lunes, 1 de noviembre de 2010

LA UNIÓN EUROPEA, MARRUECOS Y EL SAHARA




Los gobernantes de los países de Europa, que con tanta "fe democrática" exigen el respeto a los derechos humanos a Cuba, cuya propuesta fue echa por el edecán de de Bush, Aznar para que se presionara al país caribeño; Aznar, que como se sabe, es el gran  campeón de la defensa de esos derechos en Irak, según sabemos por las torturas llevadas a cabo. 

La Unión Europea, al unísono con los gobernantes de los Estados Unidos, ponen todo sus poder e influencia para exigirle al gobierno de Cuba, lo que no le exigen a la dictadura sanguinaria del sátrapa medieval de Marruecos, que lleva más de 30 años oprimiendo al pueblo del Sahara, con todo tipo de agresiones y pisoteando los más elementales derechos humanos.

Pero eso  carece de importancia, según vemos. Esa doble moralidad de la que hacen gala los gobiernos europeos debiera indignar a los ciudadanos. La protesta de los saharauis contra la dictadura del reyezuelo, que como acabamos de ver hace pocos días ha ocasionado la muerte de un muchacho de 14 años. El gobierno corrupto del Marruecos ha querido echarle basura encima después de haberlos asesinado, acusándolo  llevar armas y disparar– muy propio de la catadura del régimen–, indigna sobremanera a cualquier ciudadano demócrata. Pero no así a los gobiernos europeos que siguen viendo a la sanguinaria dictadura como un aliado, y aunque sean conscientes de que el dictador, que impide que el Sahara y su propio pueblo sea libres, lo defienden o miran para otro lado. 

Y siguen poniendo toda su crítica hacia el gobierno de Cuba. Todavía, después de varios días desde el asesinato del muchacho, la UE no ha ha dicho nada, no lo ha condenado, al menos con la contundencia con que lo hacen en otros casos. Y tampoco nuestro gobierno ha tenido la firmeza que debiera, sobre todo por la responsabilidad histórica que tenemos con los saharahuis. Y qué decir de la extrema derecha española representa por el PP, que tanto claman sus jefes contra Venezuela. (Y que de forma oportunista acudieron a hacerse la foto a Melilla de forma demagógica, cuando Marruecos enviaba a sus mercenarios contra las mujeres policías españolas). En esta ocasión no han dicho nada, un silencio muy esclarecedor.

Es evidente que aunque saben de la  inmoralidad de la dictadura del dueño de Marruecos, como dijeran los yanquis: "Son hijos de puta, pero son nuestros hijos de  hijo de puta". Y hay muchos intereses en juego en la UE, y como se sabe, los mercaderes atienden antes que nada a sus intereses mercantiles.

U. Plaza