa calidad de esto que llaman democracia. 

Ah, y, a la sazón, el otro partido del régimen, fraguado e inventado en la llamada Transición, a parte de alguna queja de cara al a galería, ni mu. Hoy por ti –el partido principal de la derecha– y mañana por mí –el otro partido también de la derecha, pero que tienen sus dirigentes la desfachatez de decirse socialistas, hasta desde consejos de administración que otorgan la puertas giratorias y desde lujosos yates. 

O sea. Que La Gran Coalición siempre ha existido en un reparto de papeles: Ahora tienen un ayudante más de limpiabotas. Y tratan de disimular, pero que nadie lo dude el PSOE hará lo posible para que sus  hermanos del PP manden, porque estas gentes "mandan", no gobiernan. Eso sí, con el permiso de los que de verdad mandan y deciden, ¡y de qué manera deciden!: los banqueros. 

Y, claro, han de disimular un poco porque ha entrado una fuerza en el parlamento –que esperemos que cumpla con sus promesas rompiendo la norma de los partidos del régimen, que dicen una cosa y hacen la contraria–, y trate de denunciar todos los manejos de los ahora tres, partidos del régimen, al servicio de los dueños, no sólo del dinero, sino de todo. Porque se lo han quedado todo. 

Ubaldo Plaza

domingo, 12 de junio de 2016

JOSÉ ANTONIO PÉREZ TAPIAS, SOCIALISTA




José Antonio Pérez Tapias. Uno de los pocos socialistas que hay en la ejecutiva del PSOE. Vengo siguiendo sus artículos desde hace tiempo, y se comprueba la nula relación que hay entre su pensamiento y honestidad intelectual, y la de sus compañeros de la dirección de su partido, la de ahora, y sobre todo la que encabezaba el tal González y sus lengua viperina, "Arfonzo", aquel que con un discurso con gracejo e insulto facilón, hacía las delicias de tanto pobre ingenuo.

Me pregunto que hace José Antonio Pérez Tapias en el mismo partido que el Caudillo González, Guerra, Chaves, Solana, (el "bombardeador" de la Organización Terrorista del Atlántico Norte, OTAN), Serra, la cacique andaluza por delegación, Susana, Rubalcaba, o Rodríguez Ibarra; por mencionar sólo algunos. 

Tapias sabe, seguramente mejor que nadie, que ese partido no tiene salida, salvo que se desprenda de todos esos personajes, y unos cuantos más. Y el partido se regenere desde las bases. De lo contrario, si apoya al PP tras las eleciones como pide desaforadamente el caudillo González –y otros barones amables con los poderosos– sea directamente o con sus abstención, tras las elecciones, la "pasokerización" estará servida. 

Las mentiras del caudillo González, y de su desvergonzado "poli malo", Guerra, que ha durado tanto tiempo, no podrá seguir igual, tras lo que ha pasado en España tras el 15-M. La creación de un partido de "izquierda" por la derecha, cuando se "trabajó" la Transición, antes de la muerte del dictador, con personajes sin principios, para que no triunfara la izquierda, les salió bien, por razones por todos conocidas, de ignorancia política tras la dictadura. 

Pero las mentiras no duran eternamente, aunque han durado demasiado, lavándole la cara  a un régimen al que llamaron democrático, pero que garantizó los privilegios del franquismo: la banca, la Iglesia, etc. Sin, que en los 22 años de supuestos gobiernos socialistas, se plantearan hacer justicia con las decenas de miles de asesinados por la dictadura, esparcidos por las cunetas de España. Ni hicieron nada esos gobiernos "socialistas" por llevar ante los tribunales a los torturadores de demócratas, que ejercieron su criminal función, incluso ya muerto el dictador. Parece que eso no iba con ellos.

Ver a un expresidente del gobierno que se dijo socialista, aparecer ayudando a ciertas amistades peligrosas, lo dice todo del talante del sujeto y su mentalidad ética. Eso sin mencionar otras trayectorias que debieran poner la carne de gallina a cualquier socialista, a cualquier demócrata. O a otro indultar a banqueros en un gobierno en funciones en el último cuarto de hora de su presidencia.

Es una gran contradicción –nada original por otra parte, pues el poder sabe dónde y en cuántos cestos coloca sus huevos– que un partido con los votos de la izquierda, de los trabajadres y clases populares, haga las políticas importantes, las que determinan la vida de la gente, de la derecha. Eso debe ser una esquizofrenia para muchos socialistas de corazón, que nada tienen que ver con los González –o Zapateros– y sus amos poderosos, que lo encumbraron.

Por eso sigo preguntándome: ¿qué hacen personas como Pérez Tapias en ese partido, que va a la deriva intentando salvar lo insalvable, al menos desde el punto de vista de los intereses de la mayoría, el de Zapatero del golpe del Art. 135 de la Constitución, de consuno con el partido corrupto que ha arrasado España y arruinado a sus clases populares, para que se pague la deuda de los banqueros, en detrimento de los servicios públicos; el mismo Zapatero que hizo la primera contrarreforma laboral para favorecer a los grandes poderes, contra sus propias bases?

Ubaldo Plaza

domingo, 8 de mayo de 2016

SÁNCHEZ CULPA A LOS DEMÁS DE SU INCAPACIDAD PARA IMPONERSE A LOS BARONES DE DERECHAS


El secretario General del PSOE, Pedro Sánchez, tras su aventura de querer hacer comulgar con ruedas de molino, con su pacto con la derecha, dice que "otros" impidieron que hubiera un gobierno del cambio,  "que lo pagarán en las urnas". Y como es habitual en los dirigentes de los partidos del régimen, se queda tan pancho, sin otros análisis.

¿Pero de qué cambio habla este hombre cuando lo primero que hizo fue cerrar un acuerdo con la última adquisición del Ibex 35, del que ellos mismos son dependientes, que en campaña dijo justamente que era el PP con 20 años menos? 

Hay que recordar que hace dos días el caudillo González –que va largando ataques por doquier, precisamente para impedir que dicho gobierno de cambio sea posible–, dijo que hay que facilitar un gobierno con el otro partido, el PP, si se da el caso de que puedan salvase mutuamente; el partido de la más rancia derecha, el que ha arruinado la vida de millones de españoles. Ruina que, naturalmente, al que fuera presidente, hoy tan patético y esperpéntico en sus apariciones,  no le afecta. 

Las  mentiras y la manipulación es lo que debiera pagarse en las urnas; y es que fue su partido,  el PSOE, que sigue embaucando aún a mucha gente de buena fe, aunque cada vez menos,  el que hizo la ley de "desahucio exprés" para facilitarle a los banqueros el saqueo de sus viviendas a los pobres, provocando situaciones extremas como los suicidios; y también que fue su partido el que le puso la alfombra al partido hermano –si nos atenemos  a que votan juntos más del 70% de todo lo que hace daño a las clases populares e interesa a los poderosos, el PP–, dando un golpe palaciego, con nocturnidad y alevosía y sin contar con nadie, para que la deuda se le pagara a los banqueros del  "IV Reich" de la Merkel, en detrimento de los servicios públicos, que ya empezó el PSOE de Zapatero a recortarlos, con la ayuda de Artur Mas y CDC, en Cataluña. 

¿Pero de qué puñetas habla este personaje, inestable políticamente, que se acompaña de un reaccionario de la más vomitiva derecha, J. Sevilla, el que defiende los intereses de los banqueros como jefe de economía de su equipo?  Tal Como otrora lo hiciera con Gonzáles de presidente, otro personaje, Solchaga, de triste memoria para los trabajadores, el que desmanteló nuestra industria? 

Lo dice  Sánchez,  que pone como referencia a un personaje como Gonzáles, que es lo más alejado de un socialista, como puede comprender hoy todo el mundo, vista sus orientaciones, tan alejadas de los intereses de las clases populares.

 Si los votantes del PSOE y sus militantes de base, de verdad quieren un cambio, que le exijan al la dirección de ese partido que pacte con quien lo favorezca, no con esa derecha que perdía el culo para que se sumara el PP al pacto de ambos partidos para completar el "trio".  El partido rodeado de corrupción por todas partes. 

Lo que intenta Sánchez tras su sonado fracaso, es venderle una burra ciega a sus electores, culpando a otros de los que él y los que no le han dejado otro pacto, son los únicos responsables. Lo que Sánchez quiere es seguir con las mismas políticas que hasta ahora les han funcionado a los dos partidos del régimen, con el que tan cómodos se sentían los jefes de su partido, porque hasta ahora todo eran acuerdos entre bastidores. Porque todas los reproches que ambos partidos se dirigían en público, no era más que un teatro, porque a la hora de la verdad ambos dos se ponían de acuerdo en las cuestiones fundamentales, como vimos con las reformas laborales, y sobre todo la barbaridad, vista desde el pensamiento democrático, del Golpe del Artículo 135, que deja a la Constitución en temas sociales en papel mojado.

Ubaldo Plaza